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¿Perdió Argentina la democracia social?

Nuestro gran problema es esencialmente político. Sin resolución política, no hay arreglo para el resto.

Nuevamente un nuevo gobierno antinacional/antipopular asume la conducción política de nuestro país alejándonos de una gran parte del mundo y profundiza la balcanización de América latina.

Además, nos somete a profundizar la neocolonización histórica que venimos padeciendo con un desparpajo jamás imaginado ni visto. La idea de comunidad latinoamericana de San Martín y Bolívar tiene más de dos siglos desaprovechados, el actual accionar de la política exterior del gobierno deja mucho que desear en estos primeros meses de gobierno, pone en evidencia la ignorancia y la impericia en el ámbito de las relaciones internacionales.

Por ejemplo, en lo que concierne a la Soberanía Nacional, Malvinas y el Reino Unido; alejarnos de la imparcialidad ante los conflictos, excepto Menem, y tomar partido en favor de un país en guerra, en este caso Ucrania; agraviar innecesariamente a aliados latinoamericanos históricos de nuestro país, tales como a Cuba, Nicaragua, Venezuela, Brasil (principal socio comercial en la región).

Lo último, el conflicto generado innecesariamente con Colombia, al acusar nuestro presidente falazmente al presidente Gustavo Petro de "comunista asesino", hecho de una gravedad incomprensible, lo que generó que el embajador en Argentina llame a consulta, paso previo a la ruptura diplomática, lejos de apaciguar la situación, continúan agitando el descontento del gobierno colombiano…

¿EL COMPORTAMIENTO DIPLOMÁTICO NACIONAL ES GENUINO O FORMA PARTE DE LA SUMISIÓN A EEUU?

Como por arte de magia mucha gente se olvidó de lo ocurrido en la Patria entre el período de 2015 y 2019, gobierno de Mauricio Macri y el mejor equipo de los últimos cien años, quienes pulieron a la perfección las partes sin lustrar que le faltó al gobierno de Carlos Menem y hoy muchos de ellos están nuevamente con la conducción de nuestros destinos.

Esto no hubiera ocurrido sin la ayuda de manos oscuras que manipulan la psicología social (electorado), por eso esta nueva administración llegó con el apoyo de gran parte de la sociedad que prefirió las ofertas de campaña y no pudo ver el verdadero peligro del poder dominante que siempre estuvieron a la vista.

Si bien es cierto que, a menos de sesenta días de la nueva conducción política, el pueblo en su mayoría ya comienza a sentirse defraudado y lo expresa masivamente de manera espontánea en las calles, al principio con los clásicos cacerolazos que confluyeron en un mega paro nacional, con un inmenso respaldo de trabajadores de distintas partes del mundo.

Pero… ¡el daño ya está hecho!, por lo menos por los próximos cuatro años. La Justicia social no es algo nuevo ni exclusivo de nuestro país, nació hace aproximadamente dos mil años con el cristianismo (Jesús) y todavía hoy continúa siendo un problema el desequilibrio distributivo para los sectores más desprotegidos.

A las aristocracias y oligarquías nos les interesa la injusta distribución de las riquezas, solo su supremacía económica resultado de la labor y consumo social que, además, agreden permanentemente al sector más vulnerable, la clase trabajadora, quienes a su vez –paradójicamente- defienden al sector dominante, a pesar de ser vilipendiados permanentemente.

Llama la atención que una abrumadora mayoría nunca se enoja con los que endeudan al país, evaden impuestos y fugan dólares, pero se ponen locos con los que cobran un plan social, y desconocen que la gran fábrica de desocupados es la política neoliberal llevada adelante por gobernantes pro mercado que han administrado y administran nuestra Nación, responsables de incentivar la pobreza e intensificar las desigualdades, de las cuales el Estado debe hacerse cargo y paliar la situación social.

Es por ello que debe resolver la crisis asistencial y esto es lo criticado por un gran sector de la sociedad. Nos imponen desde afuera con la complicidad de adentro lograr equilibrio fiscal. Seguramente pocos conocen la situación particular de uno de nuestros "patrones", EEUU.

Hoy su deuda pública ha superado los USD 34.000.000.000.000, con una población estimada en 334 millones de habitantes, lo que resulta una deuda per cápita de alrededor de USD 95.000. Si comparamos la deuda pública nacional a fines de octubre de 2023 de USD 419.291 millones, con 47 millones de habitantes, lo que resulta una deuda per cápita de alrededor de USD 11.000.

Es decir que los habitantes de Norteamérica deben nueve veces más que cada argentino. ¡Ah!, pero obligan (el FMI, el Banco Mundial y otros) a nuestra región a la contracción económica para lograr "déficit cero"; nosotros tenemos que hacer el ajuste… y entregar el patrimonio nacional estratégico a los poderes económicos dominantes, mientras los patrones continúan endeudándose por un lado y creciendo por otro.


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Lamentablemente seguimos con la misma política de endeudamiento externo desde 1824, cuando se tomó el primer crédito internacional a Inglaterra, conocido como "empréstito de la Baring Brothers", que cumple doscientos años de historia.

A esto debemos agregar, por una parte, el mismo modelo neoliberal con el objetivo de lograr equilibrio fiscal ("ajuste") y por otra, vemos descartar el comercio con más de la mitad de la población mundial negándonos a formar parte de los Brics, por un capricho meramente ideológico.

En 1974, Perón expresó en "el modelo argentino para el proyecto nacional, nuestra patria necesita una ideología creativa propia y no foránea que marque con claridad el rumbo a seguir y una enseñanza que sistematice los principios fundamentales de esa ideología".

Hoy más que nunca nuestro país hace honor a la larga trayectoria de importar ideologías y conserva las mismas prácticas perniciosas para la Patria

Hoy más que nunca nuestro país hace honor a la larga trayectoria de importar ideologías y conserva las mismas prácticas perniciosas para la Patria Argentina no se caracterizó por tener un modelo nacional único, todo lo contrario, siempre se miró en el espejo del norte lo cual nos ha causado y nos causa graves efectos políticos, económicos, sociales y soberanos.

La construcción social eurocentrista y norteamericana nos llevó a que moleste más un inmigrante fronterizo, un obrero, que un norteamericano o europeo que se apropia de nuestras tierras y riquezas subyuga al nuestro.

Algunas veces nuestro país se revela a esta situación, pero el péndulo nos lleva siempre de regreso a la sumisión y cedemos antes los intereses de los más fuertes. Debemos reconstruir el pensamiento nacional donde cada argentino se sienta orgulloso de serlo y ame a su patria.

Volver a creer en la grandeza de la Patria y recuperar la felicidad del pueblo, para ello debemos forjar una fuerza necesaria capaz de defender los intereses nacionales y volver a recuperar la memoria histórica para poder sentar las bases del presente y marcar el rumbo futuro de la autonomía nacional y lograr la libertad, para ello tenemos que dejar definitivamente las luchas internas que nos agotan y no nos permiten avanzar en el camino de la unidad nacional.

El sectarismo social nacional no nos conducirá jamás a la liberación, seguirá siendo terreno fértil para los poderes imperiales y al polo político oligárquico entreguista que nos mantiene subyugados históricamente.

 *Exsoldado Combatiente de Malvinas

Frente Soberano

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