Robótica en el aula
La enseñanza de la robótica en las escuelas ayuda a valorar el trabajo en equipo y contribuye, entre otras cosas, al desarrollo del pensamiento lógico y computacional de los estudiantes. Es, además, una de las disciplinas que tiene mucho para aportar a la economía del siglo XXI. Por esos motivos, son más que alentadores los resultados que obtuvieron los equipos de estudiantes y docentes chaqueños que participaron en la XXIV Olimpíada Argentina de Robótica y XXIII Feria Nacional de Proyectos Robóticos, que se llevaron a cabo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Estudiantes y profesores de la EET 2 General San Martín y EET 33 Director Carlos Silva de Barranqueras; EET 5 Ingeniero Juan Col de Las Breñas; EET 47 Deolindo Felipe Bittel de La Verde y EET 24 Simón de Iriondo de Resistencia tuvieron la oportunidad de mostrar los conocimientos adquiridos en robótica y cosechar premios en la llamada "Roboliga", el encuentro sobre robótica que cada año reúne a alumnos y docentes de todo el país. En este siglo XXI, la formación en robótica es fundamental, ya que se trata de una disciplina que es considerada clave para la economía del conocimiento. De hecho, los economistas coinciden en señalar que en los próximos años, a nivel global, se impondrán aquellos sectores que hacen un uso intensivo de las nuevas tecnologías y, al mismo tiempo, demandan personal con alta calificación.
De ahí que recibir en las escuelas públicas de nivel medio formación relacionada con el mundo de la robótica, y su aplicación en distintos campos, es mucho más que una buena noticia. Está comprobado que este tipo de enseñanza en el ámbito escolar puede despertar un mayor interés en los estudiantes por el desarrollo de habilidades técnicas y científicas. Es que el hecho de trabajar junto con otros alumnos en el desarrollo de un modelo robótico y del programa informático que lo hará funcionar representa un verdadero desafío de creatividad.
Con el acompañamiento adecuado de los docentes, los chicos pueden, además, evaluar las distintas alternativas que se presentan ante determinado problema y decidir en cada caso cuál es el mejor camino a tomar frente a un problema. Dicho de otro modo, el proceso de enseñanza y aprendizaje de la robótica en las escuelas prepara a los estudiantes para un futuro que está cada vez más cerca y que ya se puede observar con la incorporación de esta tecnología en la agricultura, la industria de la construcción y la medicina, entre otras áreas.
Los organizadores de las Olimpíadas y la Feria de Robótica explican que estos encuentros han sido pensados, esencialmente, como un espacio de encuentro entre estudiantes, en actividades que fomenten su pensamiento y creatividad. "Creemos que la construcción y programación de los robots junta en una actividad varios desafíos: la organización de un grupo humano para la resolución de un problema, con funciones específicas para cada integrante, y con el problema agregado de que hay infinitas formas de llegar a la solución, lo que genera un debate y un juego de poder sumamente educativo dentro de los chicos", señalan en la página web del encuentro.
Un párrafo aparte merece la curiosidad que despierta en los alumnos este tipo de actividades. Y, como se sabe, el deseo de saber o averiguar cómo funcionan las cosas ha sido, desde el comienzo de la humanidad, lo que impulsó el desarrollo científico y económico de las naciones. Y, por supuesto, también debe destacarse la labor de los docentes que contagiaron su entusiasmo por la robótica a sus alumnos. Y es aquí donde queremos rescatar el valioso aporte del recordado docente y periodista de NORTE, Carlos "Cacho" Silva, que supo transmitir su pasión por la educación técnica en su rol como director de la EET 33 de Barranqueras, establecimiento que hoy lleva su nombre. También merecen reconocimientos todos aquellos docentes chaqueños que, en todas las escuelas de nuestra provincia, se esfuerzan día a día para despertar la curiosidad de sus alumnos. Son maestros que inspiran y que, probablemente sin saberlo, siguen al pie de la letra la frase de Albert Einstein, que nos recuerda que "despertar la curiosidad en la expresión creativa y en el conocimiento es el supremo arte del maestro".










