Casas conteiner, una tendencia que crece sin techo en Latino América
En estos tiempos, las casas no tradicionales van ganando más y más terreno. En este sentido, una tendencia que copó con fuerza espacios en otros continentes, viene afianzándose sin prisa pero sin pausa en América Latina: las casas hechas con contenedores.
Países como Brasil y Colombia se encuentran a la vanguardia de esta moda a la que poco a poco se van sumando otros territorios.

Las razones para el éxito de la construcción con containers son muchas y muy variadas. En primer lugar los precios de contenedores reciclados resultan en materiales de construcción accesibles y muy eficientes.
En segundo lugar, el boom de la construcción en seco hace que estas casas se conviertan en la opción favorita de los ecologistas, ya que favorecen a la conservación del ambiente en muchos aspectos: se reutilizan contenedores reciclados, el proceso de construcción es breve y no contaminante (ni siquiera en términos de contaminación sónica) y por su fuera poco el aspecto final de estas viviendas no podría ser más canchero.

Otro motivo que ha contribuido a la popularidad de las casas con contenedores es el look industrial que las paredes, techos y pisos de chapa metálica le aportan tanto a interiores como a exteriores. Los fanáticos de este estilo se entusiasman con la idea de vivir dentro de un contenedor o de incorporarlos de alguna manera a la construcción de sus viviendas.
La flexibilidad de los containers habitables es tal, que pueden utilizarse en versiones más chicas como pool houses o casas de huéspedes en el jardín, si no fuera posible incorporar los contenedores a la casa principal.

En la Argentina la legislación y las ordenanzas en torno a esta variedad de construcción aún no se encuentran tipificadas, por lo cual los arquitectos se aproximan a las casas fabricadas con contenedores con un poco más de cautela.
Ventajas
A la hora de pensar un proyecto, esta es una opción más económica que la tradicional. Se trata de una construcción rápida, que requiere menos mano de obra y materiales, pero con la que se puede alcanzar un alto grado de confort. Además, la mayor parte del desarrollo de la obra se realiza en seco.

En algunos casos bastan 45 días para tener una vivienda terminada realizada a partir de containers.
Los contenedores están preparados para los climas más extremos. Con el mantenimiento adecuado, serán estructuras que duren por muchas generaciones sin los problemas habituales de la construcción tradicional (humedades, rajaduras o filtraciones).
El interior del contenedor debe forrarse por completo. Es necesario revestir paredes, techo y suelo. Para ello, todas las alternativas de construcción en seco se adaptan a la perfección. La variedad de materiales permite jugar con el diseño y la decoración para crear estancias bellas y confortables. Para las paredes se recomiendan placas de yeso, paneles tridimensionales, madera, aglomerados; para los pisos, van a la perfección los porcelanatos, cerámicos y pisos flotantes.

Para tener en cuenta
Los contenedores más utilizados son los marítimos o frigoríficos por su estructura resistente y su aislación térmica.
Las medidas de las cajas están estandarizadas. Todas poseen 2,5 metros de ancho; entre 2,5 y 16 metros de longitud y su altura oscila entre los 2,40 y los 2,9 metros. Teniendo en cuenta que el interior debe aislarse y que se pierden centímetros al hacerlo, es recomendable utilizar los contenedores con mayor altura.
Cuando se van a comprar los containers es mejor elegir los de un solo viaje. Son un poco más caros, pero suelen estar en mejor estado.
Para garantizar la durabilidad de los contenedores es fundamental evitar el óxido a través de su mantenimiento periódico.

A la hora de "encastrar" los contenedores, es necesario tener el suficiente espacio para las maniobras que debe realizar la grúa.
Una buena planimetría permitirá que las tuberías, desagües y cableados sean hechos con precisión antes de colocar los revestimientos interiores.
Cuanto menor sea la cantidad de perforaciones para tornillos que se le realicen a las paredes del contenedor, más fácil será su mantenimiento. Por eso se recomienda hacer estructuras de madera encastrada tanto para los revestimientos como para las separaciones internas.
A la hora de armar
En el estudio del suelo hay que determinar dónde se apoyarán los contenedores: si se realizará platea, cimientos o pilotes. Es necesario prestarle mucha atención al aislamiento para que el paso de los años no estropee el material de los mismos.
Una vez que se ha establecido cuál es el lugar que ocupará cada uno de los contenedores en el diseño, se mandarán a cortar para colocar las aberturas o para unirlos y formar espacios más grandes.
Cuando las cajas no se apilan en forma lineal, a veces es necesario reforzar el acero, de modo que las estructuras se puedan superponer sin perder resistencia.
El confort interno es la clave. Para lograrlo, un buen aislamiento térmico es fundamental. Los contenedores se pueden aislar de manera interior o exterior. La mayoría de los proyectos quieren mantener la estética externa del contenedor, por ello la más elegida es la aislación interior.
Tip: a la hora de apostar por la sustentabilidad, una alternativa es completar la casa container con un techo verde.
El reciclado de basura industrial es una tendencia que ya no se puede soslayar. Vivir en estos envases de estética simple puede ser una decisión sumamente acertada. Placer, disfrute, amabilidad medioambiental y reducción de huella ecológica se unen para dar lugar a estas viviendas de diseño no tradicional con mucha identidad y personalidad.










