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Seguridad infantil dentro de los autos

Para proteger a los niños que viajan en automóviles en caso de ocurrir un siniestro vial se diseñaron los llamados sistemas de retención infantil que son dispositivos que se colocan en el asiento del vehículo. Si bien la mayoría de los adultos conocen la existencia de esta protección, no siempre toman conciencia de la importancia que tiene el uso adecuado de la misma.

Es importante recordar que la mayoría de los sistemas de seguridad tradicionales que vienen en los vehículos (cinturones, airbags o apoya cabezas) no fueron diseñados para la protección de los más pequeños en los casos en los que el vehículo sea sometido a las fuerzas que se producen en una colisión o en una frenada abrupta. Por esa razón, se aconseja llevar a los niños en una de estas sillitas, cuyo nombre técnico es sistema de retención infantil. Estos dispositivos deben colocarse en sentido inverso a la marcha, ya que de esta forma la fuerza del impacto quedará repartida de manera más uniforme por todo el cuerpo del pequeño pasajero para que, en el caso de ocurrir un impacto frontal, su cuello estará más protegido.

La Asociación Civil Luchemos por la Vida, que trabaja para generar conciencia en la población sobre distintos temas relacionados con la seguridad vial, puso en marcha una campaña para generar conciencia sobre el transporte de niños en automóviles (el traslado en motos es otro tema y, por supuesto, ofrece mucho material para analizarlo en otra columna). La entidad señala que, aunque la mayoría de los padres conocen los sistemas de retención infantil, aún no han tomado plena conciencia de la utilidad de su uso y no tienen conciencia del peligro al que los exponen al llevarlos sueltos en el asiento delantero y a los más pequeños sin sus sillas especiales y sin cinturón de seguridad. Esto, sostiene la entidad, no hace más que confirmar la necesidad urgente de incrementar la divulgación de la utilidad del uso de los Sistemas de Retención Infantil.

Y para lograr que los adultos presten una mayor atención a este asunto explica que, por ejemplo, en un vehículo que se desplaza a 50 kilómetros por hora que frena contra un obstáculo, los cuerpos de los pasajeros siguen moviéndose hacia adelante a la velocidad que el auto traía hasta ese momento, impulsados por una fuerza enorme, que equivale a 40 veces el peso de cada persona, desplegada en la desaceleración instantánea. Si no están atados golpearán contra la parte delantera del automóvil y contra el parabrisas. Y los ocupantes de los asientos traseros, si los hubiere, serán impulsados con esa misma fuerza hacia la parte de adelante. Golpearán a los ocupantes delanteros y la parte frontal del vehículo. Más grave aún, todos pueden ser despedidos fuera del vehículo, hacia una muerte casi segura. De hecho, distintas investigaciones que se hicieron revelan que en estos casos pueden aumentar hasta seis veces las posibilidades de morir en el siniestro. Por ello, remarca la entidad, es importante que los niños mayores y los adultos viajen con los cinturones de seguridad ajustados y los niños más pequeños viajen sujetos en sus sillas especiales, las que se fijan al asiento con el cinturón de seguridad del vehículo y con anclajes que traen los vehículos de fábrica. A estos últimos, por estatura y estructura ósea, los cinturones de seguridad del auto solamente, no los protegen en forma adecuada. No se debe olvidar que, por su corta edad, los niños dependen de las decisiones de los adultos en este tipo de cuestiones. No se exagera cuando se advierte sobre la importancia de ciertas precauciones: distintas pruebas realizadas en laboratorios de seguridad vial demostraron que una silla de seguridad para niños, correctamente instalada, reduce en un 80 % la mortalidad y previene las lesiones en el momento de una colisión en un 90 % de los casos.

La Agencia Nacional de Seguridad Vial explica que, al momento de elegir una sillita infantil para viajes, hay que tener en cuenta tres factores: la edad, el peso y la altura (y corroborar que esté homologado). Para chequear que esté bien colocado, se debe mover el sistema de retención infantil una vez sujetado y el movimiento no debe superar los 2,5 centímetros. Es importante, además, asegurarse que no tenga contacto con el asiento delantero y siempre hay que retirar el apoyacabeza.

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