Estar calentitos en casa a pesar del frío chaqueño es todavía accesible
Qué opciones hay para ayudar a templar la temperatura. En comercios de la capital también hay precios para bolsillos más holgados.
El otoño chaqueño ya está mostrando sus cartas y temperaturas cercanas a los cero grados. Los vecinos de la capital desde hace varias semanas lucen abrigos en la calle, y dentro de la casa portarlos no es descabellado.

Sin embargo, para ayudar a que la temperatura se temple, una estufa, caloventor o cualquier otro dispositivo que caliente el ambiente es válido.
En una recorrida por los comercios locales, NORTE relevó cuáles son las opciones más comunes disponibles para la comunidad.
Para empezar, lo más barato arranca en los $3.600, lo que es un verticalefactor o calefactor vertical de 1200 watts. Aunque con poco porte, este aparato sirve para ambientar espacios pequeños o para usarlo cerca de la persona.
Desde este precio para arriba ya arrancan todos los demás tipos de calefactores.
El caloventor más económico arranca en los $3.700 de 1800 watts. Hasta ahí, son precios que a pesar del flaco y golpeado bolsillo de los trabajadores todavía se pueden solventar.
MÁS VARIEDAD
Por otra parte, los frontales de tres tubos de 1400 watts arrancan en los $7.200. Estos son los más comunes, y aunque se encarecieron en el último tiempo, no dejan de ser los más vendidos.
PARA QUIEN TIENE UN POCO MÁS DE DINERO
Sin embargo, para aquellos que tienen el bolsillo un poco más holgado, en el mercado local el calefactor más caro que se vio en los comercios es un calefactor de gas, marca Eskabe, que cuesta $56.049. Además, existen otras variedades como el vitroconvector de 1500 watts a $15.000.
Asimismo, hay calefactores para exteriores. Uno marca Liliana cuesta alrededor de $26.000.
También el panel eléctrico Electrolux es una opción, de 2200 watts, que cuesta alrededor de $23.000.
CONSEJOS
Distintos sitios especializados expresan la importancia de seleccionar un aparato de buena calidad en lo posible, ya que es probable que los más económicos también sean los que primero se estropeen, o sufran daños a corto plazo (conector y resistencia).
Algunas malas estufas, al ser usadas generalmente en los dormitorios, donde hay ropa y colchas, suelen calentarse demasiado y pueden provocar incendios en las viviendas.
No se aconseja el uso prolongado de la estufa, pues el ambiente se puede saturar con monóxido de carbono, inoloro e incoloro, y puede provocar la muerte de la persona.
Evitar incendios y problemas para la salud
Algo que aconsejan los expertos es, en lo posible, comprar modelos con temporizador o, mejor aún, con termostato, que al conseguir una temperatura óptima en el ambiente se apaga automáticamente.
Sugieren no tener prendido por más de tres horas una estufa eléctrica y en ningún caso dormir con una encendida, porque las consecuencias podrían ser fatales. Además, antes de usarlos, leer el manual.
En cuanto a los calefones antiguos, que funcionan con carbón o leña y son de bajo costo, los hogares de nuestro país no cuentan con chimenea para evacuar la combustión de gases que saturan el ambiente. Para ello es indispensable la ventilación diaria de espacios.











