¿Se están dando cuenta de que la sequía va a cambiar todo?
Poco a poco, la clase política aggiorna su discurso y trata de decir algo acorde con la dura realidad que le toca vivir al campo como consecuencia de la histórica sequía, acompañada de días de intensos calores que solo se comparan con algunas marcas ocurridas hace 30 años.
"Lo que no se secó por la falta de humedad lo quemó el abrasador sol, porque las plantas no soportan tantos días de temperaturas extremas que alcanzaron los 42 grados", le dijo a este periodista un técnico del Grupo Agroperfiles que recorrió varios lotes de diferentes zonas del Chaco.
Pero con expresiones ni con discursos no alcanza. Hay un hartazgo de las bases, de los productores primarios, de los que invierten en esa gran industria a cielo abierto y que ahora el clima les jugó en contra.
Hemos recorrido distintas zonas productivas chaqueñas y el grado de decepción es enorme. El chacarero no les echa la culpa a los políticos de la sequía, es más, dicen que por ciclos hay comportamientos de este modo, pero nunca han sido tan severos.
Lo que sí le molesta de los políticos es que siguen viviendo en su microclima, de elevados gastos de los recursos que no son de sus bolsillos, sino públicos.
Hay un hartazgo porque no se toman medidas para que no sea tan pesada la carga que les toca vivir en este momento, cuando es el sector que más aporta a las arcas del Estado.
En esta edición de NORTE RURAL hemos resumido algunos testimonios de productores que cuentan lo que está sucediendo, y queda demostrado que es más grave de lo que estamos pensando.
EL EFECTO MULTIPLICADOR
El efecto multiplicador de esta sequía se sentirá en meses y tal vez -como en el caso de la ganadería- el año que viene, cuando nos demos cuenta de que habrá menos terneros en el stock.
El clima con sus fenómenos como la sequía van por un lado. Y las medidas de los gobiernos van por otro. Y eso es lo que hay que salir a revertir. Aquí se necesita que el Estado se haga socio del productor. Ahora el campo necesita de estas medidas, no de declaraciones de emergencia, porque es un desastre lo que le ocurre al campo, pero sí necesita de créditos blandos para poder sostener lo que queda. En eso tienen que trabajar oficialistas y opositores. Olvídense por unos meses de la campaña. ¿O es mucho pedirles?
CRA se suma a la protesta de la FAA

SÁENZ PEÑA (Agencia). Confederaciones Rurales Argentinas se suma a la protesta que organizó la Federación Agraria Argentina para el 28 de febrero, cuando hará una asamblea abierta en el acceso a la ciudad santafesina de Villa Constitución para exponer "la situación desesperante" que atraviesa el sector, al considerar que "el diálogo con el Gobierno es estéril".
En un comunicado, CRA dijo: "Coincidimos en las razones que invoca dicha movilización y participaremos de la misma con todos aquellos productores, que sienten que su presente es insostenible y que merecen un horizonte absolutamente diferente".
El documento señala que frente a la real situación de los productores argentinos, que además de los problemas de la macroeconomía suman los gravísimos daños producto de la sequía, todo el presente muestra que es tiempo de tomar decisiones reales, concretas y útiles, no se puede enfrentar tamaña crisis solo con parches, anuncios y burocracia.
La situación es crítica y los gobiernos de los tres estamentos del Estado tienen que dar respuestas a cada reclamo y soluciones concretas para resolver esta crisis.
A la par, exponen los puntos más relevantes y urgentes que solicitan y por eso participarán en la asamblea del 28 de febrero, mencionando el pedido de: Instrumentar mecanismos reales que quiten el asedio fiscal sobre los productores afectados; Suspender impuestos a las Ganancias; Suspender, ejecuciones fiscales y bloqueo de cuentas; Suspender apremios en Bancos; Suspender embargos; Realizar una reforma impositiva integral y progresiva; Eliminar diferencial cambiario; Establecer Plan de eliminación de Derechos de Exportación (Retenciones); Crear Seguro Multirriesgo; Cambiar la Ley de Emergencia por considerarla obsoleta; Créditos que salgan de la tasa de usura que genera el propio Estado y atender la problemática de las economías regionales.










