Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

Los frutos del monte chaqueño están sufriendo los efectos de la sequía

El paisaje comienza a ser desolador y no es exclusivo del departamento Güemes. A la escasez de agua se suman las altas temperaturas registradas en octubre.

SÁENZ PEÑA (Agencia). El fenómeno de El Niño está confirmado por el Servicio Meteorológico Nacional y las lluvias comienzan a cargar los pluviómetros, aunque todavía con registros muy dispares, que deja en la extensa sequía consecuencias, también en los frutos del monte chaqueño.


monte2.jpg
El monte chaqueño tiene una producción limitada de frutos por efecto de la sequía y las elevadas temperaturas.

En la región del norte provincial, en El Impenetrable, la situación sigue siendo complicada ya que, sumada a la escasez de agua, las temperaturas que se registraron en octubre fueron "demasiado elevadas", una situación que fue dándose intermitente desde agosto.

Está muy duro el panorama en este año. Hace falta que llueva porque se ven muchos árboles muriendo, ya que no soportan el estrés por la falta de humedad y los días de excesivo calor", mencionan ante la consulta los habitantes de la zona de Misión Nueva Pompeya.

El triste paisaje no es exclusivo del departamento Güemes, sino que también se refleja en lo poco de monte que queda en el centro chaqueño, donde los frutos de árboles y arbustos escasean, en consecuencia los animales salvajes buscan alimento en las huertas o quintas domiciliarias.

"Las charatas no dejan nada, todo brote que asoma lo están comiendo y provocando mucho daño en la producción hortícola", decía uno de los pocos huerteros que quedan y producen en el departamento Comandante Fernández.


monte3.jpg
Duro panorama. Hace falta que llueva porque se ven muchos árboles muriendo, ya que no soportan la falta de humedad.

"La condición de estrés en las plantas de nuestra flora y en los árboles es muy grave y eso se nota en las frutas que empiezan a caer vanas, sin completar su relleno", mencionan vecinos que residen en El Impenetrable y que utilizan los frutos del monte para procesar sus alimentos.

En un ejemplo de lo que ocurre mencionan que "el mistol está largando la fruta sin madurar y la chaucha del algarrobo no está ofreciendo una buena cosecha".

ALIMENTOS Y ALGO MÁS

La mirada hacia el monte chaqueño, desde la ciudad casi siempre está dirigida a lo que es la explotación de la madera, pero pocas veces se lo observa como "un almacén de alimentos" que también sufre las consecuencias de los extremos comportamientos del tiempo.

La algarroba, el mistol, el chañar, "son alimentos excelentes" pero este año en el caso del mistol y el chañar se observa que la fruta que están entregando es verde pero al estar seca se cae".

Es de mencionar que la algarroba, utilizada su harina para la elaboración de diversos alimentos, "debe reunir una serie de condiciones para que se dé una buena zafra".

"No tiene que llover cuando está en flor para que no se lave y pueda cuajar el fruto, mientras que en el momento que engorda la chaucha, tiene que precipitar pero en el período de cosecha deberían ser días secos", enumeran los que viven en convivencia con el monte chaqueño.

"Las tres situaciones, si se dan, permiten una buena cosecha pero ahora, por ejemplo, los árboles están con muchas chauchas,  pero están madurando secos, sin llenar, entonces se obtendrán semillas que no servirán para hacer harina", resumen quienes con la harina de algarroba tienen en su dieta un alimento esencial.

DEL MONTE A LA MESA

"Vamos a morir de hambre con la comida cayéndonos sobre la cabeza", sentencian las pocas personas que entienden al monte como fuente proveedora de alimentos de excelente valor nutritivo.

La experiencia la cuentan personas que residen en El Impenetrable y que fueron diagnosticadas con celiaquía, una enfermedad que les impide consumir gluten, pero que encontraron en la flora natural la oferta de alimentos que está al alcance de todos.

"Del monte consumo todo lo que puedo: zachapera, mistol, chañar, algarroba y un poroto de monte conocido como sacha poroto que tiene muchísimas proteínas y es un alimento extraordinario", comenta Marisa Pizzi, que lidera la Planta de Misión Nueva Pompeya.

"La escuela debería ser el lugar en el que los chicos tendrían que aprender a valorar los alimentos que tienen a disposición", indica la profesional de la agronomía que desde hace casi tres décadas decidió radicarse en el poblado emblema de El Impenetrable.

Te puede interesar