Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/215950

Desnutrición infantil: propuesta de Ciudad Limpia para acompañar la misión de Conin

La iniciativa busca contribuir con la labor de quienes integran la sede de la organización en Barranqueras, donde hay 35 niños y niñas en tratamiento.

La Fundación Ciudad Limpia lleva más de 13 años de vida y acciones solidarias que apuntan a la salud de los niños. Por ello colabora permanentemente con Conin Barranqueras en el trabajo de nutrición infantil como aporte preventivo para evitar muchas enfermedades en nuestros chicos.

La propuesta de Ciudad Limpia es que cada ciudadano que interprete la importante labor de Conin, debería -al menos- acercar a la institución un kilo de leche por mes, ya sea en la sede de Barranqueras ubicada en avenida 9 de Julio 5360 o a la Casa Garrahan Chaco, en capitán Giachino 1722 de Resistencia. "De esa manera pasamos del deseo a la acción concreta", indicaron. 

La propuesta de Ciudad Limpia es que cada ciudadano que interprete la importante labor de Conin, done a la institución un kilo de leche por mes.

Así, recordaron las palabras del doctor Abel Albino: "Un niño, desde que nace hasta que tiene 14 meses, desarrolla su cerebro de 35 gramos a 900 grs., y un adulto llega a los 1.400 grs. Miren si será importante darle buen alimento a un niño recién nacido". Pero también agrega como reflexión más completa: "Europa salió de dos guerras mundiales porque el intelecto estuvo intacto, solo se rompió lo material. En cambio, nosotros no salimos del atraso y la pobreza crónica en la que estamos porque nuestro intelecto está dañado". 

Con esos fundamentos, la institución pidió: "Seamos más solidarios y ocupémonos de Conin, no es tan difícil, acompañemos su ardua tarea con muy poco".

Editorial que reflejó la problemática  

"Recientemente encontramos en un archivo una excelente editorial del Diario Norte, que describía perfectamente la problemática y la importancia de atender la nutrición infantil", recordaron desde la institución que lidera Carlos Alabe. 

"Las acciones que se llevan a cabo para luchar contra la desnutrición infantil arrojan mejores resultados si la atención comienza durante la etapa de la gestación, con una asistencia adecuada a la madre y al grupo familiar. El objetivo de garantizar el desarrollo afectivo y nutricional del niño no debe dejar de lado un factor clave que es la familia", indicaba aquel texto de este matutino.

Etapa clave  

Según la Cooperadora para la Nutrición Infantil (Conin) -organización sin fines de lucro creada por el doctor Abel Albino en 1993-, una alimentación adecuada y un ambiente favorable son necesarios desde la concepción y durante los primeros dos años de vida, para lograr un crecimiento y desarrollo integral. Luego de esta etapa, advierte la entidad, los efectos de la desnutrición no tratada, son en su mayoría, irreversibles.

La filial local de esa organización, con sede en Barranqueras, atiende a 35 niños con déficit nutricional. La organización no gubernamental realiza periódicamente colectas solidarias para recibir donaciones de leche, alimentos no perecederos y pañales. Desde Ciudad Limpia resaltaron "la enorme tarea que lleva adelante" Conin, la cual "merece el apoyo y la solidaridad de toda la ciudadanía, que debe comprometerse con instituciones de este tipo, que trabajan para lograr que los niños de las familias más vulnerables tengan una adecuada nutrición, que es la base para la salud y el desarrollo infantil", indicaron. 

"También los distintos estamentos del Estado con competencia en esta problemática deben estar presentes para asistir y acompañar a las organizaciones de la sociedad civil que luchan contra este flagelo que se debe enfrentar con intervenciones tempranas, es decir que deben llevarse a cabo en los primeros años de vida de los niños. Esto es así porque la primera infancia es una etapa crucial para el desarrollo de los chicos", resaltaron.

También Ciudad Limpia destacó distintos estudios que se hicieron para poder abordar con éxito la lucha contra la desnutrición, que exponen que la prevalencia más alta es la que se manifiesta por déficit de talla o retraso del crecimiento, como consecuencia de una desnutrición crónica.

"Todo lo que se haga de manera tardía tendrá menos efectividad" 

Según los investigadores –indica el comunicado de Ciudad Limpia- los déficits en el estado nutricional infantil están asociados a múltiples factores del ambiente en el que vive el pequeño, y que, por lo general forman parte de carencias que sufre el grupo familiar en el momento de la concepción del niño. Por eso es fundamental que los esfuerzos se enfoquen en la prevención, para lo cual se debe intervenir con ayuda y contención al grupo familiar antes, durante y después del nacimiento del niño. "Todo lo que se haga de manera tardía tendrá, lamentablemente, menos efectividad. Y lo que es peor, el chico podrá sufrir secuelas permanentes que dificultarán el proceso de adaptación a su entorno y, sobre todo, en todo lo relacionado con los procesos de aprendizaje", alertaron.

Ciudad Limpia menciona además las advertencias de Unicef: "La desnutrición infantil tiene efectos devastadores sobre la vida de los niños y las niñas que padecen la falta de nutrientes esenciales, ya que son más propensos a contraer enfermedades, tienen limitaciones para aprender y son condenados a seguir viviendo en la pobreza. Debido a que la pandemia agravó la situación de las familias más desposeídas, es necesario que se refuerce el monitoreo del estado de salud y nutricional de los grupos más vulnerables, a las que se debe asegurar acceso a la alimentación, la atención sanitaria, al agua y saneamiento adecuado con el fin de prevenir enfermedades infecciosas".

Unicef hace hincapié también en la necesidad de enseñar a los padres y responsables del cuidado de los más pequeños qué alimentos de los que tienen a su alcance son más beneficiosos para los niños y ayudan a combatir la desnutrición. Está claro que, además, es necesario abordar en forma integral la problemática social que da origen a situaciones de pobreza de muchas familias, que son la antesala de la desnutrición.

En nuestro país, además, el aumento de los precios de los alimentos, hace que a las familias de menores ingresos y recursos les resulte cada vez más difícil disponer de alimentos nutritivos de calidad.

Queda mucho por hacer para erradicar este serio problema. La lucha contra la desnutrición infantil demanda un enorme esfuerzo por parte del Estado para reducir la desigualdad, y el compromiso de todos los sectores para hacer posible que en todos los hogares se garantice el crecimiento de los niños en entornos saludables.