A seis años de la desaparición de Nicolás Leiva, del que la Justicia no se acuerda
El viernes 4 de agosto se cumplen seis años de la desaparición de Nicolás, tenía 19 años en ese entonces. Su caso se mantiene visible relativamente porque sus padres, cada aniversario, acuden a NORTE, con los mismos reclamos, pero cada años más devastados, ante la desidia de la Justicia, que no ha hecho prácticamente nada, cuando la causa estaba en manos de la ahora camarista Daniela Meiriño .
Una vez más, su madre Norma Sánchez acudió a NORTE, como lo hace desde el día que Nicolás desapareció: "Se lo llevó la Policía", insiste. "No hay un día que no me acueste y me levante pensando en mi hijo, qué le han hecho, por qué nos han abandonado, ya nadie se preocupa", exclamó Norma, quien a pesar de todo, y que su caso no ha tomado repercusión como sucede actualmente con el homicidio de Cecilia Strzyzowski, ella dice que acompaña a Gloria Romero, madre de la joven. "Si voy a las marchas, llevo la fotito de mi hijo".

Norma tuvo contacto en ocasiones con Gisela Gauna Wirz, defensora general adjunta :"La foto de mi hijo solamente la vi cuando visité a la defensora general adjunta Gauna Wirz para la presentación de un recurso en la Corte Suprema de Justicia", recuerda el gesto de la funcionaria que tiempo atrás formuló el planteo ante el máximo tribunal, porque el Superior Tribunal de Justicia había rechazado un hábeas corpus "esclarecedor".

Pero también supo del abandono y la falta de preocupación desde la fiscalía que debía investigar: "Hace un año que la fiscal (Daniela) Meiriño no habla conmigo, nunca más me llamó, me han dejado abandonada, no tengo una novedad, no se me informó de algunos operativos que se hicieron meses atrás", había dicho a este medio. Meiriño actualmente ocupa el cargo de jueza de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional. Norma no sabe en que fiscalía quedó el expediente.
Nicolás integra la larga lista de 46 desaparecidos, de los cuales 41 son varones, y cinco mujeres.

El joven de 20 años salió de su casa el viernes 4 de agosto de 2017, cerca de las 17.30. Fue la última vez que Norma vio a su hijo.
Las sospechas contra la comisaría Décima
La mujer sospecha que hubo una detención ilegal, que en base a un prejuicio (otras detenciones y consumos de estupefacientes) lo inculparon por un delito que no hizo: "Quieren hacer pasar como que mi hijo robó una moto, porque había una denuncia anterior, pero el dueño nunca vio al ladrón y lo mismo le echaron la culpa a él".
"En la familia todos salimos a buscarlo", cuenta. Y en cada recorrido y contacto con otras personas que denuncian violencia institucional de un pariente encontraron más sospechas que certezas.
Un día antes del 4 de agosto un agente fue hasta su domicilio y preguntó por Nicolás. Una hermana atendió la puerta y respondió con la verdad, que chico no estaba. Para los parientes esa visita fue un indicio de que "lo tenían en la mira".

Enrique Leiva, papá de Nicolás, sostiene que a su hijo"lo hizo desaparecer" la policía. En éste sentido, apuntó en contra de la Comisaría Décima, ya que el joven era permanentemente hostigado por personal de esa dependencia, e incluso, un tiempo antes fue detenido y brutalmente golpeado.
"El no podía salir a hacer los mandados, salía a cortar el pasto y siempre venía escapando porque le corrían de todos lados la policía de la Décima".













