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Desnutrición infantil

Javier Peralta: "A la Argentina le sobran recursos, pero le está faltando la riqueza moral"

Mano a mano con Javier Peralta, del Centro Fundecch, la entidad que trabaja con un programa mediante el cual detectan niños con desnutrición infantil y los recuperan a través de la atención técnica profesional, la educación de los padres y una asistencia focalizada; para que luego del tratamiento las familias puedan sostener lo aprendido en el hogar.

Sáenz Peña (Agencia, entrevista de Hipólito Ruiz) "Tremendamente emocionados quedamos todos…un chico que recuperamos de la desnutrición, nos avisó que ingresó a la escuela técnica en la ciudad", le comentó a NORTE Javier Peralta, director del Centro Fundecch (Fundación para el Desarrollo del Centro Chaqueño).

Javier Peralta, director del Centro Fundecch (Fundación para el Desarrollo del Centro Chaqueño).

"Estamos promoviendo un modelo de país y un modelo de relación y vinculación que sea superador a lo que hoy tenemos", dice en una extensa charla mantenida con este diario.

NORTE: Los números son contundentes: Argentina está en condiciones de exportar materias primas para generar alimentos para 400.000 millones de personas en el mundo pero aquí hay un 36,5%  de pobreza, ¿Cómo se conjuga todo esto?-.

PERALTA: Riquezas físicas y materiales a la Argentina no le faltan, pero está faltando la riqueza moral, de cuidar el recurso más importante que es el humano. Ningún país desarrollado lo hizo si no cuidó su principal capital que es el recurso humano. 

Cada vez que vemos en la televisión que la línea de pobreza e indigencia viene aumentando, no es solo de personas que pueden estar pasando alguna necesidad básica, que ya es un problema serio; sino que es un grupo de familias y niños que no están pudiendo desarrollarse y no están pudiendo expresar ese potencial que ese niño tiene.

NORTE: Que aspectos tienen en cuenta para determinar esto?

PERALTA: Uno de los indicadores más importantes para ver el desarrollo humano de un país es la talla. Cuando los países aumentan en talla, se sabe que esa población juvenil se está desarrollando correctamente y está expresando su potencial genético. Cuando vemos que la talla no aumenta o decae, es porque estamos ante serios problemas. Y eso nos pasa a los argentinos.

Argentina viene estancada en la talla de sus niños, y eso es desnutrición. Y cada vez que me preguntan qué es la desnutrición, básicamente es esto, que un niño detuvo su crecimiento y no lo puede expresar. 

En lo primero que se da cuenta es en el peso, es decir no llega al peso que debería tener para la edad que tiene. Pero si eso no se compensa rápidamente, porque puede estar enfermo y no come es una cosa, pero si esa desnutrición se prolonga en el tiempo y se hace crónica, afecta la talla. Y así como no crece el niño, tampoco crece su desarrollo intelectual.

NORTE: ¿Desde qué edad hay que trabajar para evitar esta situación?

PERALTA: En la Argentina, invertimos el 6% del PBI en Educación, pero nos llegan niños que fueron dañados cuando eran bebes, y ya no hay forma de recuperarlo si no es con un sistema de abordaje especial que implica la intervención de profesionales que lo atiendan de una forma, que no hay.

La estrategia más inteligente para que el país crezca y se desarrolle es cuidar a los niños de 2 años.  Y no solo cuidar al niño, sino también promover a la familia, que es otro tema. Porque un niño desnutrido, es una familia que por alguna razón no está pudiendo cuidarlo.

NORTE: Ese es un síntoma, entonces…

PERALTA: El niño es el síntoma de esta familia o grupo familiar, que por alguna razón no lo cuida. Y no lo cuida porque no sabe, o porque no tiene las condiciones materiales o simbólicas para hacerlo.

Hay familias que tienen problemas intelectuales, que tienen la red de contención muy disminuida, y si a eso se le agrega el problema de no contar con agua potable, no tienen acceso a cloacas, condiciones edilicias deficientes en donde cada vez que llueve se empieza desde cero.

Argentina viene estancada en la talla de sus niños, y eso es desnutrición. Y cada vez que me preguntan qué es la desnutrición, básicamente es esto, que un niño detuvo su crecimiento y no lo puede expresar, dicen desde el centro Fundecch de Sáenz Peña.

