Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

ONG y emprendimiento de diseño se unen para garantizar el acceso a la salud sexual

Una ONG que promueve el derecho a la salud y una empresa que fabrica jean sin género, en alianza con cooperativas e insumos nacionales, donan lo que recaudan de la venta de sus producciones a personas que no pueden acceder a consultas y estudios ginecológicos.

Una alianza entre Casa FUSA —una ONG que promueve el derecho a la salud— y Limay, una empresa que fabrica jean sin género, con cooperativas e insumos nacionales, permite que personas que no pueden acceder a consultas y estudios ginecológicos lo hagan de manera gratuita, con la consigna de decidir sobre sus cuerpos en un espacio cuidado y respetuoso.

CAMPAÑA POR EL DÍA DE LA MADRE 2022

Por segundo año, la asociación civil y el emprendimiento de diseño lanzaron esta iniciativa que bonificó cien consultas en 2020 y 60 son las previstas para este año.

La campaña se centra en el Día de la Madre, y el 15 por ciento de lo que recauda Limay por sus ventas para esa fecha, se destina a sustentar este proyecto conjunto. Sobre las cien personas que ya accedieron al beneficio, Victoria Simón, coordinadora del equipo de salud en Casa FUSA, señaló que ya llevan realizadas 52 consultas ginecológicas, 46 ecografías ginecológicas/obstétricas y 2 mamarias. Ingresando a la página (casafusa.turnos.app), se saca el turno y luego se pone el código "Decidir" para obtener la bonificación.

jean.jpg
Un relevamiento hecho para esta nota permitió identificar que, en promedio, una consulta inicial en ginecología cuesta entre 3.500 y 5.000 pesos.

Así se puede acceder a una consulta ginecológica, asesoramiento sobre métodos anticonceptivos, consejería frente a un embarazo no planificado, ecografías y acceso a interrupción legal (ILE) y voluntaria del embarazo (IVE).

De hecho, la mayoría de las consultas del 2020 fue sobre IVE e ILE cuando aún no se había sancionado la Ley 27.610 que garantiza el derecho.

UNA ALIANZA NOVEDOSA

La alianza entre estos dos sectores para realizar este tipo de acción es novedosa. Y sus protagonistas cuentan cómo se produjo el encuentro para la acción.

"Decidimos aliarnos con Limay porque nos interesa poder generar sinergias con marcas e instituciones con las que compartimos formas de mirar al mundo y que nos permitan potenciar el alcance de nuestro trabajo por el acceso a un sistema de salud respetuoso de todas las personas", explica Camila Bazán, coordinadora de comunicación de FUSA.

En el caso de Limay, "valoramos y nos identificamos con su perspectiva de trabajo que promueve el respeto por la diversidad, la igualdad de género y el cuestionamiento de estereotipos de belleza hegemónicos", pondera la profesional.

jean3.jpg
Desde 2013, FUSA tiene un centro de salud especializado en adolescentes y jóvenes con el objetivo de que se garantice el ejercicio pleno de sus derechos sexuales y reproductivos, y cuenta con un equipo interdisciplinario.

DISEÑOS REALISTAS

Los diseños de Limay son realistas con la diversidad de personas que hay en la sociedad, una de sus características visibles, pero hay otras, como este proyecto con FUSA.

"Esta alianza surge para el Día de la Madre, para decir algo que no sea tradicional pero sin obviar el festejo. FUSA es un espacio que brinda un servicio con perspectiva de género, y eso es lo que me importa. Hay gente cercana que tiene vulva y es muy maltratada en consultas", cuenta Mercedes Krom, diseñadora y creadora de Limay.

Y confiesa: "No nos sobra la plata, pero si tengo que invertir, prefiero que se destine a esto. Recibo mensajes donde me cuentan el nivel de profesionalismo, empatía y bondad de FUSA y me conmueve. Está complicada la situación para pagar y acceder a consultas ginecológicas", añade.

TEJEDURÍA NACIONAL

Krom tiene 35 años, lanzó Limay en plena pandemia por Covid en 2020, todo el proceso productivo de sus diseños está hecho por cooperativas del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), salvo la terminación que se hace en un taller específico.

"En todas las colecciones tratamos que, mínimo, el 90% de la materia prima y tejeduría sea nacional, para fortalecer las economías locales y que tenga sustentabilidad ecológica, de producción nacional y generando trabajo", resume. ¿Logra ser rentable un proyecto basado en estos ejes?, es la pregunta a la que ella responde: "No sé producir de otra manera".

"La segunda pata de la compra de materia prima es que, mínimo, el 90% de la materia prima en el volumen total de producción sea de origen natural. El algodón consume mucha agua, pero se degrada más fácilmente. Una prenda de poliéster tarda casi doscientos años en degradarse. Estamos comprando a un proveedor que teje en Chaco y está certificado como agroecológico", comparte.

MOSTRAR TODAS LAS CORPORALIDADES

Sus diseños variados son modelados por personas variadas, como variada es la sociedad, una decisión "tomada a conciencia que generó mucho impacto hace un par de años cuando no estaba de moda".

Ahora, está pensando "cuál es el paso que sigue. Lo hago en parte porque quiero que la persona que me compre se vea reflejada. Muestro todos los talleres, las corporalidades en las cuales pueda ver reflejado a mi grupo de amigues".

La pandemia significó para este proyecto "crecimiento’’ porque "todo el mundo estaba en su casa, la gente no salía y quería que le llegue algo a su casa. El ejercicio es sostenerlo. Amo que se hable de Limay y quiero profundizar el mensaje y que sea rentable".

"No siempre hacemos todo bien, lo intentamos. Nos seguimos equivocando y reaprendiendo. Hay una cuestión genuina de lograr diversidad. Somos personas con una construcción colectiva que es imperfecta", reflexiona la profesional que se identifica feminista. Un feminismo que atraviesa su diseño, las personas que elige para modelarlos, con quiénes decide obtener la materia prima y quiénes cortan y cosen.

AYUDAR SIN RANGO DE EDAD

Desde 2013, FUSA tiene un centro de salud especializado en adolescentes y jóvenes con el objetivo de que se garantice el ejercicio pleno de sus derechos sexuales y reproductivos, y cuenta con un equipo interdisciplinario.

Esta nueva campaña "es para toda persona que lo necesite, no hay rango de edad para alcanzar mayor población", detalla Simón. Y refuerza que "con Limay compartimos la perspectiva de trabajo de poder difundir y fomentar que las personas puedan decidir sobre sus cuerpos, que las personas con útero puedan decidir cuándo maternar, si lo desean, dar lugar a quienes no deseen hacerlo y que puedan acceder a la ILE/IVE, también a anticonceptivos modernos, de larga duración y a información sobre salud sexual reproductiva y no reproductiva".

"Decidir define la perspectiva en un espacio seguro, respetuoso, amable y con un servicio de calidad de salud", concluye.

Más de Indumentaria+ Ver todas
Te puede interesar