Casas museo de Pablo Neruda
El Nobel de Literatura murió en Santiago de Chile, el 23 de septiembre de 1973. Legó a la humanidad 45 obras literarias, traducidas a varios idiomas y reconocidas en todo el mundo. - Por Fabio Javier Echarri 

Las casas en las que vivió –"La Chascona", en Santiago, "La Sebastiana" en Valparaíso, e Isla Negra-, hoy convertidas en museos, representan un patrimonio cultural tangible de la vida del escritor. Testimonian una parte de su excéntrica personalidad y complementan su prolífica y exitosa producción escrita.
Su vida
Nació en Parral, Chile, el 12 de julio de 1904, con el nombre de Neftalí Ricardo Reyes Basoalto. Al cumplir su primer mes de vida quedó huérfano de madre. Su padre, empleado del ferrocarril, se trasladó a la ciudad de Temuco, donde el niño cursó estudios primarios y tuvo la suerte de conocer a Gabriela Mistral, quince años mayor que él. Su primer poema publicado se llamó "La canción de la fiesta", y lo publicó en 1921 bajo el seudónimo de Pablo Neruda, en homenaje al poeta checo Jan Neruda.
También en Temuco trabajó en un periódico, hasta que a los 16 años fue a vivir a Santiago para estudiar profesorado de francés. Ingresó como redactor en la revista Claridad. Publicó algunos libros de poemas, y en 1924 vio la luz el libro con el que lograría reconocimiento internacional: Veinte poemas de amor y una canción desesperada. En esta primera etapa de su producción literaria se percibe una transición del modernismo a formas vanguardistas.
Dos años más tarde ingresó en la carrera consular para mejorar su situación económica, viviendo en Birmania, Ceilán, Java y Singapur. Allí conoció y se casó con la holandesa María Antonia Hagenaar Vogelzang y tuvieron una hija, Malva, repudiada y abandonada por su padre por padecer hidrocefalia (falleció cuando tenía ocho años).
Entre 1934 y 1938 vivió en España, relacionándose con escritores de renombre como Federico García Lorca, Rafael Alberti y Miguel Hernández, y fundó la revista "Caballo Verde para la Poesía". Su apoyo a la causa republicana lo llevó a escribir "España en el corazón", en 1937. Esta es su segunda etapa literaria: tiene un tono más sombrío, refiriendo al paso del tiempo y la muerte como una realidad, con una visión desolada del ser humano.
Volvió a Chile y en 1939 se afilió al Partido Comunista, concentrando su obra en la militancia política e inaugurando una tercera etapa, cuyo fin sería la obra "Canto general", aparecida en 1950.
En 1943 se casó con la argentina Delia del Carril y convivieron hasta 1956. Entonces conoció en México a Matilde Urrutia, quien lo acompañaría hasta su muerte.
En 1945 recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile. Fue senador nacional y perseguido político, por lo que emigró a la Argentina. Viajó a Rusia, China y otros países comunistas. De regreso en su tierra natal, dio inicio a una nueva etapa en su poesía, con intensidad lírica, destacándose "Odas elementales".
En 1971 alcanzó su máximo reconocimiento como escritor, recibiendo el Premio Nobel de Literatura. Fue designado embajador en Francia por el presidente Salvador Allende, cargo al que renunció dos años más tarde debido al deterioro de su salud. Volvió a Chile, vivió el golpe de estado de Augusto Pinochet y murió doce días después, el 23 de septiembre de 1973. En forma póstuma se publicó su autobiografía "Confieso que he vivido".

