Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

El hacker contratado por Elon Musk renunció sin arreglar Twitter

Dueño de la larga lista de fracasos bien disimulados por su actitud histriónica, George Hotz apenas duró un mes como el "salvador de Twitter" -como se autoproclamara- al ofrecerse a trabajar gratis, ya que aseguraba que tenía la solución para reflotar la red social.

hotz.jpg
George Hotz, el hacker que tuvo su momento de gloria en 2007 y que desde entonces no dejó de fracasar en cada trabajo que emprendió.

Twitter es un barco que se hunde desde que el multimillonario Elon Musk se hizo cargo de él, en octubre de 2022 (aunque no es que la red social estuviera muy bien antes de eso). El CEO de SpaceX y Tesla ha estado tirando todo por la borda para ver si funciona eso de echar lastre. Una de sus jugadas más sonadas fue la incorporación del destacado jailbreaker del iPhone y hacker de PlayStation 3, George Hotz, para arreglar partes de la aplicación.

Sin embargo, Hotz, quien se incorporó como pasante por un período de 12 semanas, acaba de renunciar a la empresa después de apenas un mes en el cargo. Había sido contratado en noviembre de 2022 para solucionar algunos problemas que tenía Twitter, como la ventana emergente de inicio de sesión no descartable o las imprecisiones en la función de búsqueda.

El desarrollador nunca se planeó quedarse en Twitter a largo plazo, pero señaló que lo hacía por el dinero y que se esforzaría por hacer una pasantía de 12 semanas en Twitter a cambio del "costo de vida en San Francisco", donde tiene su sede la empresa. Desafortunadamente, Hotz ni siquiera duró un mes completo.

elon.jpg
Elon Musk, propietario de Twitter, cuyo manejo de la empresa hasta ahora se basó en despidos y recortes de gastos.

Autobombo

"Renuncié a Twitter hoy", tuiteó Hotz el 20 de diciembre. "Aprecio la oportunidad, pero no creo que haya tenido ningún impacto real [en la empresa de redes sociales]. Además, ha sido triste ver marchitarse mi GitHub. ¡De vuelta a la programación!"

Es curioso, porque casi al mismo tiempo que Musk tuiteaba una encuesta preguntando a sus seguidores si debía dejar el cargo de jefe de Twitter (lo que confirmó que sucedería "tan pronto como encuentre a alguien lo suficientemente tonto como para aceptar el trabajo"), Hotz planteó una encuesta similar a sus seguidores. El hacker preguntó si debía renunciar como pasante de Twitter, y también señaló que "respetaría los resultados", que fueron en gran parte "No" (63,6%). 

Pese al resultado de la encuesta, Hotz abandonó la compañía de redes sociales tan rápido como entró. En otra conversación con usuarios de Twitter explicaba que la razón por la que renunciaba era porque "esperaba el entorno de una startup y encontró algo muy diferente". Hotz también explicó que comenzó a leer el código de Twitter y dijo que "esto no puede ser".

george.jpg
En 2007 George Hotz logró la tan ansiada fama en el mundo de la computación al quebrar el código de programación de las Play Station, dando paso a toda clase de mods y juegos nuevos.

Trayectoria errática

Hace dos semanas, NORTE publicó la historia de Hotz y su curiosa llegada a Twitter a cambio de lo que aquí diríamos "la coca y el chori", ante el mal momento económico que estaba pasando. Hotz se ofreció a trabajar por la comida prácticamente, a lo que Musk respondió de inmediato. 

El resultado no podía ser otro. Se comenta que Hotz no tiene mucha idea de qué hacer, aunque disfruta de sus laureles ganados en 2007, cuando quebró el código de programación de las Play Station, lo que le significó un gran dolor de cabeza judicial.

Desde entonces, Hotz trabajó para multitud de compañías -las más importantes- y duró muy poco en ellas, demostrando su carácter "inquieto y rebelde", aunque sus detractores aseguran que no tiene mucha idea de lo que emprende y se respalda en los socios ocasionales.

En 2011 entró a trabajar en Facebook para encargarse del desarrollo de las aplicaciones para el iPad: solo aguantó un año. En 2014 fue contratado por Google para trabajar en Proyecto Cero, plataforma para detectar bugs en apps e Internet, e informar a los responsables para que lo arreglaran: se fue al año siguiente. Más tarde creó una startup llamada Comma.ai, centrada en diseñar un sistema de conducción autónoma instalable en cualquier vehículo, que intentó vender a Tesla: le respondió con un mensaje humillante. "Creemos que es muy poco probable que una sola persona, o incluso una pequeña empresa que carezca de una amplia capacidad de validación de ingeniería, sea capaz de producir un sistema de conducción autónoma que pueda implantarse en vehículos de producción".

Ahora, Hotz suma una marca más a su lamentable récord de fracasos.

Te puede interesar