Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/213921

Evitar la quema de pastizales y residuos

La abundante vegetación seca que en esta época del año se extiende en gran parte del territorio provincial debido a la falta de lluvias genera un contexto propicio para incendios como el que se produjo en la estación del ferrocarril Belgrano Cargas en Resistencia, que redujo a cenizas una gran cantidad de durmientes de madera que estaban almacenados en el lugar. La experiencia demuestra que, en la mayoría de los casos, el fuego comienza por alguna actividad humana, de manera tal que es necesario generar conciencia en la población para evitar la quema de pastizales y basuras.

No es casual que distintas divisiones de bomberos voluntarios y de la Policía de Chaco hayan solicitado esta semana un mayor compromiso de la ciudadanía para que no se realicen acciones que puedan derivar en incendios difíciles de controlar, especialmente en estos días en los que la prolongada escasez de precipitaciones genera, por un lado, la falta de humedad en los suelos y, por otro, una gran cantidad de vegetación seca.

Según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, el 95 por ciento de los incendios son causados por actividades humanas, de ahí la necesidad de explicar a la población los serios riesgos que provocan ciertos descuidos o la negligencia de algunas personas que para erradicar basurales no tienen mejor idea que prender fuego a los residuos que están en algunos terrenos baldíos.

Al fuego que destruyó postes de madera en la estación de ferrocarril se debe sumar un incendio de importantes proporciones que se produjo días atrás en campos sobre la ruta 16, a la altura del kilómetro 20, que fue controlado gracias a la rápida intervención de trabajadores de una empresa privada y la oportuna actuación de una compañía que comercializa matafuegos y una dotación de bomberos que, sumando esfuerzos, evitaron que las llamas lleguen a distintas instalaciones. A esta lista se puede agregar otro foco ígneo registrado hace pocos días en el kilómetro 1009 de la ruta 11, donde bomberos de Resistencia junto a sus pares voluntarios de Zona San Fernando, Puerto Tirol y Fontana, trabajaron sin descanso para combatir las llamas que amenazaban con extenderse a otros campos de esa zona con abundante vegetación seca.

Como se ha señalado ya en otras oportunidades en esta misma columna, lo que empieza como un insignificante foco ígneo en una zona no urbana puede transformarse en un gran problema si se demora en dar la alerta a los bomberos y si, al mismo tiempo, soplan fuertes vientos. Esta combinación, que es bastante frecuente, puede causar grandes daños y llegar a poner en riesgo la vida de personas y animales.

Los ejemplos de incidentes graves de este tipo, lamentablemente, sobran. Hubo casos en otras zonas del país donde las llamas destruyeron en pocas horas la flora, la fauna, los recursos hídricos y los suelos. En ese sentido, desde el Servicio Nacional de Manejo del Fuego se advierte que en estos casos casi siempre los bomberos trabajan contrarreloj, ya que a medida que avanzan las horas y si no se controlan las llamas el fuego puede alcanzar galpones y viviendas, destruyendo todo a su paso.

Por eso es importante que la población tenga presente que en estos días de escasas precipitaciones y de abundante vegetación seca se deben extremar los cuidados para evitar que se generen incendios. En varias oportunidades la Policía del Chaco publicó una serie de recomendaciones de seguridad para prevenir situaciones que ponen en peligro propiedades y la vida de las personas, como por ejemplo, no realizar la quema de pastizales, pajonales, totoras, montes nativos y pastos secos; no arrojar fósforos o cigarrillos encendidos sobre la banquina; al realizar la poda de árboles no acumular en inmediaciones de vivienda o depósitos; mantener los alrededores de la vivienda con el pasto bajo y libre desechos; no encender fogatas en zonas de acampe; mantener elementos combustibles fuera del alcance de los niños; realizar cortafuegos artificiales mediante la utilización de rastra y limpieza de sector de alambrados y postes.

Otro aspecto a tener en cuenta es que en un día con mucho viento un pequeño foco ígneo puede transformarse en pocas horas en un gran problema. Los cambios en la velocidad y dirección del viento pueden variar en cuestión de minutos, afectando la dirección y velocidad de propagación de las llamas. Se necesita muy poco para iniciar un incendio, por eso es importante que la ciudadanía tome conciencia y evite situaciones que puedan generar enormes daños.