Falleció Emilio Camors, reconocido "hombre de la noche"
Emilio Camors , uno de los impulsores de los boliches en las noches de Resistencia, de la década de los 70, falleció este jueves a causa de un cáncer.

Nació el 8 de octubre de 1953 en Resistencia. Cursó la primaria en la Escuela Nº 26 y luego hizo el Liceo Militar Gral. Manuel Belgrano en Santa Fe, donde se recibió de subteniente de Reservas.
Como empresario de boliches bailables tuvo una larga trayectoria que comienza cuando hereda Revolution "0", en el año 1977, el boliche emblemático de Resistencia y el más recordado en la memoria colectiva.
Tenía una particularidad muy a la usanza de aquellos tiempos: abría de lunes a lunes y siempre tenía gente.
El disc jockey en un principio era el "Víbora" Aguilar y después tomo la posta "Melena".
Cuando Emilio queda a cargo del boliche, pasó a llamarse Revolución "Zero", continuando muchos años más con el éxito.
En el año 1991 abre las puertas el boliche Equilibrio, en los viejos galpones de Codutti Hnos. Con el diseño de "Polo" García, los trabajos en maderas del "Paraguayo" Alcides Simeón del Bueno y los arreglos del "Pájaro" Rodríguez, este boliche duró hasta el 93.
En el año 1994 lo contrata "Pacalo" Dip, a Emilio como RRPP del boliche Wake Up, ubicado en avenida Las Heras y Rodríguez Peña. En el año 1995 abre el boliche FLY (la mosca) en el viejo local del
Cine Biógrafo, en la calle Güemes al 250, el que duró muy poco tiempo por la gran cantidad de denuncias por ruidos molestos.
Cuando Emilio regresa del Brasil, vuelve a los viejos amores y abre un boliche nuevamente en el galpón del viejo negocio de Gabardini S.A. por la Julio A. Roca al 250, y usa de nuevo el viejo nombre de Revolución "Zero", como rememorando los años setenta, convocando aquella gente y proponiendo la música de esa época. Este boliche funcionó muy bien unos años, pero los amores no son eternos y se terminan.
El último emprendimiento de Emilio Camors es en el Paseo Costanero, en el viejo Balneario Municipal. En uno de los tres locales abrió Puerto de Palos.
"Soy amigo de Emilio Camors desde la adolescencia. Era un tipo simple, comunicativo, con toda la onda, un tipazo (como se dice hoy) que siempre trató de abrir el mejor boliche, pasar la mejor música, respetar al cliente y ofrecer un lugar que fuera como su casa" conto Roli Perez Beveraggi, quien escribió la semblanza sobre Emilio y que concluye con: "su mambo quizás fue siempre tratar de recrear aquel viejo Revolution "0", ese que quedó en la memoria colectiva como el mejor boliche".











