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La campaña de algodón se largó pero hace falta más humedad

SÁENZ PEÑA (Agencia) – "No por mucho madrugar, amanece más temprano", dice el refrán lo que se aplica al sector algodonero que comenzó con la siembra "aunque se debería esperar una mayor acumulación de humedad en los suelos".


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Silvio Radovancich, técnico del semillero Gensus, aconseja que se aguarde unos días más para sembrar algodón, esperando que mejore la humedad de los perfiles.


La consecutiva sequía en los últimos tres años agrícolas provoca que con los primeros registros de lluvia, en un período que se pronostica con humedad, la siembra se incentive. En este contexto y con la ansiedad que tiene el productor, el algodón es el primer cultivo de verano que se podría sembrar de acuerdo a las fechas óptimas, después en el calendario seguiría la soja, el sorgo y una última opción estival el maíz.

"Las lluvias que se están registrando son las primeras y recién están empezando a cargar el perfil de humedad, con el antecedente de un invierno muy seco, un periodo de tiempo donde no llovió y, en consecuencia la recarga será lenta", advierte el ingeniero agrónomo Silvio Radovancic del semillero Gensus.

La evidencia de lo que está ocurriendo se podría visualizar si "se hace una calicata, un pozo de un metro de profundidad, para ver hasta dónde está humedecido el perfil de suelo". "Seguramente serán veinte o treinta centímetros de perfil húmedo, dependiendo de las precipitaciones en el campo ya que la lluvia no fue pareja", indica el profesional que tiene bien claro lo que el algodón demanda de agua.

SEMBRAR CON RIESGO

La decisión la toma el agricultor y dependerá de él cuánto quiera arriesgarse iniciando ahora la siembra de algodón. La sugerencia de Radovancich es "esperar a tener un perfil de humedad de por lo menos ochenta centímetros de profundidad".

El suelo tiene capacidad de retener "unos 150 milímetros de agua útil por cada metro de profundidad que humedece". Son esos 150 milímetros los que quedan retenidos en los poros de mediano calibre del suelo. "En el Chaco hoy no debe existir ningún lote que tenga esos 150 milímetros acumulados, entonces arrancar una siembra con poco perfil de humedad es un poco arriesgado", indica el ingeniero Radovancich.

TIEMPO, UN INSUMO NECESARIO

"La planta para crecer, desarrollarse y producir, no es solamente agua lo que requiere, sino que también necesita de los nutrientes que se obtienen del barbecho que se asocia a tiempo para que la humedad produzca el proceso de transformación de todas las raíces que quedaron del cultivo anterior", sintetizó. La humedad que no estaba disponible para la campaña tampoco estuvo disponible para el barbecho. El tiempo en consecuencia es indispensable para el proceso de descomposición que tiene que devolverle al suelo todos los nutrientes que están contenidos en las raíces de los rastrojos que quedan en superficie.

"Los lotes, en las condiciones actuales, si agarramos una pala y hacemos un pozo encontraremos que las raíces de los cultivos anteriores están casi intactas todavía, no están descompuestas, entonces, sembrar ya no es lo adecuado", recomienda el técnico de Gensus. Es cierto también que existe una fecha determinada para siembra del algodón, controlada además por el Senasa, "pero no hubo descomposición de los rastrojos porque no estaba disponible la humedad". Es de tener en cuenta que un lote agrícola de entre quince y treinta años de antigüedad, "más tiempo necesita de barbecho para que se produzca ese reciclaje de nutrientes".

ANALIZAR ANTES DE ARRIESGAR

En el análisis del inicio de la campaña algodonera, "hay que tener en cuenta dos cosas: la profundidad de la humedad en el perfil y el tiempo en que estuvo ese suelo para que se produzca la mineralización del rastrojo. "Si ya está mineralizado, si era un lote que tenía humedad y estaba conservada la humedad, se descompusieron las raíces, entonces podríamos pensar en sembrar ya, pero también debemos considerar que todavía tenemos un tiempo por delante", remarca Silvio Radovancich.

En líneas generales, la situación en las chacras con tan extensa sequía es que "no tenemos suficiente perfil, ni la mineralización para tener un cultivo con desarrollo satisfactorio seguro". El algodón atraviesa la floración en enero y febrero, "los peores meses del año ya que suelen ser los más cálidos y secos", entonces como medida preventiva para poder pasar ese periodo crítico es que se necesita acumular humedad en el perfil.

"En noviembre se puede empezar a sembrar pero yo diría que más vale esperemos un poquito, tengamos paciencia, para que se recargue más el perfil y así disponer de más reservas", insiste Radovancich.

NO DESESPERAR EN LA ESPERA

"Hay que asegurar la bocha al momento de la siembra porque resembrar es volver a tener que gastar en semilla, pero ocurre también que se deja el cultivo afectado con una baja densidad de plantas y está comprobado, en todo cultivo, que menos plantas es sinónimo de rendimientos magros", indica el profesional.

El cincuenta por ciento del resultado de la cosecha está directamente relacionado con "un buen establecimiento del stand de plantas". La insistencia ante el panorama de lento recupero del perfil de humedad es que "es conveniente esperar unos días y asegurar tener una buena emergencia".

ALIMENTO PARA EL PICUDO

La recomendación de "esperar unos quince o veinte días para iniciar la implantación del algodón" se fundamenta además en achicar los riesgos de perder el cultivo por falta de humedad, "cuando las condiciones económicas no permitirán una resiembra". El otro ítem a tener en cuenta es que con el estrés se podría generar alargamiento de ciclos, "provocando más gastos y dándole al picudeo las condiciones para reproducirse". "Si todos atrasamos la fecha de siembra estamos indirectamente controlando al picudo del algodonero porque la generación suicida, que es la de los insectos que salen en forma temprana de los refugios, van al algodón", explica Radovancich.

La plaga que tanto daño económico genera al cultivo que identifica al Chaco "se puede reproducir solamente si hay flores de algodón porque si no hay polen específicamente de la flor del textil el picudo no se reproduce". "A su salida de los refugios si les quitamos el alimento, es decir el polen del algodón, porque no hay nada sembrado, esos picudos van a morir sin reproducirse", menciona el profesional relacionado directamente con el producto chaqueño.

El otro consejo, "mientras esperamos para sembrar, es que vayamos colocando las trampas de picudo, que sabemos que deberían estar activadas sesenta días antes del inicio de la campaña". "En el Chaco no he visto muchos dispositivos colocados y puede ocurrir que las trampas están pero en los galpones, en las bolsas, pero ponerlas porque dentro del galpón no cumplen su función", señala el ingeniero Silvio Radovancich.

Expectativa incierta

Los fecha de siembra avanza y se espera que se cumplan los pronósticos de lluvia pero lo cierto es que "no son claras las expectativas existentes en torno a esta campaña".

"Estamos en un contexto donde un día te ponen un dólar a favor de un cultivo, mañana un dólar a favor del otro producto, entonces hoy haces un presupuesto por cultivo y no sabes a qué dólar cotizar para sacar un margen bruto porque no tenemos las reglas definidas", señala Silvio Radovancich, ingeniero del semillero Gensus.

"El margen bruto en algodón hace cinco meses era lo mejor, era intocable, pero ahora tenemos un dólar que favorece a la soja y que le compite mano a mano al cultivo del algodón", resalta.

"La intención de siembra del algodón está, hay cotizaciones y productores que ya han comprado, también hay gente que se quedó con semillas de la campaña pasada, así que estimo que en superficie estaremos igual que en la pasada campaña o quizás más con el incentivo de las lluvias", dice esperanzado el técnico del Semillero Gensus.

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