Clickbait, el engaño disfrazado de noticia
Puede que el lector no sepa que se llama así, pero se lo cruza a diario navegando por Internet. El clickbait casi siempre resulta en una experiencia frustrante y desagradable. - Por Ricardo Ambrosig

"Cuando leas esto, nunca más acariciarás a tu perro"; "No creerás lo que ocurre cada vez que bebes un vaso de agua de la canilla". Estos son dos típicos títulos que enmascaran esta suerte de engaño que muchas veces nos demora en un sitio web hasta que -hartos- vamos hacia otro lado.
Es la evolución natural de una vieja técnica utilizada en la radio o la televisión, donde prometen algo sensacional para el día siguiente o "en pocos minutos", para tener a la audiencia cautiva por la expectativa. Nada más que una estrategia de contenido comunicacional en internet que busca captar la atención de los usuarios mediante títulos sensacionalistas que rozan lo engañoso.
Se basa en generar curiosidad o intriga, para incitar a los usuarios a hacer click en un enlace y acceder a un contenido específico. Esto provoca que el clickbait tenga connotaciones negativas debido a su tendencia a manipular y engañar a los usuarios con el único propósito de obtener visitas y visualizaciones para monetizar.
A menudo, el clickbait promete información impactante o sorprendente, pero en realidad ofrece contenido poco relevante o de baja calidad, ya que gran parte de su trabajo queda realizado en el titular y la descripción encargadas de llamar la atención de los usuarios.
Esta práctica perjudica la experiencia del usuario en internet y puede generar frustración y desconfianza hacia los medios y las plataformas que lo utilizan. El clickbait, por lo tanto, se aprovecha de la curiosidad natural de las personas, y puede conducir a la propagación de desinformación y noticias falsas, que ahora conocemos como fake news. La dinámica del clickbait generalmente sigue estos pasos:
1) Creación de un titular llamativo: se utiliza un lenguaje persuasivo y emocional para generar curiosidad y captar la atención de los usuarios;
2) Generación de expectativas: se plantea una promesa o una pregunta intrigante que incita a los usuarios a querer saber más;
3) Limitación de información: se proporciona solo la información suficiente para despertar el interés, sin revelar detalles completos;
4) Redirección a una página o contenido: los usuarios hacen click en el enlace y son dirigidos a una página web o contenido específico;
5) Monetización: una vez que los usuarios acceden al contenido, se muestran anuncios y comienza un "paseo" virtual, página tras página que no aportan nada, con relatos que se extienden más allá de la paciencia.
Google lo sabe
Aunque buena parte de las empresas aún considera que alcanzar millones de clicks es lo más importante para dar a conocer una marca o posicionarse en los buscadores, hay que tener presente que de un tiempo a esta parte a Google le importa mucho el contenido "de valor", y si detecta que en una página entran muchos usuarios pero la abandonan casi de inmediato, entonces lo contará dentro del porcentaje de "rebote".

Ejemplos de clickbait
Titulares sensacionalistas: utilizan un lenguaje exagerado o dramático para generar intriga o sorpresa. Por ejemplo: "La enorme discusión en Master Cheff que casi termina en la calle".
Preguntas impactantes: plantean preguntas provocativas para despertar la curiosidad de los usuarios. Por ejemplo: "Serías capaz de ir a vivir a Marte? Aprende cómo".
Listas irresistibles: prometen una lista de elementos interesantes o sorprendentes para atraer a los lectores. Por ejemplo: "7 verdades tibetanas que te solucionarán la vida y sin las que no podrás vivir a partir de ahora".
Contenido viral falso: presentan información falsa o exagerada sobre eventos populares o noticias de actualidad para generar clicks. Por ejemplo: "La Navidad podría cancelarse en este país, entérate donde y porqué".










