La afirmación de los derechos indígenas
La Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas reconoce que estos pueblos han sufrido injusticias históricas como resultado, entre otras cosas, de la colonización y de haber sido desposeídos de sus tierras, territorios y recursos, lo que les ha impedido ejercer, en particular, su derecho al desarrollo en conformidad con sus propias necesidades e intereses.
La misma declaración observa que "todas las doctrinas, políticas y prácticas basadas en la superioridad de determinados pueblos o individuos o que la propugnan aduciendo razones de origen nacional o diferencias raciales, religiosas, étnicas o culturales son racistas, científicamente falsas, jurídicamente inválidas, moralmente condenables y socialmente injustas". Este pronunciamiento del organismo multilateral, que tuvo lugar en septiembre de 2007 en el marco de la 107° reunión plenaria de la Asamblea General, no ha perdido vigencia.
A 15 años de ese acontecimiento, la lucha por los derechos de los pueblos indígenas sigue transitando el largo camino de la reparación, camino que no estuvo libre de obstáculos y que hoy, al conmemorarse el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, es necesario remarcar la importancia de reconocer el valioso aporte a nuestra comunidad de las poblaciones originarias mediante sus tradiciones, valores, idiomas, costumbres y cosmovisiones, aspectos que, de un modo u otro, han fortalecido nuestra identidad nacional. Cada año, desde 1995, el Día Internacional de los Pueblos Indígenas se conmemora cada 9 de agosto. La fecha recuerda el día de la primera reunión, celebrada en 1982, del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Poblaciones Indígenas de la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos.
La ONU explica que los Días Internacionales ofrecen la oportunidad de sensibilizar al público en general sobre temas de gran interés, tales como los derechos humanos, el desarrollo sostenible o la salud. Al mismo tiempo, añade el organismo internacional, esas jornadas especiales tienen como objetivo llamar la atención de los medios de comunicación y los gobiernos para dar a conocer problemas sin resolver que precisan la puesta en marcha de medidas políticas concretas. Expertos del organismo en la lucha contra el racismo observan que, pese a que en algunos países se han logrado avances significativos en relación al reconocimiento de derechos de los pueblos originarios, en muchas regiones todavía continúan viviendo en situación de pobreza, sometidos a la falta de agua, alimentos y servicios básicos, sufriendo la desigualdad de oportunidades laborales o educativas. En esta jornada especial es necesario visibilizar la difícil realidad de estos pueblos originarios, que atraviesan la actual situación de emergencia con enormes dificultades.
Un párrafo aparte merece la cuestión del acceso a la justicia de los miembros de estas comunidades. Vale recordar que la Constitución Nacional reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas, y garantiza el respeto a su identidad. Este reconocimiento, sin embargo, en más de una oportunidad no logra hacerse efectivo en la práctica debido a una serie de obstáculos que deben enfrentar las personas que pertenecen a comunidades originarias al momento de, por ejemplo, acceder a la justicia.
Como se ha señalado en otras oportunidades en esta misma columna, la falta de intérpretes que sirvan de nexo entre los funcionarios judiciales y las personas de los pueblos indígenas que solo hablan su lengua materna es uno de los impedimentos, muchas veces invisibilizado, para garantizar que efectivamente mujeres y hombres de las comunidades indígenas tengan un pleno acceso al servicio de justicia. En ese sentido, puede mencionarse también el documento titulado "Hacia un Plan Nacional contra la Discriminación – La discriminación en Argentina", aprobado en el año 2005 por el decreto número 1086 del Ejecutivo Nacional, que advertía -haciendo referencia a la situación en las regiones con pueblos indígenas del país, que "el ámbito judicial aparece como un espacio en el cual se presentan frecuentes hechos de discriminación hacia los miembros de las comunidades indígenas".
Aún queda mucho camino por recorrer para lograr que se reconozcan plenamente los derechos de los pueblos originarios y para que sean actores protagónicos de su propio desarrollo. Avanzar en ese recorrido permitirá consolidar una sociedad que, además de rescatar las raíces históricas americanas, logrará destacarse por el respeto a la diversidad, sin exclusiones.










