Resistencia22°Min. 18° • Max. 23°
UN DELITO QUE CRECIÓ IMPUNEMENTE Y GENERA PERJUICIOS DE TODO TIPO

Miles de personas sin teléfono ni internet por robo de cables en Resistencia

Es una práctica que creció sin parar en los últimos años y afecta, principalmente, a la telefónica más conocida de la región.

El robo de cables es una modalidad delictiva que se expandió sin pausa en todo el país durante los últimos años, con una llamativa falta de resultados en las políticas de seguridad como para ponerle freno y dar con los autores de estos hechos. En el Chaco hay decenas de miles de personas que se quedaron sin servicios de telefonía y de internet por culpa de los "robacables".


cables.jpg
Hay toneladas de cables de cobre que se fueron comercializando sin que nadie lo detecte.

De acuerdo a información recabada por NORTE, desde el final del aislamiento social por la pandemia de coronavirus hasta hoy, la principal empresa telefónica de la región sufrió el robo de más de miles de metros de su tendido de cables, lo que equivale a un elevadísimo perjuicio económico. A ello se suman los trastornos que sufren personas de todas las edades por no contar con sus líneas fijas ni los servicios de internet que recibían mediante las conexiones ahora caídas.

Se cree, además, que no todos los casos se relacionan con robos dirigidos a comercializar el cobre de los cables, sino que hubo hechos que, por sus características, parecen haber estado dirigidos solamente a dañar el servicio. Una sospecha que se avivó porque en las zonas afectadas por esas acciones aparecían, casi de inmediato, promotores de ciertos servicios locales que tendrían alguna conexión con estamentos que les brindaban protección política.

NEGOCIO IMPUNE

Lo concreto es que el robo de cables de los servicios de telefonía se volvió un negocio tan oscuro como rentable e impune. Hubo solamente detenciones aisladas de los ejecutores de esos delitos, sin una clara estrategia de las autoridades que estuvieron en los últimos años dirigida a desentrañar cuál es la trama de una acción ilícita tan extendida.

Por ejemplo, está claro que los kilómetros de cables robados son comercializados para ser convertidos en dinero. No hay mucho para suponer acerca de dónde se realiza la compra-venta, y aun así no hubo allanamientos ni otros procedimientos en esos sitios como para verificar la existencia o no de esos materiales. Tampoco hubo una tarea de inteligencia al respecto para llegar a los grandes beneficiarios.

Mientras tanto, en el Chaco la principal telefónica ya lleva perdidas decenas de miles de conexiones. Detrás de cada una de ellas hay varias personas perjudicadas de diferentes maneras. "Por ejemplo, muchas personas mayores, al no utilizar teléfonos celulares, dependen de sus líneas fijas para comunicarse con sus familias o con sus médicos. Para ellos, quedarse sin teléfono es todo un drama", explicó una fuente consultada.

Más de Robo de cables+ Ver todas
Te puede interesar