Familiares aseguran que el caso Carballeira quedó impune
Al fallecer el imputado no se pudo concretar el juicio que querían allegados. En su momento denunciaron varias irregularidades.
Ayer se cumplieron 15 años de la fecha en la que la exedil Marilyn Carballeira ingresó a una clínica privada ubicada por la calle Monteagudo al 200, para realizase una intervención quirúrgica.

El trágico destino quiso que ella sufra una mala praxis y hasta la fecha no pudo despertarse. Mientras tanto, la familia vive una pesadilla que nunca termina. "A la muerte la tenemos asumidos todos, todos sabemos que en algún momento vamos a morir, pero el estado vegetativo no lo tenemos asumido", sostuvo uno de los familiares de la exconcejala ayer a NORTE.
Actualmente, la exedil está internada en su casa y sus familiares cuidan de ella todos los días. De momento pese a todos los esfuerzos no hubo mayores cambios en su estado clínico.
Pero la imposibilidad de que ella despierte no es la única secuela dado, que, para los familiares ella, no obtuvo justicia y ya no se podría hacer mucho tomando en cuenta que el cirujano Jorge Díaz García falleció.
"El caso quedó impune nunca se pudo hacer el debate que queríamos", indicaron ayer familiares que apuntaron también contra la demora que tuvo la causa para llegar a juicio.
Incluso mencionaron que "al morir el principal imputado, la causa penal se cerró, muerto el perro, se acabó la rabia. Una vez que falleció el acusado no se pudo hacer el juicio".
"Lo único que cambió es que el médico que la operó falleció, no opera más. Pero no, si sigue habiendo operaciones de este tipo en esa clínica. Lo cierto es que en ese momento no estaba habilitada para hacer operaciones mayores solo estaba para cirugías menores. Había muchas irregularidades que me cansé de denunciar", sostuvieron los familiares.
"Dos directivos de esa clínica eran funcionarios del actual gobierno y también quienes tuvieron en sus manos la causa hoy forman parte del Poder Ejecutivo", denunciaron.
También los familiares consultados aseguraron que la clínica donde ocurrió el accidente médico sigue abierta y funcionando.
La mala praxis, que dejó a la exedil en coma ocurrió el 23 de julio de 2008 y pese a que fue tratada en varios centros médicos, nunca pudo vencer el estado vegetativo, que sigue padeciendo actualmente. "Pasó por el hospital Perrando, por Cordis y por el Instituto Fleni en Buenos Aires", indicaron. Para sus allegados, ella sigue estando en las manos de Dios.
"Las denuncias y movidas que se realizaron en su momento generaron muchas repercusiones, pero a la fecha las personas que fueron responsables no pagaron", sostuvieron.











