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Alejandra Gómez: "Se puede producir de una manera más amigable con el ambiente"

La Red de Salud Popular Doctor Ramón Carrillo es una organización que trabaja con un equipo de coordinadores a nivel provincial. Su referente reflexiona en esta charla sobre modelos de producción, agrotóxicos y alternativas ante el modelo de monocultivo.

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“Después de 26 años de cultivos transgénicos sigue creciendo el hambre a nivel mundial, y pese a la producción y exportación record en el país, seguimos teniendo un población con alto índices de pobreza”

Vivimos por estos meses cierta euforia nacionalista. La agenda arranca con el 25 de mayo, pasa por el 20 de junio y llega hasta el 9 de julio. Los éxitos de un seleccionado de fútbol que viene con viento a favor también suman leña al caldo del fervor nacional. Sin embargo, aquí pusimos el foco en aspectos que tienen que ver con la producción primaria, los agrotóxicos y las alternativas de producción que se están llevando adelante en el Chaco.

Alejandra Gómez es abogada, especializada en derecho ambiental. Es además la presidenta de la Fundación Doctor Ramón Carrillo Chaco, y este año recibió el reconocimiento "Mujer del Año" por parte de autoridades provinciales.

"Con la Red Ramón Carrillo hemos formado equipo desde hace muchos años. Fue creada en 1989, apuntando tareas de atención primaria de la salud y ambiental. El trabajo se intensificó desde 2008, cuando recibimos denuncias de fumigaciones aéreas y terrestres en sitios habitados y las consecuencias de la expansión de la frontera agropecuaria".

La Red de Salud es un espacio que "construimos quienes nos sentimos comprometidos con la defensa de la salud humana y la salud ambiental, con  la necesidad de fomentar la participación popular en el proceso de decisiones que hacen a la salud del pueblo, así referentes de organizaciones de bases, sindicales, estudiantiles, profesionales, trabajadores, formamos parte de este espacio. Es un lugar donde reflexionamos y planificamos acciones que hacen al ejercicio de la plena vigencia del derecho a la salud, a una vida digna, a un ambiente sano y con participación popular".

Producción y pobreza

El último informe del Indec sobre incidencia de la Pobreza y de la Indigencia, con los resultados del segundo semestre de 2021 correspondientes al total de aglomerados urbanos, registró que el porcentaje de hogares por debajo de la línea de pobreza (LP) alcanzó el 27,9%; en ellos reside el 37,3% de las personas. Dentro de este conjunto se distingue un 6,1% de hogares por debajo de la línea de indigencia (LI), que incluyen al 8,2% de las personas. 

Llevamos más de dos siglos produciendo granos para el mundo. Esto no redunda en beneficio para la población a la luz de los índices de pobreza e indigencia. Volviendo la mirada a este sentido patrio que se llevan las fechas que nos convocan por estos meses, la convocamos a Alejandra Gómez de la Red de Salud para reflexionar y pensar sobre el modelo de país que se está construyendo y las alternativas que se manejan frente al monocultivo.

—¿Hay dos patrias, una por donde va la dirigencia política que gobierna y otra por donde transita el pueblo, cómo lo ves vos?

—Si nos remontamos 1810, cuando se dieron los primeros pasos de lo que después sería nuestro país ya había dos formas de ver la patria. Hay que tener en cuenta que las campañas que libraron Manuel Belgrano y el General San Martín estaban intergradas por indígenas y afrodescendientes, ellos acompañaron y pelearon por la lucha por la Independencia frente a la corona española. Después, esos mismos pueblos que participaron en estas luchas fundacionales del país fueron víctimas de la persecución y discriminación hasta nuestros días. Persecución que llevó al extremo de arrebatarles sus territorios y sus culturas. Lamentablemente, eso hoy persiste.

Podemos traer a colación el reciente juicio de Napalpí. Ahí se reveló parte del plan sistemático de genocidio hacia las culturas originarias de estos territorios. Se reconoció que es un delito de lesa humanidad lo que han hecho. Se reconoció que lo ocurrido en Napalpí fue una masacre perpetrada desde el Estado. Hay ciertas cosas que siguen siendo cuestionadas. Por ejemplo, Lecko Zamora expresó que "Ellos son juzgados por ellos mismos. Hay poca participación y protagonismo de pueblos originarios en distintas estructuras del Estado. Aún prevalece más el conocimiento que otorga un título universitario antes que legitimar el conocimiento que tienen los pueblos de su propia cultura". 

