Ocampo: "La corrida cambiaria no tuvo el mismo impacto en precios que la devaluación de agosto"
Finalizada la semana de mercados, analizó los efectos de la situación cambiaria generada por el incremento del dólar informal superando los 1000 pesos. "La brecha en 180% es imposible de sostener", resaltó. 
La corrida cambiaria que esta semana llevó al precio del dólar blue o informal a superar la barrera de los 1000 pesos generó impactos en la economía real, pero no en el mismo nivel que la devaluación de agosto pasado posterior a las PASO, según el análisis que hizo ayer el ex ministro de Economía de la provincia Cristian Ocampo, hoy al frente de la Consultora Ocampo&Asoc.

"La devaluación del 22% (de agosto pasado) tuvo impacto al día siguiente cuando los precios subieron entre 20 y 25% promedio. Ahora, en dos días de corrida cambiaria, el valor del peso con respecto al blue se devaluó un 17% y no tuvo el mismo impacto en precios, porque lo que mueve los costos reales es el tipo de cambio oficial", explicó en diálogo con NORTE, marcando a la vez que "el dólar blue tiene un efecto especulación muy fuerte".
Según estimaciones que reflejó Ocampo, el mercado informal del dólar blue mueve por día entre 20 millones y 30 millones de dólares, mientras el mercado oficial tiene un volumen en torno a los 500 millones de dólares.
"Cuando hay una economía con alta inflación, la referencia pasa a ser el dólar blue, el dólar de la calle. Si el dólar varía su precio, la gente interpreta que la inflación seguirá esa misma tendencia de aumento", trazó.
En ese marco, consideró que el dólar blue no alcanzó su techo en el actual nivel de 1010 pesos (aunque ayer al cierre de esta nota caía por debajo de los 1000 pesos). "Si tomamos el precio del dólar en la crisis del 2020, en pandemia, y lo actualizamos sólo por inflación, nos da un dólar blue de 1200 pesos. Es caro, pero tendrá su techo cuando la gente ya no lo pueda comprar, cuando crea que está comprando un activo caro. Ahí podrá estacionarse en un precio, si se mantiene estable el statu quo de la economía", señaló.

