¿Por qué Zdero le pudo ganar a Capitanich? El consultor Andrés Rabossi analizó aspectos del proceso electoral en el Chaco
Psicólogo social, consultor, encuestador y docente, Rabossi participó en más de 150 campañas electorales asesorando a diferentes sectores. Dice que la clase política está en una sintonía muy diferente a la del ciudadano común y que eso contribuye a los fuertes cambios que se están viendo.
Andrés Rabossi es un consultor político muy conocido en la región, que ha trabajado en más de 150 campañas electorales de diferentes sectores políticos y descargó sus experiencias y conocimientos en un libro de título provocador: "Votamos como animales".
En una entrevista con NORTE analizó la derrota electoral de Jorge Capitanich ante Leandro Zdero, el ascenso sorprendente de Javier Milei en el escenario nacional y los cambios notables que se produjeron en los procesos con los que los ciudadanos llegan a definir su voto.
PURAS EMOCIONES
Cuando se le pregunta por el título que le dio a su libro, Rabossi responde: "Yo suelo dar el ejemplo de que si una familia tiene una mascota, un perrito, y un integrante del hogar le da de comer golosinas, alimentos con grasa, lo que más le gusta al animal, y otra persona le da solamente el alimento adecuado, en las cantidades adecuadas, ¿con quién creés que irá el perrito cuando esas dos personas lo llamen cada una por su lado? En esto pareciera que se ha vuelto la política: 95% es emocional y 5% es racional", planteó.
Rabossi dice que los dirigentes, en general, no son conscientes de los términos de la mirada de la sociedad. "Quieren racionalizar todo, creen que la gente se equivoca, que la gente no sabe lo que elige", marcó.
En ese contexto, dijo que el "fenómeno Milei", tan mencionado en este año electoral, también está relacionado con una sociedad que se guía más por sus sensaciones que por parámetros de racionalización. "Para mí la palabra que define todo es hartazgo.Todos los estudios que hacemos desde hace años lo que muestran es que la gente está harta de la política, de los políticos", dijo.
"El problema es que los políticos manejan una agenda totalmente diferente a la de la gente, y hacen que la gente realmente esté cansada de la política. Esto abarca a todos, abarca a la política, lo cual es grave. Entonces aparece un fenómeno de antipolítica, por decirlo de alguna manera, con argumentos bastante básicos pero que tranquilamente podrían haber surgido de un focus group. Es decir lo que la gente quiere escuchar en medio de un estado de insatisfacción general", analizó.
ELIGIENDO AL MENOS MALO
Rabossi señala que los partidos tradicionales "generalmente son políticamente correctos, sus dirigentes no se animan a decir lo que piensan. Lo que decía Menem, que sostenía que si uno dijera lo que piensa hacer la gente no lo votaría. Esto hace que la gente se sienta representada por alguien que gana el debate de las cosas cotidianas, de las cosas que la gente realmente quisiera que la política resuelva".

A eso sumó un contexto de descrédito extremo del gobierno nacional. "En el Chaco el presidente Alberto Fernández tiene un 17% de aprobación y un 82% de desaprobación. Es decir, es una figura totalmente deslegitimada. La gente incluso no lo considera como el presidente. Y los opositores clásicos, digamos un Mauricio Macri, tienen un 30% de imagen positiva y 70 de negativa. Es como tener que optar entre las personas de peor imagen del país", planteó.
EL CHACO
Rabossi dice que por eso se viene dando la situación de que "la gente vota en mayor medida por alguien para que no gane otra opción, es un voto más por la negativa". Y cuando se le preguntó si en el Chaco hubo un voto en contra de Capitanich o a favor de Zdero, analizó que "lo que hubo fue un voto a favor del cambio".
"No siempre el opositor es el cambio -aclaró-, o por lo menos el cambio que la gente quiere. Pero la proporción entre continuidad o cambio venía en el Chaco 70-30 a favor del cambio. Creo que tiene que ver en parte con el tiempo. Para mí es un fin de ciclo".
"Si después de una cierta cantidad de tiempo el político no se reinventa, hay una fase de crecimiento y luego eso decae", dijo, y en el caso particular de la campaña de Capitanich dijo que algo que podría observar es que "ante el caso Cecilia, que no fue la única causa por la cual se produce esta derrota del gobierno, no hubo reacción".
