El feriado en el Gran Resistencia: el sector privado trabaja casi con normalidad
El comercio y los servicios abrieron sus locales, aunque la actividad se ve resentida por el cierre de las oficinas públicas y los bancos.
El feriado decretado por el gobierno nacional a raíz del atentado fallido contra Cristina Fernández de Kirchner se acató parcialmente en el Gran Resistencia, ya que el sector privado trabaja casi con normalidad, excepto por la no apertura de los bancos.
Además, la ausencia de actividad en las oficinas públicas y en establecimientos educativos le restó mucho movimiento de gente al área metropolitana. Es, en definitiva, un feriado típico, que alcanza principalmente al Estado pero impacta poco en el sector privado.

Esa circunstancia no es casual, y tiene que ver con las necesidades de las pequeñas y medianas empresas de no perder ventas frente al contexto de crisis que atraviesan por el empobrecimiento progresivo del mercado de consumidores y los avatares del proceso inflacionario.
"Es simple, si no abrimos es un día perdido para ir juntando lo necesario para el pago de sueldos, impuestos, facturas de luz y agua, alquiler y reposiciones", describía la propietario de un local comercial céntrico dedicado al rubro textil.

La ciudad, así, muestra un panorama similar al de un sábado, con reducción también de la cantidad de vehículos de transporte público que circula por calles y avenidas.










