Historia de una fotografía
Es del '74. Fue mi primer verano en el mar. Mis hermanos Pablo y Ricardo rodean a mi madre. Yo busco algo (vaya a saber qué cosa) en la arena amarronada de Chapadmalal.

Imagino que mi padre tomó la foto. No lo puedo confirmar. Ni yo ni mi hermano Pablo lo recordamos, y los otros actores de ese momento están muertos. Puedo recordar, eso sí (lo recuerdo con una precisión matemática), el enorme hotel de grandes salones y escaleras amplias y las camas con parrillas metálicas.
Recuerdo también a una muchacha de Avellaneda a la que amé tímidamente. Me gustaba mirarla recortada en el mar. Se llamaba Mónica. Su apellido, como tantas otras cosas de mi vida, se perdió para siempre en ese mar. Creo haber andado en un bote a pedal y mi hermano Pablo afirma que mi padre se pasó de copas el primero de año. No lo recuerdo, pero es muy probable que el recuerdo de mi hermano sea exacto y todo haya ocurrido de esa manera: para mis catorce años, mi padre y Dios eran una sola cosa.
El desengaño llegaría algunos años más tarde. La malla y la vincha que mi madre viste en la fotografía eran al uso del cine francés. Supongo que eran elecciones deliberadas. La gente le decía que era una mujer hermosa (en verdad lo era) y que parecía francesa.
Mi madre era muy coqueta y amaba el cine francés. Lo amaba como amaba a casi todas las cosas: a fondo y sin retrocesos. Creo recordar también que mi malla tenía pequeñas anclas naranjas sobre un fondo azul. Del viaje no recuerdo casi nada, pero sé que lo hicimos en el Fiat 600 azul. Mi padre llevaba como petaca una botella de "Toro viejo" debajo del asiento.
Llevaba también un volumen desgastado de "Tierra de los hombres" de su amado Saint-Exupéry. Eso sí lo recuerdo. Fueron nuestras últimas vacaciones juntos. Fueron días felices, creo recordar.

Fotos mías
Miro a esa chiquita
parecida a mí,
moños para volar y delantal.
Tenía otra nariz
y un aire familiar
de sol vasco francés
y dolor sin curar.
Otra adolescente
parecida a mí
grande en ese disfraz
medio andaluz
Tenía vocación
de santa o domador
de actriz para jugar
al llanto y al amor.
Mírenme a los ojos
aquí estoy, abierta en dos.
Quiéranme como soy,
así soy yo, soy yo.
Vos y tu locura
parecida a mí,
la foto en negativo de los dos
Busqué la del bebé.
mi nombre de mamá
ampliada y a color
quedó sin revelar.
Miro a esta persona
parecida a mí
tantas veces tratando de vivir.
Me asusta la vejez,
la foto del final,
el gesto de morir
que no podré mirar.
Mírenme a los ojos
aquí estoy abierta en dos.
Quiéranme como soy, así.
Mírenme a los ojos
aquí estoy abierta en dos.
Quiéranme como soy,
así, soy yo, soy yo.
(Canción de Marilina Ross)