"La Chascona"
En 1953, cuando aun mantenía en secreto su relación con Matilde Urrutia, Neruda compró un terreno en el actual barrio Bellavista de la ciudad de Santiago, a los pies del cerro San Cristóbal, para construir una casa en la que planeaba que vivirían juntos. La bautizó "La Chascona", que era el apodo con que llamaba a su pareja, por su abundante cabellera.
Contrató al arquitecto catalán Germán Rodríguez Arias, le encomendó que orientara la vista de la vivienda hacia la cordillera de Los Andes, y estuvo presente en todos los detalles constructivos: techos bajos, pisos inclinados y ventanas con forma de ojo de pez que le dan la apariencia de un barco.
Dados los desniveles del terreno en los que se proyectó, el arquitecto Alberto Sbarra sostuvo: Se conforma así la idea de tres casas: "la social", a la calle; "la íntima", algo retrasada, el lugar de Pablo y Matilde; y más allá, casi perdida, como completando la idea, "la otra casa", el lugar del recogimiento, de la necesaria soledad, la biblioteca y el estudio como una construcción fugaz, de madera mimetizada con el cerro, el lugar de la poesía. La propuesta integral completa y hace nítida la condición didáctica de esta casa: la interpretación del lugar y su circunstancia como generadora de la idea fundante. ¿Será esto lo que se da en llamar en arquitectura "dimensión poética"? Luego del golpe de estado de 1973 la casa fue vandalizada y muchos objetos destruidos. Matilde se ocupó de su restauración y vivió en ella hasta su muerte, en 1985.
Los espacios se unen por escaleras y terrazas con formas irregulares, un patio cubierto de plantas, estanques con peces de colores, jaulas y macetas con flores. En los interiores, el visitante encuentra las colecciones que atesoró Neruda, dibujos, objetos relacionados con el mar, pinturas, artesanías características de Chile. Quizás lo más valioso sea el retrato de Matilde, pintado por Diego Rivera.
Mantiene su mobiliario original, y se destacan el dormitorio, con una gran ventana hacia la cascada, el salón, con su chimenea y alfombra de cuero de vaca, el bar con madera rústica y el comedor con vajilla y cuchillería que utilizaron sus dueños.
La Casa Museo "La Chascona" fue declarada Monumento Nacional de Chile.

"La Sebastiana"
La ciudad de Valparaíso se encuentra sobre la costa del Pacífico, a unos 120 km de Santiago. En 1959, Neruda les había escrito a sus amigas Sara Vida y Marie Martner lo siguiente: Siento el cansancio de Santiago. Quiero hallar en Valparaíso una casita para vivir y escribir tranquilo. Tiene que poseer algunas condiciones. No puede estar ni muy arriba, ni muy abajo. Debe ser solitaria, pero no en exceso. Vecinos, ojalá invisibles. No deben verse ni escucharse. Original, pero no incómoda. Muy alada, pero firme. Ni muy grande, ni muy chica. Lejos de todo, pero cerca de la movilización. Independiente, pero con comercio cerca. Además tiene que ser muy barata. ¿Crees que podré encontrar una casa así en Valparaíso?
Fue así que le buscaron una vivienda abandonada que fuera construida por el español Sebastián Collado, ya fallecido. Al poeta le gustó, pero al verla tan grande, la compró a medias con la escultora Marie Martner, que junto con su esposo ocuparían el subsuelo, patio y dos primeros pisos, mientras que él y Matilde se quedarían con el tercero, el cuarto y la terraza.
La casa museo está a 1,2 km de la catedral de Valparaíso, en el cerro Florida. Se reacondicionó, fue inaugurada en 1961, y bautizada como "La Sebastiana", en honor a su constructor.
Se plantearon dos accesos diferentes. A la de Neruda se accede desde el segundo piso por una escalera caracol y con otra escalera que lleva a la primera planta. Allí se encuentra el área más pública de la casa: el estar-comedor, con una chimenea circular y grandes ventanales que otorgan una vista panorámica hacia la bahía de Valparaíso. El piso superior contiene el dormitorio y, más arriba, lo que fuera la pajarera se convirtió en biblioteca.
La casa, al igual que la de Santiago, fue saqueada luego del golpe militar y restaurada en 1991 gracias al aporte de Telefónica de España, unificada con la parte perteneciente al otro matrimonio e inaugurada como museo. Años después se habilitó un centro cultural en la propiedad.
Además del mobiliario típico de cada espacio, se ven gran cantidad de objetos que coleccionaba Neruda: platos con globos aerostáticos, mapas, vitrales, vajilla exótica, pinturas, esculturas, artesanías y piezas curiosas. Se destacan un retrato de Lord Cochrane y un óleo de José Miguel Carrera.

