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Tercer aniversario del estallido social

Carabineros sigue siendo protagonista: cientos de detenidos por protestas en Chile

La Plaza Baquedano, emblema de las protestas de 2019, volvió a ser escenario de choques de la Policía con manifestantes, que levantaron barricadas e incendiaron contenedores

En Valparaíso también se desplegó contra los estudiantes la habitual y desproporcionada fuerza represiva.

   En tercer aniversario del estallido social hubo marchas en varios puntos del país. Los primeros choques de los Carabineros con la multitud generaron el cierre de algunas estaciones del metro (subte) en Santiago, donde fueron desplegados unos 5.000 agentes de carabineros, especialmente en los alrededores de La Moneda y en la Plaza Baquedano.

   La Prefectura Santiago Central de Carabineros (policía chilena) señaló que pasadas las 17 seguían intentando dispersar a "grupos que generaban destrozos en la propiedad pública y privada en la zona", algunos de los cuales "se desplazaron a otros sectores" de la capital.

   En tanto, en la comuna santiaguina de Renca fue bloqueada la autopista y en otras, como La Florida, Quilicura, Cerro Navia y Peñalolén la gente montaba barricadas para rechazar las cargas policiales. 

   En Valparaíso, tras una marcha estudiantil, también hubo enfrentamientos entre universitarios y las fuerzas de seguridad. 

Aunque el gobierno actual llegó al poder por las protestas de 2019, Carabineros reprime igual que antes.

   En este tercer aniversario, el primero desde que el presidente Gabriel Boric está en La Moneda, la oposición derechista recordó que en el pasado varios de los ahora funcionarios no habían condenado aquellas protestas que derivaron en disturbios y enfrentamientos con los policías. Boric, cuya popularidad sigue en prematuro y vertiginoso descenso, había dicho en la víspera que su gobierno "perseguirá sin descanso los comportamientos violentos y el crimen". 

   Las movilizaciones por el aniversario se saldaron el año pasado con dos muertos y unos 450 detenidos, además de saqueos y hechos violentos después de que la marcha se hubiera desarrollado en gran parte de forma pacífica.

   El Gobierno desplegó 25.000 policías para prevenir los hechos de violencia. Además, empresas privadas y colegios adelantaron el horario de cierre. Por el mismo motivo el transporte público adelantó la hora pico. 

   Durante la mañana, el presidente Boric admitió en un discurso que el estallido social "trajo consigo mucho dolor y ha dejado enormes secuelas", y aseguró que no permitirá que eso sea en vano. "No podemos ser los mismos como sociedad después de esta experiencia, no podemos cometer los mismos errores ni quedarnos arrinconados en nuestras cómodas veredas", dijo desde el Palacio de La Moneda.

   El 18 de octubre de 2019, el pueblo de Chile salió masivamente a las calles para protestar por la suba en el precio del transporte público, lo que dio paso a masivas movilizaciones que se mantuvieron constantes durante varios meses y que canalizaron el descontento de la sociedad por la desigualdad.

   Una de las principales demandas era el cambio de la actual Constitución, escrita durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-90), que fue canalizada en un pacto entre todos los sectores políticos. Dicho pacto abrió la puerta a un plebiscito, que de forma aplastante (casi 80% de los votos) derivó en una Convención Constituyente que escribió, en un año, una propuesta de Constitución.

   La nueva propuesta de Constitución -ya con Boric en poder y con cierta decepción por parte de quienes lo habían votado- fue rechazada por casi el 62% de los votos en el plebiscito de salida, por lo que aún continúa vigente la Carta Magna pinochetista. En las últimas semanas, parlamentarios de casi todas las bancadas mantienen reuniones para alcanzar un nuevo pacto, que pueda lograr una nueva constitución.