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Importancia del Sector Antártico Argentino

El presidente de la Nación, Javier Milei, visitó la Antártida y saludó a los argentinos que viven en las bases Marambio y Esperanza. Lo hizo en el marco de la implementación de un programa de cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para el estudio de la contaminación marina por plásticos. Cabe recordar que, por la contigüidad geográfica y continuidad geológica con el territorio nacional, nuestro país reivindica soberanía sobre el denominado "Sector Antártico Argentino". 

De los 49 países que son partes firmantes del Tratado del Sistema Antártico, la Argentina es el que tiene la mayor cantidad de bases permanentes y temporales de verano dedicadas a investigaciones científicas. Ese hecho también apuntala el reclamo argentino, ya que la instalación y ocupación permanente de bases antárticas y el desarrollo de actividad científica registra ya más de un siglo.

El continente blanco es el más austral de la Tierra. Con una superficie de 14 millones de kilómetros cuadrados, la mayor parte de ellos se encuentran cubiertos en forma permanente por hielos, lo que lo convierte en la mayor reserva de agua dulce del planeta. En ese sentido, hay que tener en cuenta que, si bien la mayor parte de la superficie de la Tierra está cubierta de agua, solo el 3% es apta para el consumo humano.

La decisión de reafirmar la soberanía y asegurar la presencia de científicos argentinos en el continente antártico ha sido una de las políticas de Estado que, más allá de los sucesivos gobiernos nacionales, se han mantenido a lo largo de los años. Es de esperar, por lo tanto, que más allá de los vaivenes de la economía, se continúe con esa política antártica. Los historiadores recuerdan que fue en 1957 cuando la Antártida se incorporó de manera formal dentro del territorio nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, que luego -en 1990- fue declarado provincia. Debe mencionarse también la reconstrucción, modernización y puesta en funcionamiento del rompehielos Almirante Irízar, que ha sido una pieza clave en las campañas al continente blanco.

En 2017 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció a nuestro país sus derechos de soberanía sobre la plataforma marítima, lo que representa un fuerte respaldo en la disputa contra Reino Unido de Gran Bretaña por las Islas Malvinas y, por otra parte, amplía el territorio nacional, permitiendo así que nuestro país reafirme sus derechos de soberanía sobre los recursos de su plataforma continental, es decir, sobre los recursos minerales, de hidrocarburos y especies que se encuentran en esa amplia zona que tiene una enorme potencialidad económica y que obliga a pensar, también, en la necesidad de fortalecer la posición de nuestro país en la reivindicación de soberanía sobre el denominado Sector Antártico Argentino. No menos importante es el nuevo mapa bicontinental de la República Argentina y sus espacios marítimos que aprobó y reconoció un órgano de expertos de la ONU y que ya es parte de la cartografía oficial del país. Se trata de una representación gráfica que muestra la verdadera extensión de la Argentina, que va desde La Quiaca al Polo Sur, de manera que Tierra del Fuego queda así en el centro de todo ese espacio. El nuevo mapa bicontinental con los espacios marítimos permite comprender la verdadera dimensión del territorio argentino y de las enormes riquezas que existen en toda esa superficie.

Volviendo al motivo de la visita del titular del Ejecutivo Nacional a la Antártida, es necesario recordar que el cambio climático se ha convertido en una amenaza para el continente blanco. El aumento de la temperatura global se tradujo en una disminución del volumen de las capas de hielo. La Organización de Naciones Unidas advierte que el derretimiento de los suelos congelados es uno de los diez mayores desafíos ambientales que afronta la humanidad. Pero eso no es todo. También preocupa la reducción del krill, que es clave en la cadena alimenticia de distintas especies que habitan en la Antártida, así como la presencia de microplásticos en el agua. Por otra parte, se estima que en 2030 la mitad de la población mundial podría enfrentar escasez de agua potable. Por todo lo planteado, es necesario generar conciencia sobre el potencial que ofrece el espacio marítimo en el que nuestro país debe ejercer sus derechos de soberanía a los efectos de la exploración, la conservación y el aprovechamiento de sus recursos naturales.

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