La feria original John Deere en David Sartor
Tras 20 años el, evento evolucionó de la mano de la transformación digital, para ir un paso más allá con los datos en el centro de la escena.
CHARATA (Agencia) El ecosistema John Deere, con el productor como eje y socio estratégico, es un símbolo del cambio de paradigma que la interpretación de los datos ha traído al sector productivo.

"Esta Feria, totalmente renovada, respecto a lo que era la Feria del Repuesto, hoy con el nombre Feria Original John Deere, experiencia 2022, es totalmente distinta, tecnológica; apuntada a la información a los datos, agricultura de precisión y el manejo de los mismos para la toma de decisiones por parte del productor", explicó el licenciado Hugo Amuchástegui, gerente de David Sartor.
Amuchastegui, hizo hincapié en ese cambio de paradigma que la empresa lleva hace un tiempo, para no ser solo proveedor de maquinaria, repuestos y servicios. "Apuntamos a las soluciones que esa maquinaria da, y a esto se sumó el análisis de datos que nosotros obtenemos a través del Operation Center, y el plus que le damos es el análisis agronómico de esa información. Más el trabajo en conjunto con el productor, contratista, ingeniero se analizan estos datos para tomar mejores decisiones: mayor productividad, mejor eficiencia, ahorro de costos. Esa es la revolución que se está dando en el agro y los concesionarios no estamos exentos ", destacó.
PRODUCTOR COMO SOCIO ESTRATÉGICO
El productor de la región adopta rápidamente la tecnología, pero en la actualidad la cantidad de datos y el desarrollo de la tecnología obliga a buscar apoyo en socios estratégico como lo son las empresas que proveen esa tecnología, como es el caso de John Deere, a través de su concesionario David Sartor.
"Hay clientes más innovadores, arriesgados que adoptan la tecnología, otros que están descubriéndolo, y otros que aún miran de reojo, pero esto llegó para quedarse. Nosotros, a través de esta feria donde se interactúa en varias estaciones, con realidad virtual, la postventa a campo, acceso a la financiación, el centro de soluciones, y conocer experiencias de quienes ya trabajan con esto, y de nuestros técnicos y asesores aportamos todas estas herramientas", explicó Amuchastegui.

"Trabajamos como socios estratégicos, en una ecuación ganar-ganar. Nosotros seguimos yendo al campo, pero hay una parte previa donde la solución se puede dar vía remota, por las alertas que brindan las máquinas, y en caso de ser necesario ir al campo, el equipo ya va sabiendo el problema y qué respuesta dar", agregó.
Pero, no es solo eso, además se trabaja con alertas predictivas, porque con la información que cada máquina cuenta, ya se sabe cuándo necesita un cambio, y se da aviso al productor para que no tenga la máquina parada, y a esto se suma el análisis agronómico.
Por su parte, Aurelia Beltramo, gerente de territorio de John Deere, destacó "hace más de 20 años que se hacen estas ferias, que en su principio era venta de maquinaria y respuestas, a lo largo de este tiempo evolucionó con diferentes soluciones y financiación, hasta llegar a esta etapa completamente digitalizada y con técnicos que trabajan para llevar al cliente un paso más allá. Para los concesionarios es un desafío porque los clientes son exigentes, pero con todo el servicio que se brinda estamos preparados para acompañarlos".
LOS DATOS EN EL CENTRO DE LA ESCENA
Carlos Becco, un especialista en la Agricultura de Precisión, realizó una de las charlas de la jornada, y resumió a NORTE el impacto que tienen los datos, principalmente de cómo el productor puede transformarlos en decisiones.
"Esta Feria Original es un símbolo, una expresión de todo lo que está pasando en el campo, de esta revolución digital. Las transformaciones son más predecibles y la revolución es impredecible. Es un cambio de paradigma, donde le productor sigue siendo el centro de la escena pero la transición sigue siendo de los fierros – que siguen siendo necesario- hacia los datos, que van a determinar quiénes serán los ganadores en esta revolución", indicó.
Becco señaló "vivimos en un mundo cada vez más determinado por los datos. Antes había un solo dato: el rendimiento, y lo que se ha hecho a lo largo de los años de tecnología es agregar datos. Hoy podemos tomar datos de cada planta, y la capacidad de información que tenemos se multiplica por millones".
Para el especialista es ahí donde se plantea el dilema. "Con un dato era fácil decidir, y con millones de datos ¿cómo decidimos?. Acá el productor solo no puede, necesita ayuda. La cantidad de información es abrumadora, y para sacar el máximo provecho de la información John Deere tiene muchas respuestas para eso. Parte del desafío es prepararnos. No alcanza con la agronomía para tomar la mejor decisión. Hay que rodearse de gente nueva, y capacitarse", destacó.
Pensando en cada aspecto donde el productor debe "hilar fino", Becco ponderó que esto supone un montón de desafíos que lo eleva a otra dimensión al productor y le genera un montón de oportunidades.
"Durante mucho tiempo, el objetivo del productor eran los kilos, pero la barra se ha levantado notablemente: hoy hay que producir siendo eficiente y sustentable. Hoy Doña Rosa nos dice: necesito la fibra, la comida, el alimento, pero no a cualquier costo. Quiero saber cómo lo hicieron, cómo usaron los recursos cómo cuidaron el ambiente. Es un compromiso que el agro debe darle a la sociedad, el cheque en blanco se terminó", explicó.
PRODUCTOR COMPETITIVO
El mundo digital vino para quedarse, coincidió Becco con Amuchastegui. Nos comunicamos, relacionamos, divertimos gracias a la tecnología. Pero destacó el desarrollo del producto argentino y ventaja ante otros productores del resto del mundo.
"Sostengo que el productor argentino está particularmente preparado para esto, en el sentido de que es el más competitivo del planeta y no es genética, es Darwinismo puro. En ninguna parte del mundo los productores tienen tantas barreras, tantas complicaciones para producir; entonces están preparados y necesitados de cualquier ventaja competitiva que pueda conseguir. Eso no se genera en ninguna parte del mundo, porque el productor por naturaleza es conservador. Acá el productor sabe que tiene que estar competitivo, es parte del ecosistema argentino y emprendedor", concluyó.










