World Athletics anunció que las atletas transgénero no podrán competir en la rama femenina
La entidad que engloba las disciplinas del atletismo mundial decidió que aquellas atletas que hayan transitado la pubertad masculina ya no pueden participar en categorías de mujeres. La medida también abarca a aquellas con altos niveles de testosterona, las cuales deberán medicarse para rebajarla. En otros asuntos, la organización ratificó que deportistas de Rusia y Belarús sigan al margen de la actividad profesional.
La World Athletics expresó ayer que las atletas transgénero no estarán habilitadas para competir en la rama femenina en pruebas internacionales a partir del próximo 31 de marzo.
Sebastian Coe, presidente de la federación internacional de atletismo, justificó la decisión al explicar que pretenden "proteger la categoría femenina". Además, detalló que se formará un grupo de trabajo para profundizar las reglamentaciones que afectan a los transexuales.

Las nuevas directivas de la World Athletics van más allá de los deportistas transgénero y también afectarán a las mujeres que tengan diferencias en el desarrollo sexual (DSD), una condición conocida como hiperandrogenismo.
En un sentido técnico, la entidad endureció sus márgenes y ahora la cantidad de testosterona permitida que pueden tener durante un mínimo de 24 meses antes de las competencias será de 2,5 nanomoles por litro, la mitad de lo que estaba estipulado hasta hoy.
Además, tampoco podrán participar de ninguna prueba profesional si no se medican para reducir sus niveles, algo que anteriormente solo involucraba a las atletas de las categorías entre los 400 y los 1.000 metros.
Luego del anuncio, ya hay importantes personajes del atletismo femenino que se verán perjudicadas. Algunos casos son los de la namibia Christine Mboma, que fue plata olímpica de los 200 metros en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y la burundesa Francine Niyonsaba –subcampeona en los 800 mts. en Río 2016 y quinta en los 10.000 en Japón-.
Además, la sudafricana Caster Semenya, bicampeona olímpica en los 800 metros, quedará gravemente condicionada, luego de intentar subir sin éxito a la categoría de los 5.000 metros, donde las restricciones no existían.
A partir de ahora, estas africanas hiperandróginas deberán someterse a procedimientos de medicación para disputar competencias profesionales.
Para estos casos, la World Athletics tendrá contemplaciones "provisionales". La reducción de testosterona será solo por seis meses antes de competir en vez de 24 para las disciplinas que no estén entre los 400 y los 1.000 metros.
Atletas rusos y bielorrusos, al margen
También se anunció que continuarán las sanciones que no permiten que los atletas de Rusia y Belarús participen profesionalmente debido a la invasión en Ucrania.
"El Consejo de la World Athletics ha reafirmado la decisión que tomó originalmente en marzo de 2022 de excluir a los atletas rusos y bielorrusos, así como al personal de apoyo y a los funcionarios de las federaciones miembro y a los funcionarios que sean ciudadanos de esos dos países de todos los eventos de la World Athletics en un futuro inmediato", explicaron.
Dentro de las restricciones también está la inhabilitación para organizar certámenes, para participar de las votaciones del Consejo y de programas de desarrollo.
Según dijo el presidente de la organización, "es la única forma pacífica de desbaratar y desactivar las actuales intenciones de Rusia y restablecer la paz".
El británico destacó que 185 atletas ucranianos han muerto a raíz de la guerra en el este de Europa y los sistemas deportivos han sido destruidos, motivos para "endurecer" la postura.
No obstante, la World Athletics readmitió a la Federación Rusa de Atletismo luego de siete años de suspensión por las graves infracciones respecto a presuntos dopajes. Cole aseveró que Moscú cumplió "todos los requisitos del plan de readmisión confirmados por una auditoría independiente".