"Antes Capitanich, en gestiones anteriores, llegó a tener 70 a 75% de aprobación de gestión, y ahora estaba en 35 a 40. No llegaba a 40 en el interior, donde siempre había tenido niveles altísimos de valoración positiva. Y en este caso no hubo ningún tipo de reacción. Yo hubiera buscado hacerme cargo, mostrar una acción en torno a esto", apuntó.
Rabossi dijo que esa lesión del caso Cecilia en la credibilidad de Capitanich fue clave porque "la gente no elige a su candidato por ser el que más sabe, el más preparado, sino el que más confianza le inspira, el que me habla de las cosas que yo tengo, no de otras cosas".
"Capitanich siempre fue puesto en el lugar del que sabe, pero en este momento se cuestionó su credibilidad, porque hablaba de cosas que no eran fácticas. Había números que estaban en la campaña, gráficas que hablaban de inversiones y demás que no era lo que la gente percibía. La credibilidad se gana día a día, en la relación con los vecinos, con la sociedad", dijo.
En ese sentido dijo que una carencia clave de la dirigencia política hoy es que "son figuras que no tienen más contacto con la gente. Han dejado algo que fue su fortaleza y que hicieron que llegaran adonde están".
"Yo estoy convencido de que hay un cambio muy grande en la política, en paradigmas que antes hacía funcionar determinadas cosas y que hoy no funcionan más, y quien no se adapte a estos cambios va a terminar pagando consecuencias fuertes", subrayó.
VECINDAD PERDIDA
Rabossi dice que una receta que funciona en los tiempos actuales "hay que volver a la vecindad, a que vos candidato que querés que la gente te elija, vayas al supermercado, ayudes a tu vecino, saludes, y no salir con custodia, en un auto con los vidrios polarizados. Eso impide que la gente te vea como par, y hoy una necesidad de la gente de volver a verte como par".
"Quinto Cicerón decía, 1.500 años antes de Cristo, decía que la mejor forma de conseguir un voto es mirando a la gente a los ojos, dándole la mano y llamándolo por su nombre. Es una buena síntesis de lo que la gente necesita volver a sentir de un político", dijo.
Además, la tecnología también provocó cambió todo. "Hay políticos que no se adaptan a la tecnología y dejan que se la maneje otra persona, que no siempre es lo más conveniente, porque el que tiene que manejar los conceptos es el candidato. Y usando bien la tecnología se puede generar cercanía", acotó.
Las redes sociales también son un tema relevante. "No tienen que ser para pelear ni para usarlo como un canal tradicional de comunicación, no funciona así, la gente me va a bloquear. Pero si yo genero conversación, cercanía, comunidad, eso contribuye a una mayor vecindad, que es lo que viene", expresó.
VOTOS CAUTIVOS
El resultado de todos los cambios producidos y en marcha, dice Rabossi, es que los votos cautivos de los partidos políticos van ocupando un espacio cada vez más pequeño en el electorado. "Yo tengo contacto con la gente, por entrevistas, focus groups, y hay gente que recibe (ayuda o beneficios) de cinco o seis sectores, y después vota al que quiere. A veces incluso vota en contra del que lo aprieta y pretende comprarle su dignidad por una bolsita de mercaderías. Se la acepta y se la agradece, le dice que lo va a acompañar, y en el cuarto oscuro le vota en contra, porque considera que esa persona no lo está ayudando", contó.
"A los políticos con los cuales trabajo, que generalmente son jóvenes y trabajamos a futuro, les digo que hay que ayudar al que necesita, sin distinciones, y eso va a generar acompañamiento. Que la ayuda no sea transacción, sino relación. Hay que generar relaciones, no transacciones, y eso va a traer acompañamiento", explicó.
Al mismo tiempo, "cae la influencia de las llamadas estructuras, de los punteros. ¡Eso no funciona más! Es totalmente ineficiente una campaña electoral trabajando de esa manera, y está probado. La gente hoy se informa de manera directa, mediante los mecanismos en que confía, y todo esto es lo que va marcando la política del futuro. Muchos no lo quieren ver, o lo niegan, pero es como tapar el sol con las manos. El que no entienda esto lo va a pagar muy caro".
Podés ver la entrevista completa haciendo click aquí.