—¿El sentido de pertenencia a qué suelo se tiene? ¿Al originario, al chaqueño, al argentino?

—Las divisiones justamente son las que vinieron a imponer, impone el propio Estado, desde que nos empezamos a constituir como país y desde que nos dividimos en provincias. Los pueblos originarios se ven como habitantes de estas tierras y que ellos vivían en libertad, en armonía con la naturaleza y no tenían divisiones geográficas. Por imposición del Estado se tuvieron que adaptar a cada territorio. 

Volviendo a Lecko, la situación de los pueblos originarios todavía es de colonia, como en la época del imperio español. Siguen viviendo las mismas imposiciones. Porque un Estado colonizado reproduce lo mismo que hicieron los españoles en las colonias: esclavitud y apropiación de los recursos. Estas prácticas se siguen reproduciendo, los pueblos originarios sufren los desmontes que le quitan su fuente de vida, su fuente de recursos y sus culturas. Ellos están relacionados con el entorno y su fuente de vida era lo que obtenían del monte. 

Aquí entramos en otra cuestión, porque cuando hablamos de desmontes tenemos que hablar de otros tipos de producción donde ya no se tiene en cuenta el respeto a la naturaleza. Ya se piensa en un sistema de producción donde el hombre es dueño de la naturaleza y puede apropiarse de ella como se le dé la gana para generar riqueza. El capital se genera para un determinado grupo. Así fue durante la Campaña del Desierto, cuando se dividieron en pequeños grupos de nuestra sociedad estos territorios que hoy conforman provincias del sur o del norte argentino. 

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“¿Por qué en nuestros países de América del Sur -Argentina, Paraguay, Brasil e incluso Chile- se utilizan tóxicos que están prohibidos en otros países del mundo?”

—La producción en gran escala trae agroquímicos como glufosinato de amonio, prohibido en Europa, que aquí se sigue utilizando, ¿por qué?

—El glufosinato de amonio se utiliza en las producciones en grandes extensiones de tierra monocultivada, que generalmente no se destina a la alimentación, el sistema está diseñado para generar riqueza. Si nosotros pensamos que después de 26 años de cultivos trasngénicos todavía seguimos hablando de que crece el hambre a nivel mundial, de que pese a las campañas de que hablan de producción y exportación record en el país, seguimos teniendo un población con alto índices de pobreza es porque ese sistema no da respuestas a esa situación. Se ha incrementado hasta 500 veces la superficie de siembra en los últimos 10 o 15 años. Sin embargo resulta que todavía hablamos de un país con altos índices de pobreza. ¿Para quién va la riqueza que está produciendo la tierra con este sistema transgénico, agrotóxicos e industrial extractivista? 

El glufosinato de amonio es uno de los principios activos que está restringido en Europa desde el año 2018, el proceso de restricción fue anterior, pero ese fue el límite. No es el único principio activo que se utiliza en la Argentina y que está prohibido en otros lugares; por ejemplo, el herbicida paraquat está prohibido en Europa desde 2004. 

—¿Cómo están trabajando desde la Red de Salud al respecto?

—Lo que nosotros planteamos desde la Red de Salud en principio es un cuestionamiento: por qué en nuestros países de América del Sur como ser Argentina, Paraguay, Brasil e incluso Chile se utilizan principios activos que están prohibidos en otros países del mundo. Principios activos que están prohibidos en los países de origen de los laboratorios de los que lo comercializan. Las prohibiciones se establecieron porque eran nocivos a la salud humana y al ambiente en general. Ante ese panorama: nosotros somos más resistentes o somos más descartables que otras personas que viven en otras partes del mundo. 

En otras palabras, seguimos siendo el granero del mundo. Resulta que seguimos siendo exportadores de producción primara e importadores de productos industriales. En nuestros países de Sudamérica cada vez se produce más soja usando agrotóxicos. La Argentina es el país que más glifosato aplica por hectárea sembrada a nivel mundial. Nosotros desde la red seguimos trabajando en la concientización, acompañamos reclamos, acompañamos a las familias y acompañamos los reclamos a la justicia, hay dos amparos por el caso de fumigaciones que afectaron a familias de Presidencia Roca y Pampa del Indio. 

—Además están trabajando de forma más exhaustiva en el interior, tomando muestras de sangre y orina en distintos pueblos, ¿por qué? 

