La realidad y el teatro
¿Qué película veremos en este 2023? Es un año en el que la clase política estará muy preocupada en los enroques y acuerdos electorales. Habrá operativo claro, habrá definiciones insólitas.

A espaldas de este escenario, aparece la realidad: inflación, pobreza, esfuerzos por llegar a mitad de mes, la enorme carga tributaria. Y por si fuera poco, el golpe del clima, que puede dejar un golpe económico tremendo.
En los últimos tiempos, además de los dos años de pandemia y de uno de pleno confinamiento, sobrevino en el mundo un esquema de adversidades como el efecto del clima (calores, inundaciones, frío y sequía) y también el factor humano, como es la guerra de Rusia contra Ucrania, haciendo sacudir al mundo en general por sus consecuencias económicas.
A nivel mundial, organismos especializados como el Consejo Internacional de Granos (IGC), advirtió que se reducirán los pronósticos de producción mundial total de granos (trigo y cereales secundarios) a 2.248 millones de toneladas, 8 millones de toneladas menos que la proyección de enero pasado.
En la Argentina y en el Chaco en particular, hay desazón en el rostro de los productores que han visto que sus cultivos el calor los secó, literalmente. Han podido ver que los terneros recién nacidos se murieron porque sus madres no tiene pasturas ni alimentos necesarios para sostener el crecimiento.
El efecto multiplicador de lo que está sucediendo, no lo estamos viendo. No lo estamos sintiendo aún. Y no es necesario decirlo: la clase política mira su propia película, aduciendo que no tienen la culpa de lo que pase con el clima.
LA LLUVIA QUE NO FUE
En las principales zonas productivas agrícolas chaqueñas, había mucha expectativa porque se podían recuperar lotes, algunos resembrados, como en Los Frentones y Pampa del Infierno; en zonas de Villa Ángela, en zonas de Gancedo, Itín y también en Hermoso Campo. En las mayorías de estas zonas, se esperaba con grandes expectativas que el enorme frente de tormenta que llegó el jueves pasado, cambiaría este paisaje.
‘Esta lluvia era fundamental que se dé y erramos, no llovió nada‘, le dijo a este periodista un ingeniero agrónomo de Pampa del Infierno que asesora campos. Esta sequía condiciona las más de 300.000 hectáreas mega térmicas de la provincia, clave para el alimento del ganado.
Hay agricultores que se animaron a re sembrar por segunda o tercera vez, a sabiendas que no hay perfil de humedad suficiente, y la única alternativa era la lluvia que no fue. Entonces, ¿de qué carnaval hablamos?; ¿de qué perspectivas ficticias podemos hablar si los generadores de recursos económicos del país están padeciendo los efectos de la sequía?
Los rindes han bajado de manera increíble en los cultivos que ya se cosecharon, e inclusive, hay dudas que se siembre trigo en el Chaco por la sequedad de los suelos, de cara a un otoño en el que aún no llueve.
Pero no todo está perdido: el algodón sigue resistiendo, y es el que puede sostener, pese a sus bajas en los rindes, alguna compensación en aquellos productores que han diversificado su producción. La ciudad, muchas veces, desconoce estas cosas que la producción primaria está en crisis, que las frutas y hortalizas han sido quemadas por el sol.
OTRO ESCENARIO
Por lo tanto, y expuesto esta triste situación que deja el clima, por un lado esperamos que se cumplan los pronósticos para el mes de marzo y se den las lluvias, para que el invierno no le dé el toque final a la ganadería, por ejemplo.
En medio de todo esto, no se puede hablar de desarrollo foresto industrial porque siguen suspendidos los permisos para cambio de uso de suelo, en medio de una discusión tan estéril como aberrante toda vez que se apela al discurso del neo ambientalismo a costa de hambre y necesidad, y tampoco aparece un IIFA (Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias) que sigue sin dar en la tecla, no se reforesta, no se incentiva de manera concreta planes realizables, y sólo queda como hecho que los plantines de algarrobos se los implantaron en San Luis, como si el Chaco estuviera plagado de esta especie.
Renglón aparte es lo relacionado a los verdaderos depredadores de los montes chaqueños que aun gozan de buena salud y que con el pago de las multas, parecen haber recibido ‘el perdón‘ y las estadísticas muestran que hay reincidencia. Y ni hablar de las topadoras que se incautan habitualmente, se pagan la multa y a las dos semanas, están desmontando ilegalmente en otros predios.
PASANDO EN LIMPIO
Pasando en limpio: mientras el aparato productivo se desploma, y los productores no tienen créditos blandos disponibles y las leyes de emergencia solo son un ‘patear para adelante la pelota‘, ¿por qué se pelea tanto la dirigencia política si cada vez hay menos recursos?, ¿o están haciendo cursos para administrar necesidades? O, en el peor de los casos, ¿estarán pensando en seguir fabricando impuestos al que produce, al campo, al comercio, al trabajador en general y de allí obtener esos fondos para la política?
‘Ayer estuve en Resistencia, no encontré un cartel de información para usuarios en general, pero si vi enormes carteles supercostosos con la cara de políticas ofreciendo ninguna propuesta seria‘, le dijo a este periodista un reconocido empresario de Charata. Así estamos. Así está la dirigencia política. Pero la sociedad, mira de manera distinta, en un despertar de conciencias que muy pocos están viendo.










