Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

Época rica en tecnología y pobre en humanidad

¿Es la llamada Inteligencia Artificial un arma de doble filo? Cada vez más voces, en todo el mundo, advierten sobre la necesidad de evaluar las posibles consecuencias del empleo masivo de esta nueva herramienta tecnológica en las relaciones humanas.

Esta semana el Papa Francisco dijo que observa con admiración el fenómeno, pero reconoció que le provoca preocupación la existencia de sofisticados programas que están "modificando radicalmente la información y la comunicación" y hasta "algunos de los fundamentos de la convivencia civil".

En un reciente artículo publicado en el portal Vatican News , que brinda noticias sobre la Santa Sede, el periodista italiano Salvatore Cernuzio, recuerda que el propio Papa Francisco ha sido objeto de manipulaciones realizadas con fotografías alteradas con programas que utilizan inteligencia artificial y que el jefe de la Iglesia Católica advierte que este tipo de prácticas (con las que también se pueden crear audios y videos falsos) pueden derivar en una "contaminación cognitiva", es decir, a la alteración de la realidad a través de narraciones falsas.

Sobre este nuevo fenómeno, el Papa plantea una serie de interrogantes: ¿Cómo permanecer plenamente humanos y orientar hacia el bien el cambio cultural en curso? ¿Cómo garantizar la transparencia de los procesos de información? ¿Cómo hacer evidente la autoría de los escritos y rastreables las fuentes, evitando el manto del anonimato? ¿Cómo poner de manifiesto si una imagen o un vídeo retratan un acontecimiento o lo simulan? ¿Cómo evitar que las fuentes se reduzcan a un pensamiento único, elaborado algorítmicamente? ¿Y cómo fomentar, en cambio, un entorno que preserve el pluralismo y represente la complejidad de la realidad? ¿Cómo hacer sostenible esta herramienta potente, costosa y de alto consumo energético? ¿Cómo hacerla accesible también a los países en desarrollo? Al mismo tiempo, observa que esta época "corre el riesgo de ser rica en tecnología y pobre en humanidad", y por eso invita a "redescubrir el camino de una comunicación plenamente humana".

La voz del Papa no es la única que se escucha sobre este controvertido asunto. También en la Unión Europea se propuso prestar una mayor atención en el impacto que la inteligencia artificial puede tener en áreas como la búsqueda de empleo y la contratación de trabajadores. Con preocupaciones similares, en EEUU el presidente Joe Biden presentó el año pasado un programa para poner límites a esta tecnología, mientras que la ONU consideró que esta poderosa herramienta debe beneficiar a todos, incluida la tercera parte de la humanidad que no tiene acceso a internet. Pero el organismo internacional fue más allá y destacó la necesidad de lograr acuerdos sobre cuáles deben ser las normas que guíen su uso. Por su parte, el director ejecutivo del laboratorio estadounidense de investigación sobre inteligencia artificial OpenAI, Sam Altman, también se mostró de acuerdo con regular esta nueva tecnología ya que, en su opinión, el impacto de esta tecnología afectará a todos los países.

En julio del año pasado la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) –espacio que reúne a representantes de gobiernos, sociedad civil, organismos de la ONU, empresas innovadoras del sector e inversores– celebró en Ginebra una cumbre sobre inteligencia artificial. El encuentro sirvió para explorar las formas en que esta poderosa tecnología puede utilizarse para ayudar a la comunidad internacional a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pero los debates sobre la conveniencia de regular su aplicación no tardó en hacerse presente en las mesas de discusión. En el cierre de la cumbre, la secretaria general de la UIT, Doreen Bogdan-Martin,  convocó a los distintos gobiernos a sumar esfuerzos para "garantizar que la inteligencia artificial alcance todo su potencial" sin descuidar las medidas de prevención y mitigación de daños. En ese sentido, dijo que es posible "un futuro distópico, en el que la inteligencia artificial destruya puestos de trabajo y permita una difusión incontrolable de la desinformación, o en el que sólo los países ricos cosechen los beneficios de la tecnología". En muy poco tiempo el mundo vivirá cambios que no tienen precedentes y no son comparables a otros procesos experimentados en revoluciones tecnológicas pasadas. Frente al vertiginoso avance de la tecnología será necesario, entonces, poner más énfasis en todo aquello que promueva los mejores rasgos de la humanidad.

Temas en esta nota

Más de Tecnología+ Ver todas
Te puede interesar