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Otra alerta para sistemas sanitarios

Aunque no es tan contagioso como el Sars Cov 2 que generó la pandemia global de Covid 19, el virus de la llamada viruela del mono encendió las luces de alerta en sistemas sanitarios de, al menos, 14 países que registraron un inusual aumento de casos. La Organización

Mundial de la Salud aclaró que no es una enfermedad nueva y que tiene una
baja tasa de letalidad, pero pidió a los sistemas de salud que presten especial atención a
pacientes que presentan erupciones en la piel.

Reino Unido, España, Portugal, Bélgica, Suecia, Italia, Francia, Alemania, Australia,
Estados Unidos y Canadá, son algunos de los países que en los últimos días tuvieron
casos confirmados de esta infección viral que, como se dijo, no es nueva. Se identificó
por primera vez en humanos en el año 1970 en la República Democrática del Congo.

Desde entonces ha estado asociada con los viajes a algunos países de África. El virus
se transmite por contacto estrecho entre personas o animales infectados, e ingresa al
cuerpo de una persona a través de heridas en la piel, mucosas de la boca, la nariz o los
ojos. La vía más común es el contacto con partículas de agua grandes producto de la
respiración o la saliva.

A diferencia de lo que sucede con el coronavirus Sars Cov 2, que puede permanecer
en el aire como aerosoles y por lo tanto es más transmisible en espacios cerrados o mal
ventilado, el virus de la viruela del mono está en gotas de mayor tamaño de manera que
para que se produzca el contagio debe mediar un contacto bastante estrecho. Por eso no
se la considera muy contagiosa.

Por tratarse de una enfermedad viral zoonótica (quiere decir que se transmite de
animales a personas) que no es nueva y que tiene un seguimiento desde hace varios
años, los especialistas observan que los brotes actuales no deben generar pánico en la
población, ya que se sabe que la mayoría de las personas que contraen la enfermedad
se recuperan en unas pocas semanas. Sin embargo, advierten que eso no significa que
se deban relajar los cuidados, ya que puede llegar a generar serias complicaciones a la
salud de algunas personas.

Desde que se registró el primer caso en humanos en 1970, la enfermedad apareció en
forma esporádica en algunos países del centro y el oeste de África, y también en Estados
Unidos, Israel y el Reino Unido que en su momento fueron considerados casos aislados.

Algunos expertos opinan que la actual situación no supone una amenaza global como
la que desató el Sars Cov 2 y sostienen que la trascendencia que tiene en medios de
todo el mundo se debe, en gran medida, a la gran susceptibilidad que existe respecto a
enfermedades poco comunes por efecto de la pandemia.

Es cierto, sí, que hay más de 90 casos confirmados en al menos 14 países, pero la diferencia
con la situación que generó el Covid 19 es que la viruela del mono no se considera
muy contagiosa entre personas; ya que se requiere contacto muy cercano para su transmisión
respiratoria o bien contacto con líquidos corporales.

Algunos investigadores creen que la emergencia de estas enfermedades está relacionada
con la producción animal en forma intensiva que desarrollan algunos países
y también con ecosistemas que son invadidos como consecuencia del aumento de la
población y el crecimiento exponencial de algunas ciudades en distintas regiones del
planeta, a lo que se debe sumar que el mundo de hoy está conectado con viajes aéreos
que a diario trasladan a cientos de miles de personas de un rincón a otro del planeta en
cuestión de horas.

¿Los brotes de esta enfermedad pueden provocar otra pandemia? Según los expertos,
no. Y por eso remarcan que no hay motivos para entrar en pánico. Pero destacan que
los sistemas sanitarios deben fortalecer la vigilancia epidemiológica y prestar especial
atención donde se registre un aumento de casos de pacientes con erupciones cutáneas.

Hasta el momento en ninguno de los países con aumento de contagios se han reportado
casos de transmisión de esta viruela por aerosoles. De todos modos, los investigadores
explican que no se descarta la posibilidad de un cambio en el comportamiento del virus.
Mientras tanto, habrá que seguir con atención la evolución de esta enfermedad brindando
a la ciudadanía información obtenida de fuentes confiables.

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