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A hacer bien los números

Dicen que la quietud puede anteceder a un huracán, cuando se habla de fenómenos climáticos. En el mundo de los mercados no hay quietud ni mucho menos serenidad, solo por el momento el efecto de la guerra que Rusia le desató a Ucrania, generó complicaciones, pero a la vez, alzas en los precios de commodities internacionales que varios países lo están aprovechando muy bien.

Los precios de las materias primas a nivel mundial subieron a precios históricos. Los productores de países como Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, lo están aprovechando, a partir de que sus gobiernos, como políticas de Estado, han resuelto apoyarlos con medidas.

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No sucede lo mismo con los productores agropecuarios argentinos. ¿Por qué? Porque la paridad del dólar, genera distorsión de precios, y si a eso se le suman otras medidas ya adoptadas como la pesada carga impositiva (incluidas retenciones).

Pero lo que más le impacta negativamente a todo el aparato productivo, es el tipo de cambio.

Hay pymes agropecuarias que están agotando el stock de insumos que tenían. Sin ir más lejos, en Sáenz Peña, la cooperativa de trabajo que elabora los chacinados de marca propia "La Unión" tiene pocos insumos importados en el estante. Y Hay preocupación porque no tienen los dólares para traer del exterior. La fabricación de chacinados, es el principal motor que mueve a la entidad donde hay unos 20 empleados que subsisten de esto.

En las pequeñas empresas como ésta, se ve el impacto negativo que tienen las medidas económicas y el tipo de cambio.

LAPIZ EN MANO

En lo que respecta a los esquemas de producción primaria, como por ejemplo, el agro, es fácil detectar que los números cada vez cierran menos y estamos en pleno viento de cola.

El boom de los precios de los commodities viene, de algún modo, disimulando la crisis económica y el desfasaje que implica el tipo de cambio en la Argentina. Pero en este marco, los productores agropecuarios de provincias del norte, como Chaco, se ven afectados el doble, por su lejanía con los puertos, entre otros factores.

Los productores agrícolas miran con preocupación el alto costo de producir, y la presión tributaria enorme sumada a la brecha cambiaria.

Y no es para menos, porque si los precios internacionales vuelven a valores promedios, la agricultura en la mayor parte del norte se vuelve inviable por falta de rentabilidad.

Tomando como base un caso testigo de un productor de la zona de Colonia Elisa—que la mesa técnica del grupo Agroperfiles prepara un informe para ser presentado al gobernador chaqueño--, muestra una soja con valor actual: Rinde de Indiferencia 1.4 tonelada por hectárea. Soja con valor internacional de 350 dólares, con un rinde de Indiferencia 2,2 toneladas.

El maíz, con un valor actual, tiene un rinde de Indiferencia de 3.4 toneladas. Ese maíz, a valor internacional 200 dólares, arroja un rinde de Indiferencia 5.2 toneladas por hectárea.

En girasol, con valor actual 1.5 toneladas por hectárea, con valor internacional promedio, se tiene un rinde de indiferencia 2.5 toneladas por hectárea.

Para el trigo, al valor actual, da un rinde de indiferencia 1, 6 toneladas, y el valor promedio de un rinde de indiferencia 2,5 toneladas por hectárea.

RESISTIR

Los técnicos consultados por NORTE RURAL hacen referencia necesariamente a que los diversos escenarios mundiales no son aprovechados por los productores argentinos como lo aprovechan en el resto del mundo.

Sería redundante que esos países toman al campo como un aliado al sector generador de divisas y movilizador de la economía de un país. En Argentina, pensamos raro: todo lo sometemos a una ideología política.

Muchachos y muchachas: el productor tiene como partido político el levantarse, trabajar, obtener recursos, obtener ganancias y reinvertir en el campo lo que genera como utilidades. ¿No es política eso?

Construir los costos más cercanos a la realidad de la provincia para poder plantear varias situaciones y ver como se destruye la economía de una Pyme o bien cómo se desarrolla positivamente, es una tarea complicada. Es que "de la brecha y los impuestos no se salva nadie", decía un técnico consultado.

Sin darnos cuenta o no, vamos a un mundo cada vez más impredecible. La incertidumbre es la regla, no la excepción. Los modelos estadísticos y datos del pasado cada vez sirven menos para predecir el futuro. Pero es lo que hay, opinan otros.

EL GOLPE A LA MIEL

Los números también impactan en la actividad apícola y en la producción de miel. Veamos este ejemplo: Anteriormente, con 9 kilos de miel cosechada por colmena, se cubrían los costos de producción, ahora se necesitan 13 kilos de miel para cubrir los mismos costos. El precio de la miel convencional pagado al productor en la campaña 2020/21 fue de entre 270 a 280 pesos y en la campaña 2021/22 es de 300 a 320 pesos.

Se toma en cuenta en este cálculo tan sencillo, por ejemplo, que el precio de combustible que en la campaña anterior costaba 100 pesos y ahora 200; el azúcar por kilo, 90 pesos y ahora 180 pesos; el tratamiento sanitario, por dosis, 160 pesos y ahora a 220 pesos. La cera estampada de 1.000 pesos subió a 1.500 pesos; las reinas fecundadas, de 1.600 pesos a 2.200 pesos y el tambor nuevo pasó de costar 6.500 pesos a 9.000 pesos por unidad.

UN AMBITO IDEAL

Una buena señal y un ámbito ideal para estos temas es el foro de gobernadores del Norte Grande. La política económica, debe hacer un giro y los mandatarios provinciales deberían tomar este tema como en sus agendas.

Es que si no se modifica el tipo de cambio y la política cambiaria y no podrán las pymes ni los productores hacerse de dólares para la compra de insumos necesarios para seguir en carrera.

A tomar nota de esto, que será uno de los temas cruciales que los gobernadores del norte grande deberán llevar a la Nación.

NO FUNCIONÓ EL DOLAR SOJA

Juan José Bahillo, Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, admitió que el llamado "dólar soja" no funcionó, por lo que en el gobierno estarían trabajando para "mejorarlo".

"Entendemos que no, porque la cantidad de liquidaciones que hubo fueron muy menores", indicó a la prensa sobre la adopción del esquema instrumentado por el Banco Central a partir del cual el productor puede destinar el 70% de una venta de soja a un depósito con seguro de cambio y comprar dólares "turista" con el 30% de los pesos restantes, según publica Campo Litoral.

Las declaraciones se produjeron tras su participación en el 5° Congreso Internacional de Coninagro. En ese marco estimó que el productor "no entendió conveniente" el andamiaje financiero: "nosotros creemos que es porque el trámite es complicado, no es facilitador".

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