Día del Cáncer de Cuello de Útero: entre prevenir con vacunas y terminar la iniquidad en el acceso a los tratamientos
Las últimas estadísticas oficiales de la Argentina –publicadas por el Ministerio de Salud- son de 2020 e indican que se detectan cada año cerca de 4.600 nuevos casos de cáncer de cuello uterino en todo el país, lo que representa casi el 7% de los tumores detectados en las mujeres.
Este 26 de marzo es el Día Mundial Cáncer de Cuello de Útero que es producido por el virus del papiloma humano y cada año se detectan en la Argentina cerca de 4.600 casos. Como pocas veces presenta síntomas, es fundamental realizar los controles de rutina e inmunizar a los chicos a los 11 años. Las opciones terapéuticas ante cada estadio del tumor.
A lo largo de su vida sexual, cuatro de cada cinco argentinos van a entrar en contacto con alguna de las 100 variantes del virus del papiloma humano (VPH). A pesar de esta alta probabilidad de exposición y que afecta tanto a hombres como mujeres, sólo algunos de ellos terminarán padeciendo enfermedades. No por eso hay que subestimar la situación: aquellos pacientes que tengan una infección persistente en la zona genital o anal podrían desarrollar un cuadro más grave. El de mayor riesgo es el cáncer de cuello uterino.
"La incidencia del cáncer de cérvix en Argentina es de 13,3 casos cada 100 mil mujeres, el tercer registro más alto de Latinoamérica. A nivel global, estamos dentro del segundo grupo de países en el ranquin de incidencia", explica el oncólogo clínico Gonzalo Giornelli, quien dirige el área de Ginecología Oncológica del Instituto Alexander Fleming (IAF).
El experto plantea que la falta de estadísticas confiables dificulta el análisis de cómo evolucionó este tipo de cáncer en los últimos años. De todas formas, marca dos pautas negativas. "Por la iniquidad en la disponibilidad de drogas de alto costo en la enfermedad avanzada, -que brindan excelentes resultados llegando a triplicar la sobrevida en los últimos 15 años-, los valores de mortalidad seguramente se incrementaron. Y a la vez, por la falta de testeo con PAP durante la pandemia, más pacientes se están diagnosticando con enfermedad localmente avanzada", describe.
ESTADÍSTICAS
Las últimas estadísticas oficiales de la Argentina –publicadas por el Ministerio de Salud- son de 2020 e indican que se detectan cada año cerca de 4.600 nuevos casos de cáncer de cuello uterino en todo el país, lo que representa casi el 7% de los tumores detectados en las mujeres. Es el tercero en incidencia detrás del de mama y el colorrectal.

Este tipo de cáncer se produce por el crecimiento anormal de las células del cuello del útero. "En el 90% de los casos está asociado a la infección por VPH, que es la enfermedad de transmisión sexual más común. No todos los subtipos lo producen y solo algunos son considerados de ‘alto riesgo’. Las mujeres más frecuentemente diagnosticadas están entre los 35 y los 45 años", detalla Giornelli. Se estima que sólo el 5% de las infecciones en las que el virus produce algún tipo de lesión derivarán en tumores.
Uno de los obstáculos en la lucha contra la enfermedad es que se suele desarrollar en forma silenciosa. "El cáncer de cuello uterino puede no generar ningún síntoma hasta etapas avanzadas. Por lo que en todas las campañas de prevención se hace énfasis en realizar los controles de rutina sin esperar que haya una señal de alerta", apunta la doctora Verónica Fabiano, médica ginecóloga y mastóloga del Instituto Alexander Fleming. Cuando la patología finalmente presenta síntomas, los más frecuentes son: menstruaciones o flujo con olor fétido, sangrado con las relaciones sexuales, sangrado en la pos menopausia o sangrados fuera del ciclo menstrual y dolor pelviano.
Como contrapartida, este tipo de tumores pueden tardar entre 10 y 20 años en desarrollarse, por lo que es amplia la ventana de tiempo para diagnosticarlos antes de que lleguen a etapas avanzadas. "Es fundamental la detección precoz para mejorar las opciones de tratamiento y disminuir la mortalidad. El cáncer de cuello uterino en la mayoría de los casos evoluciona en forma lenta, dando la posibilidad de detectar lesiones precursoras que al tratarlas evitan la aparición del cáncer", suma la experta del IAF.
PREVENCIÓN
La principal estrategia para prevenir este tipo de tumores es la vacunación contra el virus del papiloma humano. Desde 2011 se aplica a todas las niñas de 11 años y en 2017 la cobertura se extendió también a los varones de la misma edad, por lo que actualmente está incluida dentro del Calendario Nacional de Vacunación. Son dos dosis separadas por un intervalo de 6 meses. Un dato importante: no requiere orden médica y es gratuita en todos los vacunatorios, hospitales públicos y centros de salud del país.
"El objetivo es disminuir la cantidad de portadores del virus y como consecuencia reducir la mortalidad por cáncer de cuello uterino y otros tipos de tumores asociados a este virus, como ser el cáncer de ano, pene, vulva, vagina y orofaríngeos. La vacunación también está indicada en personas entre 11 y 26 años con VIH y trasplantados", destaca Fabiano.










