La curiosa historia de la primera pick up argentina
César Castano fue un mecánico que desde 1946 soñaba con producir una pick up nacional en su taller en Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires.
Su idea de producir vehículos a gran escala surgió con la creación del "Castanito", una pequeña pick-up con motor de dos tiempos que contaba con un diseño similar al de las camionetas americanas del momento.

La firma se llamó Fábrica Argentina de Automóviles C.C. pero solo produjo pocas decenas de unidades. Poco después Castano llega a un acuerdo con la estatal IAME y le vendió la matricería y los planos del Castanito, junto a otros proyectos que el mismo había diseñado y construido en fase de prototipo.
Con este adelanto, la firma estatal se puso a trabajar en el desarrollo de la industria automotriz con la producción de vehículos de la marca Institec, ya sea en variantes sedán o familiar de dos puertas, junto a una pick-up con capacidad para 500 kilos de carga.

Pero la pick up no fue un diseño original de IAME ya que fue una actualización del "Castanito" con un motor nacional y diseño más moderno inspirado en el Chevrolet de 1951, por entonces el auto más moderno visto por las calles de nuestro país.
La camioneta había abandonado el motor Puch de dos cilindros con el que Castano dotó a su camioneta y adoptó un motor diseñado y construido en Argentina lo que despertó el celo de las automotrices americanas que dejaron entender que no invertirían en el país si había competencia local amenaza que nunca se cumplió, pero marcó el destino de la camioneta argentina.

Importado es mejor
Bajo esa premisa el gobierno que derrocó a Juan Domingo Perón encaró el virtual desmantelamiento de la industria nacional que amenazara los intereses de las empresas americanas ya radicadas en el país.
Tras el golpe se abandonó el motor M-800 de cuatro cilindros y dos tiempos diseñado por el ingeniero argentino Magallanes y en 1956 se importaron los primeros motores de la marca alemana Wartburg bajando así considerablemente los componentes nacionales con la idea que de esa manera se abarataban costos de producción.

Obviamente resultó todo lo contrario y la producción de la camioneta se mantuvo a duras penas hasta 1957, cuando IAME pasó a denominarse DINFIA (Dirección Nacional de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas), cesando la producción de la pick-up que para ese entonces había llegado a las 2.659 unidades producidas desde 1952.
El único modelo que continuó en producción con los orígenes de la gama Institec bajo la marca DINFIA fue el sedán Graciela, producido hasta 1962.










