Resistencia22°Min. 18° • Max. 23°

Cómo prevenir estafas virtuales

Las estafas virtuales, también llamadas estafas digitales, son aquellas en las que el delincuente contacta a la víctima a través de medios electrónicos, como el correo electrónico, los mensajes de Whatsapp, sitios web y redes sociales. El objetivo siempre es el mismo: obtener información personal o financiera de las víctimas para quedarse con su dinero.

Antes de que la red internet se transformara en lo que es actualmente y cuando no había posibilidades de hacer compras o transferir dinero a través de canales electrónicos, solo había que tener cuidado de tener bien protegida la billetera para que ningún amigo de lo ajeno aprovechara un descuido. Pero estamos en el siglo XXI y el mundo cambió, al menos en lo que hace a las nuevas tecnologías. Las transformaciones en el mundo digital fueron tan vertiginosas que la gran mayoría de las personas no tuvo tiempo para adaptarse a las nuevas operaciones que hoy se realizan en forma cotidiana desde una computadora o un teléfono celular. Las billeteras virtuales suman miles de usuarios todos los días por una simple razón: se puede hacer todo, o casi todo, desde el celular, sin tener que ir al banco y sin tener que hacer filas. Sin prisa, pero sin pausas, el dinero electrónico se impone frente al billete de papel. Y en ese vertiginoso proceso, aparecen los amigos de lo ajeno que, como el zorro, pierden el pelo pero no las mañas. Solo que ahora existe la posibilidad de engañar mediante los fraudes electrónicos, las estafas digitales, los engaños virtuales, el phishing, las aplicaciones maliciosas y varios trucos más que forman parte de una larga lista de modalidades utilizadas por delincuentes digitales para robar dinero a sus víctimas.

En algunos casos, los estafadores envían mensajes de correo electrónico o mensajes de texto que simulan ser de un banco o empresa conocida, y solicitan información personal o financiera de las víctimas. Esta modalidad, conocida como phishing, es una de las más utilizadas por los delincuentes. En este caso es fundamental no hacer clic en enlaces ni abrir archivos adjuntos en mensajes de dudosa procedencia. No hay que actuar apurados. Siempre se debe verificar la autenticidad del remitente.

Otra de las trampas son los sitios web falsos que parecen ser de empresas legítimas para obtener información personal o financiera de la víctima. Para evitar caer en este tipo de estafas, es importante navegar solo por sitios web confiables y verificar la autenticidad del sitio web antes de ingresar información con datos sensibles, ya sea personales o financieros. Otra modalidad es la de los programas maliciosos para computadoras (también conocidos como malware) que los estafadores intentan instalar en el dispositivo que utiliza la víctima para acceder a datos valiosos que pueda tener almacenados allí (contraseñas, información financiera). Para no caer en esta trampa es importante no hacer clic en enlaces ni abrir archivos adjuntos en mensajes inesperados y mantener actualizado el sistema operativo y el antivirus en la computadora.

Los delincuentes también crean perfiles falsos en redes sociales que envían mensajes directos, mensajes de texto o de Whatsapp y otras aplicaciones de mensajería, además de correos electrónicos engañosos para obtener datos personales y bancarios. Por eso, se debe activar la autenticidad de dos factores en cuentas de redes sociales y Whatsapp o las plataformas digitales de uso más frecuente. Se trata de una capa adicional de seguridad que ayuda a verificar que solo la persona usuaria de la cuenta pueda acceder a sus redes sociales y plataformas digitales. Otro de los consejos consiste en no brindar ningún dato personal (usuarios, claves, contraseñas, pin, Clave de la Seguridad Social, Clave Token, DNI original o fotocopia, foto, ni ningún tipo de dato), por teléfono, correo electrónico, red social, Whatsapp o mensaje de texto. Tampoco se deben ingresar datos personales en sitios por medio de enlaces que llegan por correo electrónico. Siempre utilizar contraseñas que combinen letras mayúsculas, minúsculas y números. Es importante señalar que estas contraseñas, al mismo tiempo, tienen que ser fáciles de recordar, pero difíciles de adivinar por otras personas.

En la medida de lo posible, no se debe utilizar la misma clave para distintas aplicaciones, cuentas, plataformas o sitios. Y lo más importante: hay que pensar un minuto antes de actuar ya que los delincuentes apelan a las emociones, descuidos y urgencias para que la víctima facilite sus datos.

Te puede interesar