NORTE: ¿Se encontraron aquí con casos que los sorprendió?

PERALTA: Nosotros nos encontramos con casos muy serios en donde no es solamente darle un bolsón de alimento. Hay que enseñarle a esa mamá cómo preparar a ese bolsón, hay que enseñarle a ese papá como mejorar esas condiciones de resguardo en la casa, hay que enseñarles algunos oficios a esa gente. 

Hay personas que no sabe qué hacer, y se la pasan viendo tele o en las redes sociales, porque no sabe qué otra cosa hay. Cuando se le muestra otra posibilidad, la gente responde, y eso me sorprendió porque es como estaban atrapadas sin saber qué hacer y ahora ven que hay un mundo al cual pueden ir integrándose. 

NORTE: ¿Qué les proponen a la familia ante un cuadro adverso de situación?-.

PERALTA: La inflación es un serio problema para la gente de bajos recursos, porque atenta directamente a su economía y no tienen otra posibilidad de resguardo. Por ello, el modelo de trabajo que propone el Centro Fundecch es, en primer lugar, trabajar con la familia y no solo con el niño. 

La madre debe asistir a una jornada de 4 horas, donde viene con el nene, y ese nene es controlado por los pediatras, nutricionistas y trabajadores sociales; y a su vez estimulados por fonoaudióloga, psicopedagoga y docentes de nivel. 

Y la madre también debe participar de tres talleres, mientras está el niño en el Centro. Allí se trabaja en cocina, con todo lo que se le entrega en el bolsón; se trabaja con oficio, donde se le enseña alguna actividad; y charlas con los profesionales de educación para la salud.
A su vez el trabajador social va a la casa, ve las condiciones de vida, plantea un plan de trabajo y objetivos con la familia, para que vayan paulatinamente acondicionando el lugar. Porque si sacamos el nene del medio hostil, le damos de comer y lo controlamos, mejorará. Pero termina el tratamiento, vuelve a la casa y si todo sigue igual, tendremos otra vez el mismo resultado.

NORTE: O sea, un trabajo cuyos resultados serán a largo plazo… 

PERALTA: Claro, si si, pero entendemos que esta forma de trabajo es la mejor, porque creemos que estamos pegando en el problema de fondo. Y tal vez los resultados lo veamos de acá a unos 30 años, pero sabemos que ese nene con esta mamá que aprendió como cocinarle al hijo y como trabajar en el hogar, hace que esta familia tiene una vacuna a muchos problemas que antes no tenía, y podrá seguramente desarrollarse y poder desarrollar a otros nenes que vengan. 

Si a eso le agregaríamos agua potable y cloaca, no tengo dudas que seriamos una potencia mundial nuevamente.

NORTE: De algún modo, esto es hacerse cargo de una responsabilidad social que todos tendríamos que estar involucrados…
Muchos vienen con el planteo de que el Estado se tiene que hacer cargo de la desnutrición y de la pobreza. Es cierto, pero somos una sociedad civil, y lo que esté pasando hoy lo vamos a padecer todos más adelante. Y como sociedad civil debemos ser responsables en la tarea.
Es un trabajo en conjunto, por ello necesitamos al Estado local, al Estado provincial, y al Estado nacional, todos en una sola estrategia. Y también al empresariado. Y sobre todo pensar a largo plazo, no en acciones de "toco y me voy".

COMO AYUDAR

Desde la página web www.fundecch.org existen varias formas de ayuda. Se puede donar el monto de un paquete de leche por mes o más paquetes, también se puede pagar medio o el tratamiento completo de un chico, entre otras opciones. Lo que siempre decimos, que sea algo que se pueda sostener en el tiempo, señaló Peralta. 
"Nos interesa más un padrino que cumpla mes a mes con una leche, que uno que venga con una gran donación y después no lo vemos más", manifestó, argumentando que "creemos que la relación a largo plazo siempre es mejor".
También se pueden ofrecer como voluntario, y si saben hacer algo o tienen algún oficio, es bienvenido a sumarse. Después están las donaciones materiales, como ropa de cama, ropa para los chicos, y todo lo que sirva para equipar a las familias.