—El año pasado, cuando se denunciaron las intoxicaciones masivas en Presidencia Roca, hicimos un relevamiento preliminar para conocer los casos de intoxicación. Después ampliamos el relevamiento a un grupo más grande de familias, posteriormente se llevó a cabo una campaña para recaudar fondos para tomar muestras de sangre y orina, para dosar residuos de plaguicidas. Estamos a la espera de los resultados. 

El hecho de tomar estas muestras por iniciativa de la Red de Salud es porque lamentablemente desde Salud Pública no se realizó ningún procedimiento para el seguimiento del estado de salud de las personas que habían manifestado intoxicación aguda. Nosotros decidimos realizar este seguimiento, primero al detectar las familias que tuvieron síntomas, detectar cuáles fueron las personas que estuvieron internadas y que demandaron asistencia médica. Además detectar cuáles son las personas que continúan todavía con algún problema derivado de esta exposición que agravó un cuadro anterior que tenían. Estamos a la espera de los resultados y vamos a seguir con el seguimiento de la población. 

—¿Qué rol cumplen en este contexto las escuelas rurales? ¿Están en favor de producción más amigable con el ambiente o no?

—De las EFA, hay una en General San Martín que tiene orientación agroecológica, después hay una en Colonias Unidas -"Arraigo Campesino"-, que también promueve la producción sin agrotóxicos, desconozco otras EFAS.

Después, las escuelas primarias ubicadas en zonas rurales, lamentablemente están rodeadas por cultivos y sufren fumigaciones en cada campaña. En algunos casos se denuncian y en otros casos no, porque en muchos casos es difícil formular una denuncia, tanto para los directivos como los docentes o las mismas comunidades que viven en la zona. Los que fumigan no son vecinos de años, sino que son grandes empresas, vinculadas con distintos poderes económicos y políticos que pueden generar problemas en la misma comunidad. Este antecedente lo tenemos en el caso de La Leonesa y Las Palmas, con las arroceras. 

—Ante este panorama gris, ustedes acompañan la producción de algodón agroecológico. ¿Podés contarnos un poco sobre esta cuestión?

—Hay otra forma de producir, y cuando luchamos contra el uso de agrotóxicos estamos diciendo que se puede producir, pero de una manera más amigable con el medio ambiente. Una producción amigable con el ambiente y con las personas que participan en la producción. El desafío es demostrar las distintas alternativas que hay y que son posibles hacer en nuestra provincia. 

Hay familias de Colonias Unidas que pudieron recomponer sus sistemas reproductivos que habían sido dañados. La producción agroecológica nos muestra que aún ante las adversidades climáticas como la sequía que hubo este año, se puede seguir produciendo. En otros lugares, además de recomponer lo que habitualmente producían, zapallos, melón, sandía, maíz, se incorporó, a partir del 2017 en Pampa del Indio, la siembra de algodón agroecológico, que se siembra de forma asociada con alimentos, se preserva el suelo con siembra de abonos verdes de invierno y de primavera verano. 

A partir del 2019 al incorporar algodón agroecológico se sumaron a las comunidades de Pampa Chica, Campo Medina, Campo Nuevo de Pampa del Indio y La Sirena de Presidencia Roca, familias de La Leonesa y Las Palmas, que van por la tercera campaña y desde el 2020 familias de Santa Rita Pampa del Indio y Campo Alto, Juan José Castelli. 

Red de Salud Popular Doctor Ramón Carrillo

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Fue fundada el 5 de mayo de 1989 en Resistencia. Es una organización social sin personería jurídica, que opera con un equipo de coordinadores a nivel provincial y del interior. "La red es un espacio que construimos quienes nos sentimos comprometidos con la defensa de la salud humana y la salud ambiental, con  la necesidad de fomentar la  participación popular en el proceso de decisiones que hacen a la salud del pueblo, con referentes de bases, sindicales, estudiantiles, profesionales, trabajadores. Es un lugar donde reflexionamos y planificamos acciones para el ejercicio de la plena vigencia del derecho a la salud, a una vida digna, a un ambiente sano, con participación popular".

La red busca "el fortalecimiento del sistema democrático, ser partícipes de la creación de un ordenamiento social y económico más justo, modificando los mecanismos que limitan la capacidad de expresión del pueblo, conociendo nuestra problemática y revalorizando los lazos de solidaridad entre los seres vivos, las generaciones y la sociedad con la naturaleza. Detectar los factores, las causas, que generan las enfermedades y actuar de forma tal de mitigar sus impactos, reducirlos y en lo posible evitarlos. Generar propuestas que hagan a la construcción de un sistema (social, cultural, económico) que priorice la salud humana y ambiental por sobre cualquier otro interés".

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