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Javier Viveros

"La literatura paraguaya estuvo siempre enamorada de la historia"

El escritor editó el libro Página de hierro. Cuentos de la guerra guasu , editorial Contexto. En esta charla nos sumergimos en su interés por seguir explorando la condición humana.

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Javier Viveros.

El silbido del urutaú es potente y agudo. Tiene notas lúgubres. Sus colores grisáceos le permiten confundirse entre los colores de troncos y ramas del monte. Su canto confirma un espiral de oscuridad y nos recuerda que somos finitos. Algo de esta ave sobrevuela en este libro titulado Páginas de hierro. Cuentos de la guerra guasu de Javier Viveros.

El escenario de los cuentos es la guerra de la Triple Alianza. Aquella coalición que armaron Brasil, Uruguay y Argentina contra el Paraguay. Desfilan aquí distintas personajes y escenarios que nos remontan a más de cien años de historia regional. Por momentos el lamento del urutaú se sale de las páginas.

El objetivo de escribir estos textos fue seguir explorando la condición humana, explicó el autor al tiempo que el lector encontrará en sus páginas destellos de muchas fuentes de información y datos de lo que fue la Guerra Guasu. Hace unos días mientras charlábamos con el autor, deslizó que tantas lecturas e investigaciones previas, le dejaron la enseñanza de que el instinto de supervivencia tiene numerosos trucos bajo la manga.

"Las guerras han dejado su huella en nuestra gente, en nuestra literatura, en nuestra música y en el arte paraguayo en general".

Javier Viveros

Javier Viveros es magister en lengua y literatura hispanoamericana y doctor en letras. Escribe en diferentes géneros como la poesía, el cuento y la novela. Sus textos están traducidos al guaraní, francés, alemán, esloveno, inglés, japonés y portugués. Páginas de Hierro es su segundo libro publicado con la Editorial Contexto. "La editorial había editado Fantasmario. Cuentos de la Guerra del Chaco, en la colección IberLetras que dirige Daniel Luppo. Vi que el trabajo era estupendo y por ello decidí enviarles estos cuentos. Estoy muy satisfecho con el acabado del libro, todos los detalles han sido cuidados y eso es siempre algo que un escritor debe agradecer", destacó Viveros.


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Javier Viveros

Desde Asunción a Resistencia, nos comunicamos con el autor para conocer en profundidad esta propuesta literaria.

— A veces el pincel puede gritar más fuerte que la espada, dice uno de los personajes de un cuento del libro. ¿Esa fue tu búsqueda al escribir estos cuentos? ¿Cuál es tu propósito?

— Tengo numerosos libros relacionados con el bárbaro oficio. He explorado la Guerra del Chaco y la Guerra de la Triple Alianza en libros de cuento, novelas y también en la historieta (donde me cupo escribir los guiones). Utilicé el arte para narrar aquello que era de mi interés: la condición humana en una situación límite como sin duda lo es una guerra. Más allá del color del uniforme, la bandera o la causa que defiende, lo que a mí me interesa, y lo que captura la atención de mi pluma, es ese individuo metido entre las fauces del monstruo antropofágico de la guerra.

— Hablamos de hechos que ocurrieron a fines del siglo XIX. Ya estamos en el siglo XXI. ¿Por qué volver a tocar estos temas? ¿Por qué siguen siendo importante?

— Por un lado, el recuerdo de esa guerra sigue aún muy vivo en el imaginario de mi pueblo. Por el otro, como escritor tengo interés y licencia para buscar el hecho literario en cualquier época y geografía. La literatura paraguaya estuvo siempre muy enamorada de la historia.

— En el proceso de escritura, en esta conjunción entre historia y literatura, ¿dónde está el límite entre literatura y realidad? ¿Hay límite?

— Cuando un lector toma un libro de historia, tiene lo que se llama el "horizonte de expectativas". Lo mismo sucede cuando toma un libro de literatura. Una persona no pretenderá aprender historia —esa disciplina que exige rigor— en un libro de ficción. "La literatura es mentir bien la verdad", dijo Onetti.


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Javier Viveros

— En lo personal como te afectan estos hechos históricos, ¿tu voz en los cuentos –por momentos– dan cuenta de un nacionalismo fuerte?

— Te respondo con esta frase: no soy yo, es el narrador de mi cuento. Trato de tomar distancia, dejo que hablen los personajes. Me centro en la trama y en el buen uso del lenguaje. Aunque, tampoco es improbable que comparta algunas ideas de los seres de papel que se mueven en las páginas de mis cuentos.

— El borde de mitificar el heroísmo patriótico es muy fino en estos cuentos.

— Todos los extremos son perniciosos. La sobredosis de patriotismo puede ser una enfermedad mental. Lo que yo trato siempre es que haya coherencia en el mundo ficcional que construyo, que sea creíble. "Se debe preferir lo imposible verosímil a lo posible increíble", dejó escrito El Estagirita. En la mayor parte de nuestra literatura se ha tratado de glorificar la figura del mariscal López. En este libro encontrarás algunos textos en los que ocurre exactamente lo contrario.

— El idioma guaraní está presente aquí en cada cuento con alguna palabra suelta o con diálogos, ¿es una marca de tu escritura o este tema lo requería con insistencia?


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Javier Viveros, tapa de libro Páginas de hierro.

— Además de sus 19 lenguas indígenas, Paraguay es un país que tiene dos lenguas oficiales: el castellano y el guaraní. Las dos lenguas conviven aquí en los diferentes ámbitos de interacción social. Es muy natural para nosotros, los paraguayos, el empleo de las dos lenguas. He escrito dos libros en guaraní y el resto de mi producción artística está escrito en castellano, pero siempre está presente aunque sea como pequeñas islas, el guaraní, una lengua nativa americana que se ha convertido en lengua oficial de un Estado moderno y que es hablada por la mayor parte de su población.

— El urutaú sobrevuela, visible e invisible por momentos en el libro, como los decesos ¿Las muertes de la guerra guasu todavía se respiran en Paraguay?

— Sí. La Guerra de la Triple Alianza marcó nuestro destino como colectividad y todavía permanece en nuestro imaginario social. Esa guerra y la que se peleó con Bolivia —entre 1932 y 1935— han dejado su huella en nuestra gente, en nuestra literatura, en nuestra música y en el arte paraguayo en general.

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