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Desde otra perspectiva

El mundo en el que vivimos puede ser interpretado de muchas maneras posibles. Todo depende de la perspectiva. Días atrás, una adolescente británica-belga que se convirtió en la mujer más joven en dar la vuelta a la Tierra volando en solitario eligió a la ciudad de Nueva York como uno de los lugares con las vistas más espectaculares. Al mismo tiempo, algunos extranjeros que visitan la gran metrópolis se sorprenden por la gran cantidad de indigentes que, casi sin ninguna esperanza, duermen en el metro de la ciudad símbolo del capitalismo mundial.

"Nueva York", respondió sin dudar esta semana la joven aviadora Zara Rutherford cuando se le preguntó cuál había sido el paisaje que más la había sorprendido en su aventura desde el aire. Y no exageraba. Cualquiera que haya tenido la suerte de llegar en un vuelo de línea a la ciudad que nunca duerme no puede permanecer indiferente a los contornos de una megaurbe que concentra los principales centros comerciales, culturales y financieros del mundo. Pero a pesar de sus riquezas y desmesuras, esta ciudad —que es la más poblada de Estados Unidos— también tiene los peores índices de pobreza entre las naciones desarrolladas. Se calcula que la cantidad de indigentes que buscan refugio en las estaciones del metro de Nueva York aumentaron casi un 45% desde que empezó la pandemia de coronavirus. Las noticias que llegan desde el país del norte señalan que solo en la última semana tres mujeres fueron asesinadas por tres indigentes que, según los primeros informes oficiales, padecen alteraciones mentales.

¿Cuál es la ciudad real? ¿La que se ve desde arriba o la que se vive en los subterráneos? Estas preguntas, por supuesto, pueden aplicarse a cualquier conglomerado urbano, o a cualquier organización social. La representación del mundo, de las sociedades, dependen del contexto desde el que se mira. Tomemos por ejemplo el caso de Chile.

Durante años un grupo de economistas argentinos repitieron una y otra vez que el país trasandino tenía una economía modelo y que había que copiar las recetas aplicadas por el pinochetismo, es decir, un Estado más pequeño y más mercado. Sin embargo, el malestar que arrastraban los chilenos que están en la base de la pirámide social se tradujo en protestas que expusieron las fisuras del sistema socioeconómico y que derivó en la elección del candidato progresista Gabriel Boric, que obtuvo una contundente victoria frente al candidato de extrema derecha, José Antonio Kast.

¿Acaso los economistas argentinos que repetían loas al modelo chileno miraban desde arriba lo que pasaba en el vecino país, mientras que el chileno de a pie, el mismo que se expresó en las urnas a favor de Boric, tenía una cosmovisión propia de quienes viven en el llano?

En rigor, siempre pasa que cada uno interpreta el mundo desde el lugar que ocupa. Por eso es importante que se sepa de antemano desde qué lugar habla el que opina sobre determinado asunto. Al fin y al cabo, la representación del mundo que tiene cada persona está estrechamente relacionada al contexto particular que vive cada uno. Claro que suele haber excepciones. A veces, el que está en lo más alto hace un esfuerzo y trata de entender lo que pasa más abajo. No es frecuente, pero suele suceder. Es el caso reciente de un centenar de personas que figuran entre las más ricas del planeta que pidió a los gobiernos, a través de una carta abierta publicada en el marco del Foro Económico Mundial Davos 2022, que reformen las leyes fiscales para que los impuestos sean más justos y ayuden a combatir el abismo entre ricos y pobres.

"La mayoría de nosotros puede decir que, mientras el mundo ha pasado por un inmenso sufrimiento en los últimos dos años, nosotros, en realidad, hemos visto aumentar nuestra riqueza durante la pandemia. Sin embargo, pocos o ninguno de nosotros puede decir honestamente que pagamos la parte justa en impuestos", señala el texto del grupo que reúne a millonarios y multimillonarios de distintos países, entre los que se destacan Abigail y Tim Disney, nietos y herederos del cofundador de la compañía, Roy Disney; Morris Pearl, exejecutivo de Blackrock, uno de los fondos de inversiones más grandes y poderosos del mundo; además de empresarios, inversores y filántropos poseedores de grandes fortunas de Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Alemania, Austria, Dinamarca y Groenlandia.