Emoción, vivencias y realidad, detrás de una escultura
Tomás Franzoi ganó el concurso internacional en Sáenz Peña. La imagen de una maestra haciendo dedo, camino a su escuela, captó la atención.
SÁENZ PEÑA (Agencia, Por Hipólito Ruiz). A Tomas Franzoi, este reconocido escultor de Avellaneda, provincia de Santa Fé, le emociona ver terminada la obra de sus manos. Pero lo que más impacta es que lo que imaginó en su mente y en su corazón, se puede percibir a través de esa figura tallada en madera de quebracho blanco, en tamaño real, de una maestra que sale a trabajar haciendo dedo.

"No es un mensaje de protesta, es una sencilla realidad, tan cotidiana en las rutas y caminos de todo el país, y sin pensar que quien está allí es una formadora, una educadora de nuestra niñez", dice emocionado en diálogo con NORTE.
Tras haber ganado el primer premio en el 4° Encuentro de Esculturas realizado en la Expo Viví la Termal, Franzoi rememoró la creación de la escultura de una maestra tallada en un tronco de quebracho blanco haciendo dedo, en homenaje a las docentes del interior del país que tienen que luchar contra la adversidad para enseñar.
El trabajo de Franzoi causó impacto y emoción entre la gente, transmitiendo cultura y reconociendo la labor de las maestras. El artista destacó la importancia de "poner el corazón en lo que uno hace y regalar a la gente momentos de felicidad".
En el marco de la realización de la Expo Viví la Termal, se concretó días atrás el 4° Encuentro Internacional de Escultores, donde la obra del santafesino Tomás Franzoi obtuvo el primer premio.
"QUIERO SER EL LANDRISCINA DE LA ESCULTURA"
"Siempre tengo esta meta de decir, me gustaría poder hacer lo mismo que hace Landriscina con sus cuentos, hacerlo yo con una escultura, con un pedazo de madera. Y así como él pintaba con una historia mucho más que un chiste o una anécdota, hablaba de la cultura y dejaba una manera muy creativa de poder transmitir nuestra cultura hacia adelante" dijo.
Y en este caso, agregó que "lo que hice fue una escultura de una maestra del interior, tamaño natural, en un tronco de Quebracho blanco, y la hice haciendo dedo. Y eso es algo que causó un impacto muy grande en la visibilización de esa situación. En un principio, como primera intención, no era una escultura de protesta. Es una escultura de homenaje a la maestra que además de tener su trabajo como docente, que ya es mucho trabajo, tienen que salir a las 5 o a las 6 de la mañana a hacer dedo para poder llegar a sus destinos y dar clase a los chicos. Y después en la tarde otra vez lo mismo para volver, o tienen que quedar toda la semana y volverse el viernes".
Sostuvo que "hay que rescatar eso, hay que valorizarlo, esa actitud de tenacidad, de luchar por lo que quiere más allá de la adversidad que le ponen las circunstancias de no poder llegar con facilidad, o no tener cerca a su Escuelita".
ENTRE EMOCIONES Y ANECDOTAS
Remarcó que esta obra "emocionó mucho la gente. Aún hoy siguen las repercusiones y comentarios, testimonios, lágrimas. Veo en las redes que la imagen sigue circulando, la siguen compartiendo, la siguen comentando, y es una satisfacción muy grande como persona y como artista. Pero principalmente como persona, sentir que uno puede tocar el alma de la gente. Creo que esto es un claro mensaje de lo que es reconocer la figura de una maestra en el interior del país, donde todo es distinto, donde todo es diferente".

Tomás Franzoi es oriundo de Avellaneda, provincia de Santa Fe, y señaló que admira mucho a Luís Landriscina y su forma de hacer arte a través de sus cuentos. "A través de sus cuentos, logró generar una filosofía, un rescate cultural desde lo que él hacía, que desde la humildad de su tarea de contador logró posicionarse, logró transmitir, posicionarse en el imaginario de la gente, en el corazón de la gente, y transmitir la cultura. Y a veces nos pasa lo mismo a los artistas. Nosotros desde nuestro ángulo tal vez podemos aportar este tipo de cosas y transmitiendo a veces lo que tenemos en el corazón, llegamos a lugares donde ni nosotros podríamos llegar a imaginarnos" describió.
PATRIMONIO DE LA GENTE
En cuanto a la obra, y el camino que ésta inició, el artista comentó que durante esos tres días "logré poner en la madera lo que yo tenía dentro, y luego de ahí en más la obra ya no me pretende más. O sea, una vez que el artista genera esa producción artística, ya toma vida propia y hace su propio camino".
Mencionó que la competencia se realizó entre siete países, éramos escultores de siete países trabajando juntos, en donde cada uno representaba a la mujer y los oficios o los trabajos de la mujer. Y traían las riquezas de sus culturas los otros seis países que estaban.
Contó que a esta obra "la trabajé sin dibujo previo, no hice ningún boceto y menos una maqueta. Fue talla directa, o sea, fue pasar directo lo que tenía en mente o en el corazón o en los dos lugares a la madera. Y tener la satisfacción de ver el domingo a la tarde que lo que yo tenía dentro estaba reflejado ahí, me dio una paz y una alegría inmensa".
"Momento feliz"
Por último, indicó que "con esta escultura no soluciono el problema de las maestras, sabemos eso, pero les estoy regalando a muchas personas un momento de sentirse bien. Y hoy día poder darle a alguien esa posibilidad de sentirse bien un ratito, sentirse que viste algo que te gustó, te hizo sentir bien, te emocionó, Eso hoy día no tiene precio con la situación que hay, con la incertidumbre. Poder regalarle a alguien el momento de sentirse bien, eso también es un todo. El poder hacer lo que me gusta, poder vivir de eso, poder regalarle a la gente algo y no me queda otra cosa que agradecer" finalizó el artista ganador del 4° Encuentro Internacional de Escultores de Sáenz Peña.











