Una capital marcada con sellos indelebles de piquetes y pobreza
NORTE cumplió 54 años y al menos en sus últimos quince vio cómo se consolidaron dos indicadores negativos en la capital chaqueña, como son las continuas interrupciones de tránsito, efectuadas en su gran medida por organizaciones sociales cuyos integrantes también son parte de las estadísticas que nadie quiere tener, pero que son las que alcanzan a Resistencia y la colocan -junto con el resto de las localidades del área metropolitana- como uno de los conglomerados con peores porcentajes de población sumida en la pobreza y la indigencia.
Con frecuencia, directamente lidera esa tabla. La postal diaria de cada mañana, hasta entrado el mediodía, es la del piquete en las arterias que rodean a Casa de Gobierno, situación que ni el Poder Ejecutivo -primero por ser a quien principalmente se dirigen las demandas- logró solucionar, ni tampoco la Justicia -en cuanto a lo que representa asumir el rol de que se cumplan las normativas que señalan que impedir la libre circulación es un delito-.

Pausa pasajera
La única pausa en esa rutina fue la primera etapa de la pandemia, por las restricciones a la movilidad y la prohibición de reuniones en grupos numerosos, producto de que esto funcionaba como caldo de cultivo para facilitar contagios de Covid.
Pero cuando el aislamiento social se levantó, los piquetes volvieron. La respuesta oficial fue el armado de una comisión que elaboró propuestas que se fueron diluyendo con el tiempo.
Entre ellas estaba la de conformar un "piquetódromo" o punto específico de protesta que no afectara al tránsito.

Lo cierto es que transcurrió el tiempo y nadie parece interesado en modificar este estatus quo negativo que convierte a Resistencia en una de las pocas ciudades, si no la única del Nordeste, en tener esa foto diaria de manifestantes ocupando calles céntricas y generando permanentes trastornos a quienes se movilizan por motivos de trabajo, estudio y otros compromisos.
Hace algunas semanas se compartió por la aplicación WhatsApp un video en el que en una protesta que efectuaba una organización social en la peatonal, en la que luego de la desconcentración y, ante la presencia policial, la voz de un muchacho "invitaba" a romper vidrieras con las piedras que tenían los manifestantes en las manos.

Un despropósito, pero también un botón de muestra del punto en el que están las cosas. El sector comercial, harto de alzar la voz, volvió a subrayar la imperiosa necesidad de encontrar una solución de fondo al asunto, que implique -fundamentalmente para quienes tienen sus locales en los alrededores de la plaza central- dejar de tener la circulación por el centro permanentemente alterada y hasta bloqueada por las manifestaciones de las organizaciones piqueteras.
Código de tránsito
En cuanto a las demandas de un ordenamiento en la ciudad, una novedad que se dio hace poco en materia de legislación para Resistencia es la actualización del Código de Tránsito, que entre sus principales ejes establece la prohibición para la circulación de carros tirados por caballos, un reclamo de vieja data de organizaciones protectoras de animales.

También se aprobó lo que se conoce como "alcoholemia cero", que consiste en que los conductores de vehículos ya no podrán registrar ni la más mínima presencia de alcohol en sangre.
Es decir que ya no existe el margen de tolerancia que habilitaba la normativa anterior, derogada por el nuevo código.
En el primer caso, el freno de la tracción a sangre tuvo algunos chisporroteos de quienes se dedican a la recolección de desechos y los transportan con los animales para acopiarlos y luego venderlos porque, a priori, la ordenanza no generaba mecanismos claros sobre los métodos de sustitución.
La respuesta fue establecer un espacio de debate en el que estén concejales y funcionarios, junto con quienes componen los colectivos proteccionistas y los propios carreros, para que se evalúen alternativas.

Las que se barajan hasta ahora van desde otorgarles a esas personas algún tipo vehículo, como motos con capacidad de transportar pequeñas cargas, y capacitarlos en oficios con salida laboral.
La alcoholemia cero, en tanto, va en línea con una iniciativa similar por la que brega la Agencia Nacional de Seguridad Vial para convertirla en ley, legislación que algunas provincias ya cuentan y que ahora también se aplicará en la capital chaqueña.
El autódromo
Si hubiera que mencionar algo positivo, como una de las cuestiones destacables de los últimos meses puede citarse la recuperación y revitalización del autódromo Yaco Guarnieri, donde las continuas competencias regionales que se realizan sumarían eventos nacionales, algo que siempre generará una afluencia de personas hacia Resistencia y estimularía la actividad gastronómica y hotelera.

Además, no es menor que el deporte "tuerca" es después del fútbol el de mayor convocatoria, lo que implica también oportunidades de mayores ventas para emprendedores
que se trasladan hasta el Yaco cuando se dan carreras o exhibiciones de autos o motos.













