Robo de identidad, un delito frecuente
Sufrir el robo o el extravío del Documento Nacional de Identidad puede generar un enorme dolor de cabeza si ese documento único cae en manos de personas deshonestas.
Con el impulso que tuvieron las compras a través de Internet durante la pandemia, la usurpación de identidad se volvió un delito cada vez más frecuente que afecta a usuarios y consumidores que, de la noche a la mañana, se encuentran con que el delincuente que accedió a sus datos personales obtuvo un préstamo, contrató servicios o realizó compras sin su consentimiento.
Para prevenir situaciones desagradables, como enterarse de que un tercero sacó un préstamo o efectuó compras utilizando el DNI extraviado (o robado), lo primero que hay que hacer es inscribir en el Registro de Documentos de Identidad Cuestionados el documento perdido o robado.
Este Registro se encarga de recopilar información sobre los documentos que han sido denunciados por extravío o robo. Esta base de datos juega un papel fundamental en la prevención, ya que los bancos y las entidades financieras, antes de otorgar sus productos, están obligados a consultar si el DNI que una persona presenta a la hora de solicitar una tarjeta de crédito o pedir un crédito figura o no en el registro.
Es importante saber, además, que la Agencia de Acceso a la Información Pública dispone de un Centro de Asistencia a las Víctimas de Robo de Identidad donde se pueden realizar consultas y recibir asesoramiento a través del correo electrónico [email protected] .
Por supuesto que no todos los extravíos de documentos derivan, necesariamente, en un robo o suplantación de identidad. Afortunadamente, hay muchas personas que encuentran estos documentos y hacen todo lo que esté a su alcance para devolverlo. A veces lo dejan en el comercio u organismo público donde se encontró el DNI para facilitar la devolución al titular del mismo.
Pero también puede suceder que caiga en manos deshonestas. Es lo que ocurre cuando el que encontró o robó el DNI se hace pasar por el titular del mismo para solicitar una línea de telefonía celular, tarjetas de crédito, préstamos o algún otro servicio.
Aquí hay un aspecto a tener en cuenta: la mayoría de las denuncias de quienes son víctimas hacen notar que lo que generó el problema fueron las fallas en los controles o negligencia (cuando no complicidad) de quienes deben verificar la identidad o certificar la firma de una persona al momento de otorgar un crédito o autorizar una compra o habilitar un servicio, cuando el trámite es presencial.
En otras palabras, si el responsable de realizar ese trámite de verificación se toma unos minutos para constatar en forma fehaciente que la persona que exhibe el DNI es realmente quien dice ser, entonces se evitarían todos los otros problemas.
Algo que se recomienda a quienes extraviaron el documento o sufrieron el robo del mismo es que, además de las denuncias en los organismos correspondientes, realicen un control de las compras y descuentos practicados en sus tarjetas de créditos.
En el caso de detectar una compra irregular, se debe avisar al banco emisor del plástico, desconociendo esa compra. También se aconseja ingresar en la página oficial del Banco Central de la República Argentina ( www.bcra.gob.ar ) para obtener un informe por clave de identificación fiscal (CUIT, CUIL o CDI) respecto de financiaciones otorgadas por entidades financieras, entidades no financieras emisoras de tarjetas de crédito, compra u otros proveedores no financieros de créditos para comprobar si existe alguna deuda que desconoce.
Por otra parte, también hay que decir que existe el robo de datos personales a través de engaños telefónicos, otro método que utilizan los delincuentes para cometer estafas utilizando identidades de terceros. Organizaciones no gubernamentales que luchan contra los delitos informáticos estiman que en nuestro país se producen más de cuarenta delitos de este tipo cada 24 horas, pero no todos son denunciados.
Según la Asociación Argentina de Lucha contra el Cibercrimen, la usurpación de identidad figura entre los cinco delitos más denunciados en el país. Se trata, vale aclarar, de delitos que se cometen a través de distintas plataformas disponibles en Internet, o bien mediante una simple llamada telefónica.
Según los expertos, el mayor uso por parte de la población de plataformas informáticas hizo que este tipo de delitos se multipliquen en todo el mundo. La ciudadanía debe estar atenta a estas maniobras que llevan adelante personas deshonestas, para evitar caer en la trampa de estas prácticas delictivas.










