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Un chaqueño en Nueva York, cuidando caballos de polo

SAENZ PEÑA (Agencia)- Buscaba intensamente trabajo en la zona, porque su pareja está embarazada, y al no encontrar comenzó a hacer consultas con personas que quisieran tomar sus servicios hasta que dio con personas que tenían emprendimientos con equinos, pero fuera del país.

"Es otro mundo aquí, todo es distinto, hasta el aire que se respira", le cuenta a NORTE. Se llama José Cajal, es de la localidad de Napenay, ubicada a 200 kilómetros al oeste de Resistencia, la capital del Chaco.

Ahora vive en Nueva York y es cuidador de caballos de polo. Vive en una casa prestada por su patrón, una familia de cordobeses que se radicaron en esa ciudad de los Estados Unidos y que se dedican a la cría de caballos de raza, para competencia de polo. "Es un deporte que va creciendo y los caballos son de buena genética", le cuenta Cajal a este diario.

“Es una bendición el salario que pagan acá, nosotros estamos muy contentos y agradecidos con nuestro patrón”, cuenta el joven chaqueño que trabaja en los Estados Unidos de América. 

"ME VINE CON UNA ESPERANZA"

"Allá en el Chaco busqué trabajo, de ayudante de albañil, de chofer, de lo que sea, pero no hubo caso, y enganché esta posibilidad de demostrar algo que me apasiona como es cuidar caballos", comenta.

José a está a punto de ser padre, y tiene la expectativa de regresar al país para el nacimiento de su niña, ya que su pareja vive en Napenay.

En ocasión del partido de Argentina con Jamaica, pudo ir al estadio para ver a su selección con sus compañeros de trabajo y dejó estampado el nombre de su pueblo natal: Napenay.

Vive en los Estados Unidos junto a cuatro argentinos más que trabajan en el mismo lugar.

"Hay un chico de Formosa, dos de Corrientes y uno de Salta. De Chaco soy el único", comenta.

GANAR UN SUELDO EN DOLARES

"Es una bendición el salario que pagan acá, nosotros estamos muy contentos y agradecidos con nuestro patrón, que tiene nuestra edad, es de Córdoba, y es muy amable, nos presta una vivienda y hasta comparte con nosotros el wifi para comunicarnos por whatsapp con nuestra familia, aunque el dueño de la finca y los establos es un americano, muy piola, que nos brinda muchas comodidades", cuenta José, mientras en la mañana del sábado se alistaba para dar un paseo con los caballos.

"HACEMOS CHANGAS EN LOS PARTIDOS POR 200 DOLARES"

José le cuenta a NORTE que aparte del salario que perciben, tienen la posibilidad de participar como asistentes en los partidos de polo que se pusieron muy de moda en esa región.

"En los partidos de polo pagan muy bien, entre 80, 100 y hasta 200 dólares por dos horas, y ahí llevamos y traemos la tropilla del palenque, y para ayudar a ensillar nos pagan 100 dólares", comenta.

José Cajal en el predio donde cuida caballos de polo, en la zona verde de Nueva York, donde trabaja desde hace seis meses.

EL MUNDO DE LOS CABALLOS

Con 32 años de edad, José dice que su amor por los caballos es algo innato y que desde muy chico tuvo inquietudes por el mundo equino. "Siempre me gusto leer y siempre admiro la potencia pero sobre todo me encanta ver que es un animal muy manso, noble, que si lo tratas bien, es un amigo, un aliado, y más ahora veo que son una cosa muy hermosa".