Brasil: Ministerio de Justicia prohíbe venta a menores de alimentos con formato de genitales
Los comercios deberán registrarlos ante la Secretaría Nacional del Consumidor (Senacon) y restringir presentación de productos.

El Ministerio de Justicia y Seguridad publicó en el Diario Oficial de la Unión (boletín oficial) una medida que prohíbe la venta de alimentos con forma de genitales a menores de 18 años. Las tiendas tienen cinco días para presentar una justificación, a partir de la notificación. Las empresas tampoco podrán exhibir carteles en el acceso con los nombres de los productos considerados "explícitos", ni exhibir material pornográfico o que sugiera la forma de genitales.
Estará prohibido el acceso a las tiendas a menores de 18 años, debiendo colocarse un aviso de la restricción en la puerta de las tiendas. La decisión, firmada por la subdirectora Laura Tirelli, de la Secretaría Nacional del Consumidor (Senacon), fue dirigida a los establecimientos denominados La Putaria, en Río de Janeiro; Ki Putaria, en Salvador (Bahía); Assanhadxs Erotic Food, en São Paulo, y La Pirokita, en Maringá (PR).
El incumplimiento de las normas, así como la falta de justificación, dará lugar a una multa diaria de 500 reales. Como justificación, la orden enumera la protección de los consumidores considerados "hipervulnerables", "para la protección de los principios básicos del Código de Protección al Consumidor, vinculados a la protección del derecho a la vida, la salud y la seguridad, además de la transparencia de consumo y respeto a las normas que presuponen el cumplimiento de la buena fe objetiva", dice el documento.
La resolución del ministerio despertó críticas en numerosos sectores preocupados por la seguridad pública, porque creen que la repartición pública no se está enfocando en los asuntos que más preocupan a la población.
Solo una semana antes, la policía de Río de Janeiro había perpetrado una nueva masacre durante el allanamiento a una favela, y un día después dos policías habían asfixiado a un detenido encerrándolo en un auto que previamente habían saturado con gas pimienta. "Es una muestra más de que las preocupaciones del gobierno no tienen nada que ver con las necesidades de la población", dijo Everaldo Almeida, abogado de la asociación de derechos humanos de la favela Vila Cruzeiro.












