Violencia contra el personal de salud
El personal de salud que cumple funciones en el Hospital Pediátrico de la capital chaqueña denunció que viene sufriendo agresiones físicas y verbales por parte de familiares de pacientes internados en ese nosocomio. Hechos de esta naturaleza, que no deben ser admitidos desde ningún punto de vista, aumentaron durante la pandemia y se registraron en distintos centros de atención del país. Se trata de un problema que preocupa y obliga a adoptar medidas para dimensionar la verdadera magnitud del mismo y evitar que vuelvan a ocurrir.
Un aspecto a tener en cuenta es que los ataques contra el personal del Hospital Pediátrico "Avelino Castelán" no son un hecho aislado. Se enmarcan en un contexto de crisis sanitaria originada por una pandemia que recién ahora parece estar en retirada. Los hechos que denuncia el personal del hospital local son similares a los ocurridos en enero pasado en el Hospital de Tunuyán de Mendoza. Según se puede observar en un video que se viralizó en las redes sociales y que todavía está disponible en la plataforma YouTube, una médica fue agredida verbalmente por personas que esperaban un turno para hisoparse. "Si no estás capacitada para estar veinticuatro horas parada haciendo testeos, no vengas", dice un hombre, dirigiendo su insulto a la profesional. Unos días antes, dos médicas de un hospital del partido de General Pacheco, en la provincia de Buenos Aires, fueron golpeadas por una mujer que exigía que su hermana -que estaba internada en ese centro- fuera atendida sin demoras. La violenta reacción de la agresora quedó registrada en un video filmado con un celular, donde se puede ver con claridad el ataque.
El 25 de diciembre pasado, el médico que estaba a cargo de la Unidad Febril de Urgencia del Hospital General de Agudos Francisco Santojanni de la ciudad de Buenos Aires fue atacado a golpes por un hombre que se quejó por las largas filas que se habían formado frente a ese hospital público y las demoras en la atención. La lista de agresiones es más larga, lo que confirma que cada uno de estos episodios no son hechos aislados sino que se enmarcan en un contexto de incertidumbre al que se suman las dificultades económicas que sufre la población en general. En este punto, vale hacer de nuevo una aclaración: como se dijo al principio de esta columna, las agresiones al personal de salud -ya sean verbales o físicas- no se justifican en ninguna circunstancia. No se deben permitir.
Dicho esto, hay que señalar también que el asunto tomó tal dimensión que fue abordado en una de las últimas reuniones del Consejo Federal de Salud (Cofesa), espacio que reúne a autoridades de Salud de la Nación y de las 24 jurisdicciones. Por unanimidad, los integrantes del mismo calificaron de inadmisibles los ataques y agresiones hacia el personal de salud.
Tener en claro que son hechos que se repiten en distintos lugares del país en un contexto de emergencia sanitaria por el Covid-19 sirve para analizar cuáles son los posibles disparadores de situaciones de violencia, detectar patrones de conducta en determinados escenarios y en función de esos datos estudiar la viabilidad de algunas medidas que podrían ayudar a prevenir las agresiones.
En ese sentido, a nivel local, las reuniones que mantuvieron las autoridades del Ministerio de Salud Pública, del Ministerio de Seguridad y Justicia y de la Policía del Chaco, con representantes del hospital Pediátrico de Resistencia para analizar la situación y proponer medidas de prevención, son un paso adelante.
Según se informó, se comenzará a trabajar en propuestas que permitan evitar los hechos de violencia, que van desde una mayor presencia de personal policial en el Pediátrico hasta nuevos circuitos de circulación dentro del nosocomio, entre otras medidas que tendrán como objetivo garantizar la seguridad de los profesionales de la salud. Ojalá que todo esto se traduzca en acciones concretas que permitan asegurar condiciones dignas de trabajo a quienes se desempeñan en el sistema de salud. No está de más recordar que se trata de recursos humanos que vienen cumpliendo tareas sin pausas desde el comienzo de la pandemia.
La ciudadanía en general debe entender que cualquier reclamo que corresponda hacer deberá hacerse con el debido respeto, entendiendo el difícil momento que atraviesa tanto el sistema sanitario como toda la sociedad.