Isla Negra
Es una localidad sobre la costa del Pacífico, a unos 130 km de Santiago y 80 al sur de Valparaíso. No es una isla, pero fue llamada así por los pescadores de la región por sus rocas negras. Cuando en 1937 regresó de Europa, Neruda buscaba un lugar tranquilo y aislado para dedicarse a la escritura. En sus memorias escribió: La costa salvaje de Isla Negra, con el tumultuoso movimiento oceánico, me permitía entregarme con pasión a la empresa de mi nuevo canto.
Entre 1943 y 1945 realizó varias reformas que estuvieron a cargo del arquitecto catalán Germán Rodríguez Arias. Luego, en 1965, con el arquitecto Sergio Soza realizó ampliaciones importantes: los arcos que unen los cuerpos de la casa y los espacios que albergan la sala del caballo y la Covacha, donde él se recluía a escribir. En esta casa Neruda escribió lo más importante de su obra y albergó la mayoría de sus libros.
También aquí reunió gran parte de sus colecciones, muchas vinculadas con el mar, como mascarones de proa, réplicas de veleros, barcos en botellas, caracolas marinas, botellas extrañas, máscaras, zapatos antiguos, pipas y hasta dientes de cachalotes. Además, hizo grabar en las vigas del bar el nombre de amigos poetas.
El golpe de estado de 1973 lo encontró en esta casa. Ya estaba muy enfermo y fue trasladado en ambulancia a Santiago, donde falleció el 23 de septiembre en la clínica Santa María. En diciembre de 1992 sus restos, junto con los de su esposa Matilde Urrutia, fueron trasladados a su casa de Isla Negra, tal como fuera su voluntad, según lo escribió en "Disposiciones": Compañeros, enterradme en Isla Negra, / frente al mar que conozco, a cada área rugosa de piedras / y de olas que mis ojos perdidos / no volverán a ver…

La gestión de las casas-museo
A principios de la década de 1950, el escritor donó su biblioteca y colección de conchas a la Universidad de Chile. Luego, al regresar de Francia, encomendó a su amigo Sergio Insulza la redacción de su testamento, en el cual planteaba la creación de una fundación. Ésta se hizo efectiva el 4 de junio de 1986 por testamento de su esposa, Matilde Urrutia. El objetivo de la Fundación Neruda es "promover y preservar el legado poético, artístico y humanista del poeta, con el propósito de cultivar y difundir el arte y la literatura y asegurar el acceso de todos los públicos al legado de nuestro Nobel".
La fundación gestiona y administra las casas-museo y apoya la creación artística y literaria, organiza variadas actividades y talleres, promueve encuentros académicos y tiene vínculos con instituciones nacionales y extranjeras. Además, se ocupa del mantenimiento y restauración de muebles y objetos, de las colecciones, pinacoteca y archivo, y trabaja con académicos de todo el mundo, como el chileno Hernán Loyola, el profesor francés Alain Sicard, el profesor chileno en California Jaime Concha, el profesor estadounidense René de Costa y el ensayista Saúl Yurkievich, entre otros.
La biblioteca y archivo están en un predio contiguo a Casa-Museo "La Chascona", en Santiago. Cuentan con libros antiguos, raros y valiosos que pueden ser consultados por especialistas. La colección personal de Pablo Neruda contiene 5.000 volúmenes, la sección especializada 6.500, el archivo fotográfico 5.000 elementos, los recortes de prensa constan de 1.550 artículos, el archivo de correspondencia 5.000 artículos, el material audiovisual 100, y la colección de manuscritos 5.000.
Las casas museos "La Chascona", en Santiago; "La Sebastiana", en Valparaíso; e Isla Negra, son instituciones culturales que reciben apoyo del Estado chileno pero se gestionan en forma privada, conformando un circuito turístico que recibe casi medio millón de visitantes al año. Constituyen un patrimonio cultural inigualable que testimonian la vida y obra de uno de los más grandes escritores latinoamericanos y se yerguen como instituciones culturales que fomentan el arte y la literatura. Amplían el legado de Pablo Neruda más allá de sus versos, más allá de su muerte.










