El rubro librería mueve la economía en el inicio de clases
El incremento de la canasta escolar lleva a que padres y emprendedores busquen la manera más conveniente de obtener mejores precios.
Con un aumento promedio del 70 por ciento y una suba de 90 % en los componentes importados para artículos de librería respecto de 2022, armar la canasta escolar para el ciclo lectivo 2023 es un desafío para las familias. Una de las soluciones que ha aparecido en los últimos años es la formación de grupos entre quienes tienen hijos estudiantes para afrontar la compra de los artículos necesarios en un gran volumen, a fin de lograr precios más convenientes. Al mismo tiempo, en estas fechas se abre una oportunidad para que quienes deseen encarar un negocio lo hagan para satisfacer esta demanda estacional y sostener con ese empujón inicial la actividad.
Mochilas, carpetas, cartucheras y canoplas, cuadernos, repuestos de hojas, lápices, bolígrafos y marcadores son los productos con más salida estas semanas, según pudo corroborar NORTE en la sede del mayorista Efrén López, ubicada en ruta 11 kilómetro 1008. En la recorrida guiada por los responsables del sector comercial de esa firma, lo notable, además de las dimensiones del local y la prolijidad en el ordenamiento, fue la disponibilidad de artículos en un escenario de restricciones. La empresa es proveedora de comercios en nueve provincias argentinas y asesora de manera personalizada a quienes quieren comenzar un emprendimiento con productos de librería, marroquinería y afines.

Carlos López: "Queremos brindar soluciones de nivel nacional"
Carlos López, socio director de la empresa Efrén López, señaló cuáles son los principales lineamientos de las políticas de la firma y cómo se desarrolló la historia que los ha ubicado como líderes en librería y papelería en el norte de nuestro país. "Nuestro principal objetivo es lograr que el negocio librero sea sustentable. Nuestra posición de mayoristas hace que interactuemos con todos los integrantes de lo que podemos denominar el ecosistema del sector. Por eso nos concentramos en el asesoramiento y la atención personalizada a nuestros clientes, y en sostener un stock permanente que logre afrontar cualquier demanda", indicó.

"Creo que el cambio ya se palpitaba a finales de la década de 1990. Trabajábamos en ese entonces en Posadas como polirrubro. Con la llegada de las grandes cadenas nacionales debimos adaptarnos. De quince rubros que manejábamos pasamos a concentrarnos en tres: juguetería, librería y descartables, que con el tiempo también se dejó. La radicación en Resistencia se decidió por la ubicación estratégica que tiene, ya que es un nodo logístico natural. Por eso este mismo local se sitúa a metros de la rotonda de rutas 11 y 16. Hacia 2005 y hasta hoy encaramos una transformación conceptual: evolucionar del galpón con mercadería a la disponibilidad logística. Así pasamos de una sistematización del 10 % al 80 %. Hubo que rehacer el padrón de stock desde cero, para luego implementarlo en línea y finalmente contar con la estructura para la venta vía web. En 48 a 72 horas los comerciantes tienen la mercadería en el negocio en cualquier punto de las nueve provincias que abarcamos, donde atendemos a 4500 clientes regulares", repasó.
Y apuntó: "Actualmente contamos con una marca propia de artículos, Koby, y con cuatro sucursales: en Posadas, Corrientes y dos aquí en la capital chaqueña, y con 16.000 metros cuadrados de galpones que se utilizan como depósitos. Esto se ha logrado por la visión y el equipo de trabajo, que está consustanciado con el proyecto y capacitado para la tarea. Y por supuesto nos guían los valores que heredamos de nuestros padres, el compromiso y la responsabilidad de ser la fuente de trabajo de 200 familias".










