La popularidad de las pick-ups es cada día más grande, sobre todo en nuestro país donde están alcanzadas por un régimen impositivo que permite -a igual dinero- tener un vehículo más importante que un sedán.
Compartir
La verdad es que cuanto más popular se hace un producto, las automotrices lucharán por sacar a la venta artículos similares para lograr un rédito mayor.
A lo largo de la historia, esta forma de accionar ha provocado que la compra de una camioneta sea un gran riesgo.
Estos son algunos de los casos en los que un modelo en particular de camioneta fue la peor elección que se podría haber hecho.
Mercedes Benz X Class 2018
Se anunció que se fabricaría en la provincia de Córdoba y generó mucha expectativa. Anunciada como una de las primeras camionetas de lujo premium del mundo, la Mercedes Benz Clase X no estuvo a la altura de la marca. No solo su caja era demasiado pequeña para el mercado de trabajo al que Mercedes estaba apuntando, sino que el rendimiento general fue decepcionante. El programa “Tpo Gear” le dio el golpe de gracia al decir de ella: “Si cuentas durante dos segundos antes de que suceda algo, incluso entonces, no pasa nada”.
Dodge Ram Daytona
En 2005 esta pick-up monstruosa de aspecto malvado era llamada a ser el producto que le brindaría al consumidor un coche que perduraría en el tiempo. Nunca esperaron que genere lo contrario. Al igual que la Serie B de Mazda, Dodge cometió un grave error, se centró en la apariencia exterior en lugar del motor. La Daytona parecía que podía cargar y arrastrar cualquier cosa, pero no. Dodge aprendió la lección y hoy las RAM son sinónimo de poder.
Lincoln Blackwood 2002
Blackwood, el sello de lujo de Lincoln, fue un intento de posicionar esta camioneta en el mercado pero que congeló su éxito no bien se presentó. Tenía muy poco espacio, sobre todo en su parte trasera. Ello la volvió muy poco atractiva para los consumidores que querían utilizarla para transporte. En segundo lugar, recibió rápidamente mala reputación por su poca durabilidad. Luego de la primera generación, Lincoln dejó de lado su experimento y retornó a la fabricación de sus clásicos sedanes de lujo.
Mazda Serie B
Era estéticamente agradable y moderna. Sin embargo, debajo del capó era un fiasco. Mazda dejó pasar detalles muy importantes en el mercado de las “chatas”, como la potencia de arrastre. Si Mazda se hubiese enfocado en tener más poder de arrastre, podría haber hecho de este modelo una insignia. En cambio, la compañía lanzó lo que hoy es considerado como una de las peores camionetas comercializadas.
Nissan Frontier 2006
La Nissan Frontier de 2006 es un vehículo que aún en la actualidad es difícil de olvidar. La camioneta tenía varios inconvenientes con su transmisión, como también muchas fallas de fábrica. Tres de los siete grandes problemas que crearon complicaciones para Nissan fueron: el sistema de combustible, la suspensión y el motor que fueron retirados luego de informes fallidos que causaron choques.
Chevy 1999 Silverado
Fue una de las camionetas más grandes de todos los tiempos y un ícono del mercado. A pesar de esto, la versión de 1999 fue una pesadilla que podría haber acabado con la reputación de cualquier automotriz de excelencia. Por alguna razón Chevy decidió colocar uno de los peores motores del mercado dentro de este producto. Hicieron de la Silverado lenta e imposible de usar. Afortunadamente, Chevy se dio cuenta a tiempo del error y solucionó el problema en las generaciones posteriores.
Ford Ranger 1997
Ford dio un gran paso en falso con este modelo. Usualmente reconocida por producir los mejores especímenes del mercado, Ford falló en colocarle una transmisión confiable a su modelo de 1997 y provocar que cientos de clientes comiencen a descreer en la marca. Tenía fallas en los cambios ascendentes, pérdida de engranajes, desenganches de la caja, pérdida de marcha atrás, falla de solenoide y respuesta de cambio de marcha tardía.
Dodge Ramcharger 1976
La Ramcharger apareció en el mercado en 1974, pero la generación de 1976 fue llamada El Rinoceronte, la Ramcharger tenía varias fallas. El problema más interesante era que el asiento del acompañante era opcional. La fábrica entendió que al ser un vehículo de trabajo no hacía falta un acompañante para el conductor. Su motor era tan poco potente que consumía combustible en exceso.
Toyota Tacoma 2013
En 2013 este nuevo modelo no ofrecía muchas mejoras a la generación previa. El coche utilitario era perfecto para una persona que trabajaba, pero la tecnología que tenía no era eficaz. Existieron recalls generales en la Tacoma, todas por partes defectuosas que incrementaban las posibilidades de accidentes. En el 2016, Tacoma finalmente consiguió el cambio de tecnología que merecía, pero aún le cuesta remontar.