Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/213526

A lo Indiana Jones: una aventura en las profundas cuevas y cavernas de La Cumbrecita

Esta joya de Calamuchita posee un río subterráneo que permite hacer espeleísmo, descendiendo y atravesando las formaciones geológicas milenarias. Una experiencia única.

Reconocida por ser el único pueblo peatonal de la Argentina, La Cumbrecita es un paraíso enclavado en bosques de pino, con una belleza arquitectónica inspirada en las ciudades centro europeas, callecitas de ripio y aire libre de contaminación. Combina un entorno privilegiado, con  puntos icónicos y turismo de aventura.

Pero esta hermosa localidad, ubicada a 118 kilómetros de la ciudad de Córdoba, en pleno Valle de Calamuchita, ofrece maravillas naturales únicas: a muy poca distancia del casco urbano hay formaciones milenarias atravesadas por ríos subterráneos. Esto permite realizar espeleísmo, visitando cavidades increíbles como cavernas, cuevas y grutas que parecen una escenografía de película.

"La actividad que nosotros proponemos es espeleísmo; se trata de la introducción a cavernas y cuevas, y en este caso a sectores de ríos subterráneos, que son muy particulares que se dan en la provincia de Córdoba, y en la zona de Calamuchita tenemos tres o cuatro. El más importante, más lindo y más atractivo en su formación es el sector del arroyo Wilbach, que tenemos en la localidad de la Cumbrecita", explica a cba24n.com.ar Juan Manuel Busaniche , prestador de servicio de turismo alternativo autorizado por la Agencia Córdoba Turismo.

"Nosotros hacemos estas visitas turísticas a lo largo de todo el año, y ahora en particular en esta fecha donde ya empieza a hacer calor -que va de noviembre a Semana Santa- nos empezamos a introducir en el sector subterráneo ya metiéndonos al agua, que es lo que más busca la gente", señala.

De acuerdo a lo que explica Busaniche, "el recorrido es más o menos de unos 25 a 30 minutos. Si bien el agua es fría -entre 10 y 12 grados- nosotros estamos en constante movimiento y nos vamos sumergiendo de manera progresiva". Una aclaración importante: no hace falta saber nadar. "El agua no es profunda, uno va jugando entre los bloques de piedra hasta llegar a un recorrido final de cien metros para ir y cien para volver", indica el guía.

Cómo se llega a estas cavernas de película

"La excursión comienza en el Puente de ingreso al pueblo, el epicentro donde nos reunimos con el grupo (...) luego hacemos un trekking por el Casco Histórico con el estilo centroeuropeo y toda la impronta que tiene La Cumbrecita rodeada de bosque, y una vez que salimos del paisaje del pueblo empezamos a subir por el cerro Wank que tiene 1.620 msnm en una caminata que lleva alrededor de una hora desde el centro", explica Busaniche.

En el sendero que conduce a la cumbre del cerro se irán viendo paisajes increíbles, con vistas de cascadas, quebradas y valles hasta el arroyo Wildbach, tramo por donde corre el río subterráneo entre macizos rocosos de gran impacto visual. En este sitio, el agua fluye por debajo de las piedras convirtiendo la excursión en una aventura única.

Una vez que se llega a la cumbre se hace un descanso en el lugar que ofrece una vista increíble de todo el Valle de Calamuchita, y de la localidad asentada sobre las montañas, pudiéndose apreciar su particular arquitectura y el bello bosque introducido de abedules. Además, si la suerte acompaña, se pueden ver zorritos grises que aparecen muy cerca de los senderos y escuchar el trino de las aves de la zona, la mejor melodía para el recorrido.

Una vez alcanzado el punto máximo del ascenso, comienza el proceso de relajación y control de la respiración, mientras continúa la caminata en descenso hasta llegar arroyo subterráneo Wildbach (arroyo salvaje). "Es una media horita más para llegar al río subterráneo y ya hacer la dinámica con los grupos y entrar en grupos de 8 ó 10 personas para recorrer el río subterráneo por dentro", detalla Busaniche.

Esta parte del sendero regala un panorama bellísimo, como la cascada de 20 metros de extensión que se interna en el medio de la flora autóctona y virgen de toda la región del Valle de Calamuchita.

Enseguida se comienzan a avizorar las primeras cuevas o grutas, que forman un conducto cerrado con el suelo surcado por el agua y un colchón de arena que envuelve los pies mientras se continúa marchando.

Adentrándose en las cavernas, la oscuridad casi absoluta le da una adrenalina increíble a esta aventura, ya que sólo por algunos huecos naturales distantes entre sí, atraviesan los haces de luz que iluminan tenuemente pequeñas partes de este túnel subterráneo.

En otra parte del recorrido, de acuerdo a la estación en que se haga la excursión, el agua puede llega al cuello, y la impresión de no tocar el fondo sumerge al visitante en una una mezcla de sensaciones únicas que difícilmente pueda olvidar.

Finalmente, realizando un trayecto más, se llega a la Cascada Escondida como la frutilla del postre de una experiencia sin igual. 

"Es una salida de día completo, desde las 9 de la mañana hasta las 5 de la tarde en grupos familiares, parejas o amigos. Es accesible a todo público, con un nivel moderado de dificultad", indica el guía.