Actividad versus desajustes macro
Por otra parte, dijo que "hasta las elecciones, el gobierno apunta a que haya movimiento" y por eso "pone pesos en la calle, pero con una restricción externa que implica no tener los dólares para sostener el nivel de actividad del país en este momento". Así, marcó que de allí surgen por ejemplo las explicaciones por el desabastecimiento de algunos productos, dada la falta de dólares para pagar importaciones de insumos.
En esa línea, Ocampo explicó que existe "una dicotomía muy marcada entre nivel de actividad y desajustes de las variables macroeconómicas", y dijo que "uno es consecuencia del otro". "Hay actividad económica porque fue financiada con déficit fiscal –aunque se ajustó mucho el gasto- y emisión", acotó.
"A veces se culpa al déficit fiscal, y no está más ahí el problema. El gasto se expandió en dos billones de pesos, pero por messe emiten 2 billones de pesos para pagar intereses de las Leliq. El problema que tiene la macro es el ajuste de tasas, que necesariamente están altas, pero si suben más es una complicación para el gobierno porque se elevan los intereses a pagar por las Leliq", precisó.
Si tomamos el precio del dólar en la crisis del 2020, en pandemia, y lo actualizamos sólo por inflación, nos da un dólar blue de 1200 pesos. Es caro, pero tendrá su techo cuando la gente ya no lo pueda comprar.
Una brecha imposible de sostener
En un escenario que tiene al dólar oficial en un valor fijo de 365 pesos, y los dólares financieros con tendencia alcista entre 900 y 950 pesos (Contado con Liquidación y MEP), la brecha con el dólar blue se ubica en torno al 180%. "Es imposible de sostener", advirtió Cristian Ocampo, y estimó un panorama con un nuevo salto devaluatorio del tipo de cambio, inevitable para descomprimir esa diferencia. "El dólar financiero no retrocederá mágicamente al nivel del dólar oficial. El que está atrasado es éste", agregó.
Para el exministro "no hay forma de corregir hacia abajo el valor del dólar, que tiene que estar más cerca del valor de los financieros que del oficial". Sin embargo, sobre el momento en que se podría aplicar una modificación en el tipo de cambio oficial, dijo que no será de inmediato porque "tiene impacto directo en insumos de la producción y en precios".
Al respecto, recordó que el pedido del FMI como parte del acuerdo para futuros desembolsos fue una devaluación del 100% del tipo de cambio oficial. Aunque el gobierno nacional "negoció" un 22% post PASO.
Ahora, teniendo como horizonte cuatro jornadas hábiles de operación de los mercados antes de las elecciones, estimó que podría continuar la inestabilidad del dólar informal y de los financieros, con cierta "virulencia". "A partir del miércoles se liberan 5000 millones del swap, con lo cual una corrida como la que ocurrió esta semana se puede cortar con 200 millones de dólares", indicó, y por esa razón desestimó un panorama similar al ocurrido en estos días.
A la vez, y dada la revisión y actualización de precios que hubo esta semana, descartó que la inflaciónde octubre pueda volver al rango de un dígito como estimaba el gobierno nacional tras dos meses de valores en torno al 12% mensual.
"Esta situación se arregla de dos maneras: con una devaluación, que pondrá presión sobre los precios, y a la vez con recesión, porque el gobierno tendrá que enfriar la economía cortando la emisión", profundizó. Y argumentó: "El gobierno debe hacer que no siga creciendo el stock de Leliq, que tengan una tasa por debajo de la inflación y que se sigan renovando; mostrando por otro lado que la inflación baja. Para eso es necesario enfriar la economía para bajar la espiralización de precios".
Acerca de un posible escenario recesivo, Ocampo habló de sectores como turismo, el mercado automotriz, y el sector de la construcción con desaceleraciones marcadas.
Hasta las elecciones, el gobierno apunta a que haya movimiento y pone pesos en la calle, pero con una restricción externa que implica no tener los dólares para sostener el nivel de actividad.
Quiénes acceden al dólar oficial y a los financieros
Ocampo recordó que el valor de los dólares financieros (CCL y MEP), mayormente utilizados por empresas e inversores para acceder a la divisa norteamericana, es fijado por el mercado. "Surgen de la compra-venta de bonos. Y suben porque quien tiene bonos en dólares busca un mejor valor y ahí, alguien que tiene pesos y quiere dolarizarse, los compra un poco más caros", explicó.
En esa línea, resaltó que esas operaciones se realizan entre privados y no existe intervención del BCRA, pero alertó: "Ese juego de intervenir con bonos hace que pierdan su valor los activos argentinos, y así su capacidad de financiamiento, arrastrando a la pérdida de valor de las obligaciones negociables emitidas por privados".

¿Quiénes acceden al dólar oficial?
Ocampo explicó que hoy sólo tienen acceso al dólar oficial los importadoresde bienes y servicios. "El gobierno está dándoles dólares a cuentagotas para importar bienes esenciales como energía, combustibles, medicamentos y algunas maquinarias para la industria", reveló.
"Hay algunos empresarios que están logrando autorizaciones para nacionalizar las máquinas que compran, pero el BCRA les dice que recién podrán pagarles a los proveedores a 90 días", comentó.
De hecho, recordó un informe publicado esta semana que revelaba el tamaño de la deuda con importadores, que ya llega a los 54.000 millones de dólares, es decir "más de un préstamo del FMI" según describió el economista Fernando Marull, autor de las proyecciones.
No hay forma de corregir hacia abajo el valor del dólar, que tiene que estar más cerca del valor de los financieros que del oficial.
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