Rincón del Vago, el sitio donde se "informan" jueces y políticos
"Lo que natura non da, Salamanca non presta", reza el dicho, al que hay que agregar hoy: "pero internet te lo regala". - Por Ricardo Ambrosig

Es que precisamente en Salamanca nació el sitio web "El rincón del vago", que en febrero pasado cumplió un cuarto de siglo de existencia. Los fundadores fueron dos jóvenes de 25 años, llamados Javier Castellanos y Miguel Ángel Rodero, que estudiaban la carrera de Informática en la Universidad Pontificia de Salamanca pero consideraban que los programas eran obsoletos, mientras sus amigos que no estaban en la carrera diseñaban páginas web y sabían de servidores más que los docentes. El quiebre llegó cuando -parte de la carrera- les pidieron un trabajo sobre religión. Cansados del sistema educativo español y tildándolo de "estupidez", concluyeron que se trataba en mayor parte de usar la memoria.
Fue así como se les ocurrió la idea de una plataforma particular. Esta ayudaría a la gente a buscar trabajos sobre temas que no les interesaban pero que eran sus deberes hacer. Además, funcionaría como lugar de intercambio de apuntes y otra información.

Paranoia académica
Tan sólo unos meses después de su fundación, se dio en un instituto de Madrid una curiosa escena a raíz de un trabajo académico encargado sobre "El Jarama", de Ferlosio, cuento de 1956 referente del realismo social y de la novela española de posguerra).
Sobre 30 trabajos presentados quedaba claro que todos estaban hechos sobre 4 originales, en algunos casos cambiando solo el nombre del autor. "De aquí no se va nadie hasta que no digáis quiénes son los cuatro a los que todos habéis copiado", bramó el profesor.
Los asistentes recuerdan: "Tardamos una hora en hacerle comprender que, en esa nebulosa que era internet a finales de los ´90, alguien estaba compartiendo trabajos sin pedir nada a cambio. 'Se llama El Rincón del Vago', le dijimos. Nada volvió a ser lo mismo. Cualquier trabajo quedó bajo sospecha del plagio y se desató una paranoia académica que los profesores no supieron afrontar", relata uno de sus creadores.
Actualmente, Castellanos y Rodero ya no están ligados al sitio, que al tener tanto éxito cayo rápidamente en la mira de las grandes agencias de publicidad. Vendieron el 90% de la empresa a Eresmás (después conocida como Wanadoo, Uni2, Amena... y finalmente a Orange, donde los dos fundadores aún trabajan). Hoy en día, la web sigue existiendo y es gestionada desde México, pero su repercusión no es ni la sombra de lo que supo ser.

Los políticos y sus buitradas
Sin la trascendencia que le dieron los bloopers de jueces y políticos, "El Rincón del Vago" seguiría siendo un sitio de consumo académico pero, como si tuviese vida propia, los usuarios le dieron una razón a su existencia.
"La carta de Macri en La Nación parece una monografía de Rincón del Vago", dijo hace un tiempo el jefe de Gabinete de la Argentina, Santiago Cafiero, y no hicieron falta más explicaciones.
En 2006, un juez argentino dictaminó que la explosión de la Fábrica Militar de Armamentos de la ciudad de Río III (Córdoba, Argentina), que dejó en 1995 7 muertos y 300 heridos, había sido producto de un accidente. Rápidamente, se descubrió que las referencias a las propiedades de los explosivos almacenados que el juez había recogido en el auto del caso estaban extraídos de "El Rincón del Vago". Al final, el juzgado terminó siendo el propio juez.
En 2016, el secretario de Seguridad Interior de la Nación, Gerardo Milman, utilizó un resumen del popular sitio y no fue crucificado públicamente por la poca difusión del hecho en los medios de mayor peso. El exdiputado del GEN explicó en su cuenta de Twitter las características que identifican a un integrante de las "maras", bandas organizadas de la delincuencia salvadoreña nacidas en EEUU. Pero Millman no usó información proveniente de revistas especializadas, ni informes de inteligencia, sino una entrada de dudosa procedencia de "El Rincón del Vago" llena de estereotipos claramente discriminatorios.
Tras el posteo, los usuarios de Twitter se burlaron del funcionario afirmando que, de acuerdo con la caracterización hecha sobre los mareros, "cualquier jugador del ascenso" podría ser miembro de una mara.
En 2014, en Colombia, un senador presentó un proyecto legislativo plagiado, pero rápidamente se sacó al problema de encima culpando a sus asesores. Juan Diego Gómez exhibió un texto de 18 páginas, de las que 11 eran copia textual del sitio de los españoles. Gómez, en un comunicado, dijo que era respetuoso de los principios éticos que rigen la labor legislativa y reconoció que los integrantes de su equipo de trabajo copiaron esa información: "(...) de manera indebida se utilizaron textos tomados de la página "El Rincón del Vago", sin que se hayan aplicado los filtros de rigor establecidos por mi despacho y de obligada ejecución por mi equipo de colaboradores". Así salió airoso del problema.












