Mamá de un niño con discapacidad reclama prioridad para acceder a una vivienda
Mara Yanel Flores es mamá del infante N.J.M. de 8 meses, que padece fisura de labios y paladar . Se trata de una anomalía genética, por la cual ya fue intervenido quirúrgicamente y deberá continuar bajo tratamiento. La mujer explicó a este medio que acudió a las autoridades municipales de Fontana, pero no logra obtener ayuda para agilizar los trámites que llevan 12 años en carpeta en el Instituto de Viviendas.
En diálogo con NORTE, Mara detalló que ante la suba de los alquileres recibió la propuesta de su suegra para que vivan en su casa. Aproximadamente desde un año antes de quedar embarazada de su segundo hijo comparten el inmueble.

Mara es madre de una niña de 12 años y vive con ella y su marido, además del pequeño NJM. Explicó que pese a la difícil situación económica por la que atraviesa el país están reuniendo materiales, intentando realizar el sueño de la casa propia.
"Si bien el plan original de nuestra estadía en la casa de mi suegra era ir reuniendo el dinero para comprar una casa, bajando el gasto de lo que representaba alquilar. Lamentablemente y aunque con mucho esfuerzo ahorramos algunos pesos, sucede que cuando estamos cerca de reunir lo que planeamos para comprar materiales suben repentinamente y otra vez no podemos avanzar", dijo.
"Si bien conseguimos el carnet de discapacidad en el Instituto de Discapacidad, no logramos conseguir el acceso a una vivienda pese a tener dos de los requisitos que dijeron públicamente tanto el señor gobernador como el presidente el IPDUV", manifestó.
"La verdad que no estamos reclamando nada alocado, sino que es lo mínimo indispensable para poder darle a mi nene un lugar donde realizar su recuperación. Si bien en mayo ya tuvo su primera operación, que fue en los labios, se viene otra de mayor complejidad en diciembre y precisa de ciertas condiciones de higiene y limpieza", consideró.
12 años esperando
"De acuerdo a la información a la que pude acceder, una de las condiciones para poder tener una vivienda es el hecho de estar inscriptos en la solicitud ante Viviendas hace más de 10 años (tenemos 12 esperando). El segundo es tener un familiar a cargo con discapacidad, situación que es la nuestra y por la cual él ya tiene su carnet de discapacidad", analizó Mara.
"Si bien contamos con los requisitos principales para ser beneficiados con una vivienda, pero no podemos alcanzarlo. Por eso decidí acercarme a la intendenta de Fontana, Patricia Rodas y hasta el momento en que hacemos esta nota lo único que obtuve fueron excusas para no poder darme una cita en su agenda y así tratar de encontrar una solución para la situación", afirmó.
"Como muchas personas de la localidad me hablaron bien de la intendenta, me acerqué a hablar con ella de mujer a mujer, para que entienda mi planteo como madre. Pese a los múltiples intentos por encontrar ayuda en ella y no tener siquiera un llamado de su parte comienzo a pensar que los que tienen llegada son los conocidos, familiares y piqueteros", indicó.
"Viendo que muchas personas que tienen un mínimo de años con los trámites iniciados y hoy ya tienen su casa, comienzo a pensar que la entrega de viviendas se apunta con el dedo", aseguró
Sin soluciones en el horizonte
"Dada la cantidad de veces que fui a pedir hablar con la intendenta ya me conocían por mi nombre sus asistentes. Particularmente, su secretario me sugirió que me asocie a alguna fundación como para apalancar mi pedido", señaló Mara.
"La verdad que fui a averiguar a una fundación y me dijeron que es necesario contar con un terreno con el llamado Registro Único de Beneficiarios del Hábitat (RUBH). Si bien podríamos llegar a reunir el dinero necesario, ese tipo de terrenos implican estar constantemente cuidando el lugar y la verdad que si hacemos eso no podríamos trabajar y así poder dar de comer a nuestros hijos", finalizó.










