Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

El Mercosur debe salir del letargo

Promover el fortalecimiento del Mercosur a través de mayores inversiones en infraestructura, una fuerte apuesta al comercio y un nuevo impulso a los mercados financieros. Es lo que propone el flamante ministro de Hacienda de Brasil, Fernando Haddad, para revitalizar un bloque regional que, en su opinión, no estuvo entre las prioridades de la gestión del expresidente Jair Bolsonaro.

En un panel del Foro Económico Mundial celebrado en Davos, Suiza, en el que se abordó la realidad de América Latina, Haddad brindó su visión sobre el rol que debe asumir el bloque Mercosur, conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, en un mundo que está en constante cambio. El ministro del presidente Luiz Inácio Lula da Silva aseguró que la integración de los mercados en los países de América del Sur podría generar ganancias a gran escala y, al mismo tiempo, convertir la región en un atractivo para inversiones de grandes empresas.

Las definiciones que el ministro brasileño ofreció en Davos anticipan la posición que tendrá, con respecto al Mercosur, la mayor potencia económica de la región en la VII Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Celac, que se reunirá la semana próxima en nuestro país. También resulta interesante la observación que hizo el expresidente de Uruguay, José Mujica, al señalar que lo que necesita el proceso de integración es una agenda política a largo plazo que debe hacer hincapié en lo cultural y poner énfasis en lo simbólico, para lo cual sugiere promover el uso de la bandera y un himno que contribuyan a identificar a la región como una unidad cultural y geográfica, algo similar a lo que hizo la Unión Europea, que tiene un lema (Unidad en la diversidad), un himno, una bandera y un día (el 9 de mayo, que recuerda el aniversario de la Declaración de Schumann) para celebrar la unidad y la paz en el continente. "Creo que juntar nuestras debilidades para defendernos no es una cuestión de izquierda o de derecha, sino de ser o no ser en un mundo que plantea grandes desafíos", advirtió Mujica.

Claro que el bloque tiene también que buscar soluciones para otros retos, como por ejemplo las asimetrías que persisten entre los distintos socios, es decir entre los países más grandes y los más pequeños. De todos modos, una cuestión no invalida a la otra. Lo importante es no perder de vista que, como bien señaló alguna vez el actual embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello, el Mercosur debe actuar como un reaseguro de desarrollo integral. Es de esperar, entonces, que los socios del bloque aporten voluntad política para superar las tensiones que se puedan presentar. Si se actúa de esa manera, habrá más probabilidades de superar el estancamiento que caracterizó al bloque en los últimos años, para sumarse, mediante la cooperación y los acuerdos, a las principales corrientes comerciales de un mundo que, nos guste o no, está cada vez más interconectado, demandante y competitivo.

Europa, más allá de la actual coyuntura que atraviesa, supo aprovechar la suma de esfuerzos de los distintos países que se sumaron a la UE para comenzar a competir en mejores condiciones con otras economías avanzadas del mundo. Por estas latitudes, la unión regional tiene todavía mucho camino por delante. Se deben mejorar infraestructuras y optimizar el desempeño logístico no solo de los socios mayores, Argentina y Brasil, sino de toda América Latina que, como señala un reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo, todavía presenta un importante rezago frente a otras regiones.

Debe rescatarse, no obstante, la aprobación en el bloque regional de instrumentos que establecen claramente que la plena vigencia de las instituciones democráticas es condición esencial para el desarrollo del proceso de integración, como es el caso del Protocolo de Ushuaia, por citar uno de los instrumentos fundacionales que marcan el rumbo por seguir.

Alguien dijo alguna vez que al Mercosur le cuesta salir de su estancamiento. En este difícil y complejo siglo XXI, el bloque sudamericano todavía muestra una muy baja participación en los tratados de libre intercambio o de preferencias arancelarias del comercio global. Como ya lo vienen advirtiendo especialistas en comercio exterior desde hace varios años, si la situación permanece igual y el bloque regional no logra salir de su largo letargo, corre el serio riesgo de quedarse al margen de las principales corrientes comerciales del mundo.

Te puede interesar